2015-07-19 19:07 FC Barcelona Por: Administrador

Cruyff arrastró a Laporta al fracaso en la votación



Joan Tubau

 "He venido aquí a votar a Joan Laporta. La gente ya lo sabe, puesto que hay que pensar que una institución tan grande como el FC Barcelona y tan importante como es, no puede estar implicado en tantos juicios. Además si estamos hablando tanto de quitar la camiseta a Urdangarín, no entiendo como aún se mantiene el nombre de uno que está en la cárcel en el museo del club. No entiendo como lo aceptan".



El barcelonismo se ha pronunciado. Se ha pronunciado a favor de quien apuesta por la unidad de todos los barcelonistas, por quien tiende la mano a todos para contribuir en los éxitos del Barça. Y él lo ha agradecido. Anoche dijo Josep Maria Bartomeu que "cuando convoqué las elecciones en enero el clima que rodeaba al Barça no era el más adecuado. Y convoqué las elecciones en un mal momento para mí pidiendo a todos unión en torno al equipo. Afortunadamente, aquella decisión benefició al equipo porque una vez ofrecido lo que muchos querían, que convocara elecciones, se rebajó el clima de crispación y el equipo pudo afrontar tranquilo sus objetivos".

Pero no todos son de la misma opinión. Joan Laporta no quiso anoche ni felicitarle personalmente y le da vueltas a la idea de ejercer la oposición pura y dura como en su época del Elefant Blau para tratar de desastibilizar a Bartomeu. Ha encajado mal la derrota, a pesar de que ya está acostumbrado a conjugar el verbo perder. Es la tercera vez que pierde unas elecciones y parece que quedó muy quemado. Y si hasta la jornada de reflexión podían existir dudas entre Bartomeu y Laporta como ganadores, las declaraciones de Johan Cruyff, el amigo de Laporta, que no del Barça, acabaron por convencer a los indecisos. Rencor y odio, es lo que destila Johan Cruyff, un personaje cada vez màs ligado al pasado y cada vez más incompatible con el presente y el futuro del FC Barcelona.

Acudió a las urnas con el hacha de guera afilada. Esta vez atacó a Núñez, molesto porque el del Museo del club lleva su nombre y no el suyo. Curiosamente, fue Josep Lluis Núñez quien resolvió en su momento los problemas judiciales que Cruyff mantenía con Hacienda y que le impedía pisar suelo español. De bien nacidos es ser agradecido... o no. Pero el fútbol no tiene memoria. Y en el caso de Cruyff, es selectiva.



Lo que el Barça necesita es gente que esté dispuesta a colaborar en su bien y no nostálgicos y resentidos del pasado que nos recuerden sus batallitas cargadas de odio y rencor. La compañía de Johan Cruyff le ha servido de bien poco a Joan Laporta porque el barcelonismo no está para estas historias. Lo ha demostrado claramente en las urnas. No quiere presidentes de honor interesados sino presidentes de verdad que trabajen por el bien del club desinteresadamente. El discurso de Johan Cruyff sólo sirve para que le rían las gracias los cuatro amigos que se ovacionan mutuamente entre sí. Pero el barcelonismo de verdad es bastante más que eso.


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