2013-08-22 23:08 Real Madrid Por: Administrador

De la competitividad de Raúl a la cabeza de Isco (5-0)



Raúl llenó el Bernabéu, lo hizo cantar, hacer la ola y gozar de alegría cuando el "7" (Cristiano le cedió el número y Casillas el brazalete de capitán) marcó su último, y es atrevido decirlo, gol con la camiseta del Real Madrid. Fue su noche y la afición la disfrutó de lo lindo.

Para empezar una estampa digna de un partido de tenis de Grand Slam, tras recibir un obsequio conmemorativo del rey en el palco Raúl tuvo que bajar desde allí al césped grada a través, como Nadal al ganar un torneo importante, Raúl de camino al verde en una maraña de manos que lo tocaban y fotográfos improvisados con el móvil a un palmo del 7. Una imagen de grandeza justo antes de empezar.



El "7" comenzó la primera mitad de blanco, con el 7 a la espalda hizo de 9 y demostró su olfato. Llegado al minuto 20 Di María, muy activo, lanzó una balón al área y Raúl como buen pescador pinchó la pelota y al bote la colocó en el fondo de las redes con un zurdazo. Un golazo marca de la casa y el estadio se vino abajo.

Raúl tuvo después del gol sus mejores minutos y estuvo a punto de marcar el segundo dos minutos más tarde tras empalar un centro raso de Kaká dentro del área pero el balón se marchó rozando el poste. Y un minuto más tarde lo intentaría de chilena. 

La afición disfrutó de Raúl pero no de su equipo, ni siquiera del partido. El Madrid, demasiado relajado forzó muy poco pese a haber jugadores en el once que estaban siendo examinados, solamente Di María pareció estar jugándose algo. El partido era soso, el Al-Sadd, aunque campeón de Catar, no tenía nivel y defendían muy abajo, como equipo pequeño. Y se hubiese llegado al descanso sin noticia, aparte del gol de Raúl, si no llega a ser por el toque público que le dio Ancelotti a Iker.



El entrenador italiano puso a calentar a Diego López a 5 minutos del final de la primera mitad, gesto que no gustó para nada a Iker Casillas que mostró un serio rostro hasta el descanso, en la reanudación sería Diego López quien jugaría...

La segunda mitad ya sería otra historia. Raúl volvió a su equipo y jugó con el Al-Sadd y lo único que tenía en mente era remontar su gol, pero la diferencia era abismal y el partido demasiado insípido. El Madrid fue ganando paulatinamente e Isco comenzó la goleada de verdad.

El malagueño volvió a marcar cuatro días después y lo volvió a hacer de cabeza, esta vez no valió tres puntos pero sí para que su equipo espabilara y espabiló. Benzema de penalti hizo el tercero y Jesé, con ganas pese a que su nombre esté en la puerta de salida tras la casi confirmación del fichaje de Bale, firmó el cuarto y el quinto. 


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