2011-09-22 12:09 Real Madrid Por: Administrador

Di María conoció a su mujer vía e-mail



En Argentina se rumorea que la relación entre Jorgelina y Di María se fraguó a través de Internet. De hecho, el correo electrónico fue la principal vía de contacto entre ambos en la primera etapa de su relación. El chat, con conversaciones largas y profundas, hizo el resto. A partir de ahí empezaron a verse más a menudo y surgió la pasión entre ambos. De hecho, el traspaso de Di María al Benfica portugués no fue un impedimento para que la relación madurara. Todo lo contrario, el futbolista se llevó a Jorgelina de la mano hasta Lisboa, exactamente la misma operación que se produjo cuando el jugador fichó por el Real Madrid el pasado verano aunque en este caso con el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón como testigo de su todavía noviazgo.

Es tal el amor y la pasión que Di María le procesa a su ya esposa que no se la quita de la cabeza ni cuando juega al fútbol. Y es que el gesto más característico de Di María cada vez que mete un gol es juntar sus manos y hacer un corazón con ellas. A pesar de que el jugador ha reconocido alguna vez que es un símbolo por el amor que le tiene al fútbol, hay quien asegura que es un gesto que va dedicado a su pareja, una de las personas más importantes en la vida del futbolista del Real Madrid.

En Madrid ha sido muy frecuente ver a Di María y a Jorgelina junto a otra pareja de argentinos residentes en la capital de España: Giannina Maradona y Sergio Agüero. Una relación que, probablemente, perderá fuerza tras la salida forzada del delantero con destino al Manchester City. De hecho, Di María era uno de los jugadores más felices de haber podido ver a Agüero en el Bernabéu por la gran amistad que les une.

Una amistad que, incluso, propició que tanto la hija de Maradona como el nieto de éste, Benjamín, estuvieran presente en la ceremonia íntima y emotiva que supuso la boda de Di María. Fue en Rosario, lugar del que proceden ambos. Allí Claudia Villafañe, a través de la empresa Plan V, fue la encargada de lograr que todo saliera a pedir de boca. Tan buen sabor de boca le dejó al jugador madridista el festejo que ya ha declarado no ver la hora en la que poder ser padre. Y es que Di María vive en un pedestal desde que fichó por el Madrid. La vida le sonríe.




 


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