Argentina venció a Alemania a domicilio a lo grande por 2-4 con tres asistencias y golazo de Di María en el estreno del Tata Martino como seleccionador de la albiceleste. El ex jugador del Real Madrid hizo de Messi, se echó el equipo a la espalda y resolvió la contienda con ese fútbol al que ya nos tuvo acostumbrados en el Real Madrid. Viéndole jugar anoche más de uno pensó si no hubiera valido la pena darle los dos millones de más que exigía para retenerle en el Real Madrid. Una pena que un jugador de su valía haya antepuesto el dinero, en este caso las libras esterlinas del Manchester United, a la gloria que supone jugar en el mejor equipo del mundo.

Asistió a Agüero, luego a Erik Lamela y finalmente a Federico Férnandez antes de redondear la faena con un golazo que llegó después de una trepidante cabalgada. Una actuación excepcional que podía haber tenido continuidad en el Real Madrid de no ser por el excesivo amor al dinero mostrado. Florentino Pérez no se dejó chantajear y prefirió prescindir de él sacando un precio redondo antes que ceder y ponerse en manos de extorsionistas.