2012-05-15 17:05 Real Madrid Por: Administrador

Día para el recuerdo de todos los madridistas



El madridismo nunca olvidará el 15 de mayo de 2002, fecha clave para las vitrinas blancas, en la que la novena Copa de Europa ocupaba un lugar por muchos esperado. El Madrid visitaba el mítico Hampden Park de Glasgow, escenario de uno de los partidos más importantes de  su historia, el 7-3 sobre el Eintracht de Frankfurt de la campaña 1959/1960, cuando alzó su quinta Copa de Europa, reproduciendo el mismo final.

El Madrid se medía a la gran sensación de aquel año, el Bayer Leverkusen liderado por Michael Ballack, y con hombres tan importantes en su plantilla como el brasileño Lucio o el turco Basturk. Los alemanes habían apeado del torneo a equipso como el Liverpool o el Manchester United y se jugaban su suerte ante el todo poderoso Real Madrid, el cual no fallo.



El partido se puso de cara desde muy temprano. En el minuto 8 Raúl sacaba su astucia para marcar el primero a pase de Roberto Carlos de saque de banda. Poco duró la alegría a los blancos, que encajaron un tanto obra de Lucio cinco minutos más tarde del tanto del ‘7’.

Los minutos pasaban y el Madrid controlaba el partido. Cuando ya se pensaba en el descanso, la magia de Zidane irrumpió con fuerza en el estadio. Pase de Roberto Carlos desde el franco izquierdo que remataba el jugador galo desde la frontal con una magistral volea ante la que Butt no podía hacer nada. Un gol para la historia.

El Madrid acabó sufriendo. César se lesionaba y saltaba al césped Iker Casillas, el cual comenzó a escribir su leyenda salvadora en el Madrid con una actuación que pocos madridistas olvidaran. Sus paradas al borde del final, y la maestría del resto del equipo hicieron posible que la novena llegara a las vitrinas blancas, ahora hay que soñar con la Décima. 




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