2015-07-01 08:07 FC Barcelona Por: Administrador

Diario de las elecciones: 3 de julio



Josep Maria Bartomeu, en su papel de gran favorito, juega a la defensiva, aunque las va tirando. "Los espionajes que se produjeron en el Barça me causan pena". Dirigido a Joan Laporta, el que va de limpio. Un recuerdo, para que no olvide que aquí nadie puede tirar la primera piedra de la limpieza. "Con nosotros en el club estas cosas nunca han pasado", ha dicho hurgando en la herida. Bartomeu puede ir a la cárcel por quitarle a Florentino y al Real Madrid a Neymar, pero no le pillarán con este tipo de prácticas, ni bajandose los pantalones en el aeropuerto, ni rociándose champán por la cabeza, ni...

Bartomeu defiende el trabajo de la gestora con un argumento preciso. Cumplen las órdenes dadas por Luis Enrique. Y éste sí sigue en el club. Lo quieren todos. Hasta Laporta. Antes del triplete todos los precandidatos tenían su entrenador: Benedito trató con Ancelotti y nombres como el de Koeman estuvieron en el candelero. Ahora, todos callados.



Un Laporta menos trabajado

Más directos a la mandíbula del "pacífico" Bartomeu, que las va dejando caer: “yo no estoy aquí para dividir al barcelonismo ni para decir si unos barcelonistas son buenos o malos y lo hemos demostrado a lo largo de estos años. ¿Que me atacan? Bueno, yo insisto en ir por ese camino. Siempre he pensado que los exjugadores son patrimonio del club pero si alguno decide ir a buscarse trabajo en una candidatura es su decisión”. Así funciona Bartomeu, a quien le interesa dividir el voto al máximo entre sus adversarios. Cuantos más finalistas haya, mejor para él.

A Laporta se le ve más tenso y menos trabajado que hace doce años, cuando ganó las elecciones. Entonces su eslogan era muy bueno. Tan bueno como falso: "Primer el Barça". Y le inventaron una serie de frases que calaron: "el círculo virtuoso", "los mejores años de nuestras vidas al servicio del Barça", etc. Ahora hay menos imaginación. O va sobrado o va cansado. Lo apuesta todo a la carta Johan Cruyff, que a medida que pasa el tiempo pierde ascendencia entre le barcelonismo, especialmente entre los más jóvenes, y a una serie de ex que prestan su cara a cambio de un sueldo. Cruyff no tendrá sueldo, pero ya encontrará la manera de rentabilizar su apoyo a Laporta, porque el ex gurú no se mueve si no tiene nada que ganar.



Gulnara Karimova, qué buenos recuerdos de Uzbekistan

De los otros se empiezan a saber cosas. Enric Masip, que igual sirve para dirigir el balonmano que para cubrir a la prima del presidente en la Fundación, ahora irá de número dos. De adjunto a presidencia o algo así. Con sueldo, naturalmente. Como Alexanco, Abidal, Giuly -¿qué pintará aquí Giuly?-, Grimau, Esteller, Norris, Javi Rodríguez o Gaby Cairo.

A Laporta, al que han pillado en el limbo de la ignorancia cuando en una entrevista no supo dar el nombre de uno de los tres porteros del filial, se le va la fuerza por la boca con Qatar. Es un país que no respeta las libertades individuales y no merece lucir en la camiseta del Barça. Se le ha puesto a Laporta la piel muy fina. Él, gracias a su cargo de presidente del Barça, trató, y mucho con Uzbekistan. Entre el tirano déspota de Uzbekistan y Qatar no hay mucha diferencia. Pero de eso no se acuerda. De Uzbekistan le quedan diez millones de euros que fueron a parar a su bolsillo y el recuerdo de la bella Gulnara Karimova. Qué mona era la hija del dictador. ¡Y qué lista para los negocios!

Farré se paga la campaña con publicidad

Bartomeu ha tratado de hacerle un lavado de cara a Qatar: “no ha menguado, al contrario, nuestra expansión mundial. Qatar está presente en Vueling y Seat y no por ello dejamos de volar con Vueling o comprar un Seat. Me quedo con las palabras de la directora mundial de comunicación de Unicef que dice estar encantada con el Barça y de compartir la camiseta con nuestro patrocinador. Unicef y Qatar Foundation promueven grandes proyectos solidarios una ONG como Rota, que es qatarí, ha participado en el proyecto ‘1 in 11’ con Unicef y nosotros para conseguir financiar un programa de educación en Asia”.

No convencerá a Laporta, ni a Benedito, ni a Majó. Todos dicen que tienen mejores propuestas y más interesantes. Pero el único que se ha atrevido a dar nombres ha sido Jordi Farré. Botemanía. Dice que paga 40 millones por la camiseta de entrenamiento y por la de las secciones. No hará falta porque Farré no alcanzará la presidencia, pero con la publicidad de la marca que ha hecho en las últimas horas seguro que podría cubrirse todo el coste de la minicampaña que ha protagonizado estos días.

 

 

Vilarrubí acusa a Laporta de fracasar en la política

Bartomeu no está solo. Carles Vilarrubí, del que decían que quería hacerle la cama porque iba a presentarse a las elecciones, le sigue defendiendo. Siempre desde el mismo sitio. El suyo. RAC 1. "La demagogia tiene un límite -ha dicho refiriéndose a Laporta-, hay gente de buena fe que es legítimo que se presente a las elecciones, pero también hay gente de no tan buena fe que utiliza el Barcelona para intentar encontrar espacios después de carreras fracasadas en la política, el Barça no puede ser el plan B para proyectos personales, el Barça tiene que ser el plan A”. ¿Carreras fracasadas en la política? Se entiende, sí.

Y Laporta, que ha sido desde Núñez el presidente que menos ha hecho por La Masía, ahora se quiere aprovechar de ella y se le llena la boca pronunciando su nombre: “ para que el club sea sostenible hay que trabajar bien la Masia, pues la inversión es prácticamente cero”, ha dicho. No pareció que durante su mandato hiciera falta preocuparse mucho de La Masía. A él le bastó con recoger el trabajo de Núñez y Gaspart a través de Valdés, Puyol, Iniesta, Xavi o Messi. Últimamente cuesta más que suban jugadores al primer equipo. ¿No será por el trabajo que no se hizo hasta hace cinco años? Y cuenta con José Ramón Alexanco para evitar fracasos como el de este año del filial, que ha perdido la categoría en Segunda A para caer al pozo de la Segunda B. Alexanco sabe bien de qué va eso. Con él el filial cayó de Segunda B a Tercera. Entonces llamaron a Guardiola para que lo arreglara. Pero ahora a Pep lo encontrarán comunicando.

Cruyff y UNICEF

Y Cruyff, el mismo que dijo que no había que fichar a Neymar porque tendría problemas con Messi, sostiene ahora que "La Masía puede cerrar" porque no suben jugadores al primer equipo. Munir y Sandro no deben ser jugadores. Pero no se pregunta por qué no suben. A lo mejor, echando la vista atrás unos años, encuentra la explicación. Por ejemplo cuando el fútbol base era llevado por un directivo que no se perdía un viaje del primer primer equipo o del equipo de baloncesto y se apuntaba voluntario a recoger las entradas de París o a casi todos los viajes solidarios del presidente para practicar la caridad en el mundo. En jet privado a ser posible. Y divino, como siempre, el maestro Johan, no concede valor al triplete porque "el segundo equipo ha bajado de categoría y el año pasado no ganaron nada”. La lógica aplastante del inventor de la mítica frase "en un momento dado". Y cuando repite con tanta insistencia que el Barça necesita estar con UNICEF habrá que empezar a pensar que algo turbio se esconde detrás de estas siglas que dan de comer a muchos niños en el mundo y también a una legión de ejecutivos que viven, muy bien, de la intermediación entre el que da y el que recibe. Y de eso. y de subvenciones ajenas para realizar negocios propios con su firma, sabe mucho Johan Cruyff.

 

"Si no gana Laporta pierde el Barça". Esta frase es sentencia y dogma de fe para los fieles incondicionales que todavía le quedan a Johan Cruyff.  El problema es que cada vez son menos y más numerosos los que consideran que la palabra de Cruyff es como la de cualquier otro. De hecho Cruyff ha perdido muchas elecciones en el Barça. Pero Laporta está entre sus fans y le ve con un aúrea divina. Como a Pep Guardiola, que va con Laporta a pesar de ser amigo de los de Qatar, que le han lloenado los bolsillos como jugador y se los siguen llenando como embajador de la organización del Mundial 2022, que, como todo el mundo sabe, está bajo sospecha. Son cosas que suceden en el entorno de Laporta, repleto de contradicciones. Esta vez, por cierto, parece que no tendrá problemas con Franco. No hay asomo del apellido Echevarria en su candidatura y esta vez sí podrá ir de independentista con la boca grande. En 2003 tuvo que compartir su amor por Cataluña con el del respeto obligado a la figura del Caudillo de España por razones familiares y de presupuesto.

Y hoy Laporta ha descubierto lo que pensaba hacer Rosell. No lo hizo, pero él sabe que lo quería era vender a Leo Messi. Y como Bartomeu para él es Rosell, Bartomeu también quiere deshacerse del argentino. Medios amigos de Laporta, encabezados por el íntimo Josep Pedrerol, han venido anunciando desde que se inició la temporada la intención de Bartomeu de vender a Messi y el deseo del jugador de irse. Casi un año después, no hay novedad en el tema, pero siguen insistiendo con la esperanza de que por agotamiento se cumplan sus deseos. Y Laporta presume de que Rosell quería vender a Messi, aunque no lo hiciera, y él afirma orgulloso que antes de hacer un fichaje siempre se lo consultara a Leo. A Cruyff primero. A Leo después. Y luego a Luis Enrique, se supone. Y antes a Abidal, no vaya a enfadarse con Laporta como se enfadó con Rosell.

 

 

Laporta se presenta porque los demás son malos

Laporta reclama para el Barça jugar la Liga española con la misma fuerza que pide la independencia para Cataluña.  Y se pregunta: "¿Qué es politizar el Barça? Que el Barça palpite al ritmo que lo hace el país que lo acoge. Aquí lo que hay que respetar es la idea de todos y, si hay un presidente que pone el acento más en estas cuestiones, también hay que respetarlo. Y el presidente tiene la obligación de no herir otras sensibilidades, y esto no es fácil". Efectivamente, cuando se gobierna de manera sectaria en una unica dirección, el Barça, que es transversal y de 150.000 socios, se puede resentir.
Y le ha dado un palo a todos los demás precandidatos. Si se presenta a las elecciones es porque todos los demás son muy malos y hasta quizá poco honestos:  "Me estuve cargando de razones para no hacerlo y esperar a que saliese alguien honesto y que presentase un buen proyecto, con carácter para ser presidente del Barcelona y que fuese valiente y prudente cuando fuese necesario, con sentido de la responsabilidad, pero no lo he encontrado. Al ver que esta persona no salía, pensé que debía volver a hacerlo".

Y quien hizo de la mentira su bandera en su etapa de presidente se engaña a sí mismo creyendo que  el socio pasará factura a los demás por mentirosos y se echará a sus brazos: "A pesar de haber ganado el triplete, hay algo en estos últimos gestores que no han sabido cómo llegar al corazón de los culés, quizá porque han mentido. Y la mentira ha tenido la consecuencias de que el Barcelona está procesado por corrupción y delito fiscal". Lo malo de Laporta es que para machacar a Bartomeu tiene que recurrir a Sandro Rosell, que ni está ni se le espera. Pierde el tiempo: "Durante mi época tuve que intervenir en un fichaje en el que Rosell ya quiso establecer un modelo de contratación como el de Neymar. Tiene una manera de hacer que genera mucho riesgo. Tuve que impedir un fichaje que introducía una serie de variables que desde el punto de vista legal generaba muchas dudas y le dije que si hacíamos las cosas como él decía hubiésemos acabado en el trullo".

 Jordi Majó promete a Pau Gasol

Jordi Majó ha aprovechado el baloncesto, de triste acutalidad reciente por el estrepitoso fracaso del Barcelona en est temporada, para presentar a su cara para el baloncesto, el ex jugador Xavi Fernández, de nulo recorrido en el mundo de la gestión baloncestística. Majó se desmarca del calamitoso estilo Pascual y apuesta por recuperar a Pau Gasol, como si eso fuera tan fácil. Gasol acabará en el Barça, sea quien sea el presidente, pero lo hará rozando la cuarentena y aportando bastante menos de lo que se le puede suponer ahora mismo.

 

Beneditó tanteó a Ancelotti

Agustí Benedito, que sabe que su mejor momento está por llegar, cuando tenga acceso a los debates televisados, asume que vivirá la misma angustia en el año 2010 por obtener las firmas necesarias y superar el corte. Dice que no tiene el presupuesto de otros y que su campaña se basa en el entusiasmo de su gente y no en el presupuesto.

Benedito no se fía de Ramon Adell, el presidente de la gestora: “al final no he hablado con Ramon Adell y no ha hecho falta porque estaba convencido que un socio accidental, no elegido por nadie, no tomaría una decisión de tantos millones de euros que podría comprometer al club”. Y el toque anecdótico. A Benito le ofrecieron a Ancelotti.

 

 

 Ver Más:

Diario de las Elecciones - Capítulo 1

Diario de las Elecciones - Capítulo 2

Diario de las Elecciones - Capítulo 3

Diario de las Elecciones - Capítulo 4

 

 

 

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