2013-04-12 09:04 FC Barcelona Por: Administrador

Dos maneras muy diferentes de llegar a las semifinales



Los cuartos de final fueron dramáticos para el Barcelona. Un colegiado, el escocés Craig Thompson, el mismo del Borussia- Málaga, se encargó de falsear la eliminatoria Barça-Milan dando por válido un gol que estuvo precedido por una clárisima mano previa de Zapata. El Barça perdió 2-0 y vio cómo peligraba su continuidad en la competición. Tuvo que recurrir a la heroica con una remontada histórica en el Camp Nou (4-0) para neutralizar el gol del colegiado Thompson.. Luego, en semifinales, el "amigo" Stark volvió a falsear el resultado de un partido dando por válido un gol del PSG en el que existe un fuera de juego de dos jugadores, entre ellos Ibra, de dos metros. Ciinco árbitros que no se enteran. Cuantos más son menos ven. Esta eliminatoria tuvo el agravante de que, en un hecho sin precedentes, la UEFA perdonó uno de los dos partidos con los que estaba sancionado Ibrahimovic por ser expulsado en Valencia para que pudiera enfrentarse al Barça. Ibrahimovic fue el autor del primer gol parisino (en flagrante fuera de juego) y dio el pase del segundo gol que significaba el empate.

La conclusión es que el Barça se ha plantado en las semifinales de la Champions League sobreponiéndose al marcaje de los árbitros más que al de sus rivales, que debería ser lo único que tendría que preocupar. El Real Madrid, en cambio, ha tenido un camino de rosas. Los árbitros le han puesto al alfombra roja y no ha tenido más que aprovechar los favores en forma de atracos para igualar la trayectoria del FC Barcelona.



En octavos de final el Madrid empató a uno en el Bernabéu ante el Manchester United gracias a la colaboración arbitral y dos penaltis en el área blanca que no fueron señalados. En el partido de vuelta en Old Trafford el tristemente famoso Çakir se encargó de falsear el partido expulsando sin motivo a Nani después de que Arbeloa se hiciera acreedor a la tarjeta roja por una entrada salvaje a Evra. En lugar de quedar el Madrid con diez,  fue el Manchester quien quedó en inferioridad numérica y luchando contra un árbitro que no quiso ver unas manos de Khedira y otras de Ramos en el área blanca ni un derribo de Ramos a Evra dentro del área.

Luego, en cuartos de final ante el Galatasaray, el árbitro noruego Moen se comió un penalti en el área del Real Madrid y enseñó tarjeta amarilla a Yilmaz, lo que le impidió jugar la vuelta, por recibir un pisotón dentro del área de Ramos que no fue señalado como penalti. La baja de Yilmaz no era anecdótica pues hasta ese momento era el máximo goleador de la Champions League. Y la UEFA, la misma que levantó el castigo de dos partidos de suspensión a Ibrahimovic para que pudiera jugar con el Barça, no tuvo la delicadeza de actuar de la misma manera con Yilmaz después de visionar las imágenes en donde se veía que el "delito" de Yilmaz fue simplemente ser pisoteado por Sergio Ramos. La UEFA no se atrevió no fuera a ser que Florentino Pérez y Mourinho se lo tomaran a mal.

Son dos maneras de alcanzar las semifinales. Una con la cabeza bien alta. Otra cargada de vergüenza y trampas.




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