2012-06-13 17:06 FC Barcelona Por: Administrador

El absurdo sueño americano del Barça en Miami



Un buen número de viajes institucionales del presidente  a Estados Unidos (Nueva York, Philadelphia, San Diego y Miami) dieron finalmente sus frutos con el anuncio el 14 de octubre de 2008 de que el Barça sería copropietario de un equipo de la MLS (Major League Soccer) en Miami, en donde el presidente, acompañado del nuevo director general, Joan Oliver, presentó su proyecto de compra. “Si todo sale como se espera, el Barça se convertiría en el primer club europeo con presencia directa en la Liga americana de fútbol”, informaba Sport en un tono que recordaba mucho al de la negociación del sponsor chino, que también requirió de continuas movilizaciones viajeras de la cúpula del club para intentar sin éxito que “todo saliera como se esperaba”.

En este caso no se trataba de cobrar, sino de pagar y compartir la aventura económica con Marcelo Claure, un empresario boliviano de dudosa reputación con quien Joan Laporta había hecho buenos migas. Claure, magnate de la telefonía inalámbrica, era entre otras cosas propietario del FC Bolívar, club que, cómo no, tenía suscrito un acuerdo de colaboración con el Barça. FC Barcelona y Claure formaron una sociedad para solicitar conjuntamente la aprobación de la franquicia. Uno de los motivos que guiaron al Elefant Blau de Laporta a presentarle una moción de censura a Núñez fue que el anterior presidente pretendía, según entendía el grupo opositor, vincular al club a determinadas sociedades anónimas a través del proyecto Barça 2000. Diez años después estábamos en las mismas.

Nadie consulta al socio
El socio recibía estupefacto informaciones procedentes de Miami. Se estaban adoptando decisiones trascendentes utilizando el nombre y la imagen del club al servicio de determinadas voluntades sin que nadie se tomara la molestia de consultarle. Una vez más el Barça seguía la política de hechos consumados. Las negociaciones, llevadas con el ocultismo habitual de Laporta, eran seguidas en Catalunya gracias a informaciones aparecidas en el Miami Herald: "Joan Laporta y el presidente del Bolívar FC, Marcelo Claure, han estado negociando con la FIU la posible llegada de una franquicia MLS al estadio de ésta".
Finalmente, llegó el momento de las explicaciones. En Miami, claro. “Para el Barcelona es una gran oportunidad y representa un momento histórico", dijo Laporta en Florida en rueda de prensa acompañado de su socio, Claure, y de diversas autoridades de la zona. Entonces supimos que la creación del nuevo club estaba prevista para 2010. "Llevábamos años buscando la oportunidad de penetrar en América y tener imagen y presencia futbolística en Estados Unidos y Latinoamérica". Llevaban años, y los socios sin saberlo. El coste de la franquicia ascendía a 40 millones de dólares como inversión inicial.



Proyecto también solidario, claro
El proyecto, por supuesto, era también más que un proyecto según Laporta: "Va más allá del aspecto estrictamente deportivo. El club se marca el reto de que el de Miami sea más que un equipo de fútbol. Y aquí es donde entran los proyectos sociales para ayudar a personas necesitadas que desarrolla la Fundación. Y a nivel deportivo no quiero que sea un show, sino un equipo competitivo". No tenía bastante con hacer negocios, necesitaba vestirlos con la capa de la generosidad y la solidaridad, una herramienta que le dio muy buenos resultados a Laporta para potenciar su imagen. Ahora le preocupaban las personas necesitadas de Miami. Enternecedor.

Herencia envenenada
Todo eso ocurría después de la última gira realizada por el primer equipo por territorio norteamericano en la que, sin Ronaldinho, no se cumplieron las expectativas previstas de público. Media entrada en Nueva York y Chicago. Nada que ver con lo que sucedió dos años antes, cuando el Barça de Ronaldinho colgaba el “no hay billetes”. Se trataba de una arriesgada apuesta en un país en el que el fútbol es un deporte de segunda división y a menos de dos años de concluir Laporta su mandato. Un mal sueño para el que viniera detrás, que recibiría como herencia envenenada una serie de compromisos de pago absolutamente innecesarios para el club, que esta vez pagaría en lugar de cobrar por prestar su imagen.

Dos precedentes



Miami contó en el pasado con dos equipos históricos en la Major League Soccer, el Tampa Bay (que llegó a ser entrenado por Rinus Michels), y el Miami. Ambos desaparecieron, dejando paso al Miami FC, que competía en el equivalente a la Segunda División española. Algo había sucedido allí. También sorprendía que una línea de negocio que Laporta tenía tan clara no hubiera captado el interés de los clubs grandes ingleses o italianos, con gran tirón en Estados Unidos, de la misma manera que costaba entender que sólo el Chivas mexicano se hubiera atrevido anteriormente a probar fortuna en el Soccer, en donde ni siquiera David Beckham era capaz de llenar los estadios. Además, en Miami la colonia hispana más numerosa es la cubana, y a los cubanos lo que les va es el béisbol, no el fútbol.

 

Muy ajetreado

Laporta ultimaba en Miami la incorporación del Barça a la MLS, acto seguido volaba a Los Ángeles para asistir en directo al encuentro amistoso de baloncesto Lakers-Barça (no iba al Palau, pero ese partido no se lo podía perder), luego viajaría a Barcelona para coger un nuevo vuelo rumbo a  Basilea y, según Sport, volvería inmediatamente a México para participar en la Feria del Fútbol. El presidente era feliz.

 

“La directiva oculta la verdad"

Lo aseguraba pelikano.es el 17 de octubre de 2008: “Las franquicias para el 2010 ya están adjudicas y Laporta ha presentado una oferta para el 2011, cuando ya no será presidente (…) En una sorprendente falta de rigor, el FC Barcelona ha ido informando de forma imprecisa sobre el proyecto de franquicias MLS. Para que quede claro: la MLS ya ha concedido plaza a 2010 a Philadelphia y Seattle; se trata de una concesión oficial. Para las dos plazas de 2011 hay un total de 6 candidatas, entre ellas Miami-FC Barcelona; el resto son Atlanta, St. Louis y Portland, en EE.UU., y Vancouver, Ottawa y Montreal, en Canadá ¿Por qué entonces el FC Barcelona se empeña a hacer referencia a 2010 cuando debe ser 2011?

 

Vicens pone los puntos sobre las íes

En un artículo publicado en El Periódico el 19 de octubre de 2008, Albert Vicens, vicepresidente primero dimitido tres meses antes, ofrecía su opinión relevante sobre el tema: “Ya en la temporada 2004-05, varios clubs europeos, entre los cuales se encontraban el Barcelona y el Madrid, mantuvieron contactos con la MLS y estudiaron la posibilidad de tener una franquicia en esta liga norteamericana. No obstante, todos ellos llegaron a la conclusión de que era una competición de segunda fila a nivel futbolístico y mediático, no merecía el mínimo interés (…) Me parece insólito que se firme un acuerdo para crear una sociedad con un empresario desconocido para la masa social, que abrirá un proceso encaminado a la obtención de una franquicia en una liga sin el más mínimo interés para el barcelonismo: ¿quiénes son el señor Claure y la MLS frente a los 109 años de historia de un club como el Barcelona con más de 60 millones de seguidores en todo el mundo? ¿Cómo es posible que el Barcelona se vea empujado a una puja por una franquicia con competidores completamente desconocidos, cuando por sí sola la marca Barça tiene más fuerza que todos ellos juntos siendo la MLS la que debería pagar por asociarse con el Barca? ¿Qué coste supone dicha franquicia? (…) Si tan interesante resulta este negocio, ¿por qué hacer sociedad con un tercero del que tan solo se conoce su presidencia de Brightstar Corporation, una empresa de servicios de la industria inalámbrica de telefonía móvil, y de un pequeño club de fútbol llamado Bolívar? (…) Es necesario que se explique largo y claro cuál será el plan de ruta, conocer las características y los estatutos de la sociedad que se ha establecido y comprobar que el acuerdo esté en consonancia con el artículo 4 de los Estatutos del FC Barcelona, en lo referente a la finalidad del club y si no está afectado por los artículos 17.7 y 17.14, por si fuera necesaria la aprobación por la asamblea de compromisarios.

Estas reflexiones son las mismas que hubiera hecho en el seno de la junta. Aunque me parece que, tal como decía en mi carta de dimisión, la mía será una opinión con escasa o nula influencia en las decisiones que esta tome. El Barca es fuerte porque es único. Los barcelonistas tenemos un solo corazón y un único club, y éste reside en Barcelona. ¿O es que a alguien se le ha perdido algo en Miami?”. Lo parecía.

 

Las explicaciones de Oliver

El 20 de octubre de 2008 el nuevo director general corporativo, a quien sí parecía habérsele perdido algo en Miami, ofreció sus confusas explicaciones sobre el tema en rueda de prensa. Ni aclaró el nombre del club franquiciado por el Barça, ni sus colores, ni su camiseta ni su escudo, admitiendo que el nuevo equipo “podría llamarse Barça”. De ser eso cierto, el FC Barcelona hubiera tenido un problema con Nike porque todos los equipos de la MLS visten Adidas. Y en plena ceremonia de la confusión el empleado aseguró que la operación no le costaría al club ni un céntimo -algo parecido a lo que anteriormente se dijo sobre la remodelación del Camp Nou-, aunque sí tendría acceso a un 30% de los beneficios económicos, que llegarían en el segundo año, en 2011, después de cubrir gastos en el primero. “Es un chollo”, aseguraba Oliver. "El riesgo financiero es cero. Sí que correremos riesgos porque deberemos ser competitivos con el equipo que formemos, y que debe transmitir la filosofía de la entidad". Oliver insistía en que el objetivo del club era inscribir al nuevo equipo para el inicio de la competición en marzo de 2010 y que "nosotros pondremos a las personas, al entrenador, el secretario técnico y los jugadores. Todo esto está por escrito y correrá a cargo del Barcelona"…

El Barça debe ser un club global. No podemos quedarnos en casa ya que debemos aportar nuestros valores. Si no nos movemos y no entramos en proyectos como éste, quedaríamos acorralados frente a los nuevos inversores de países del Este y del Golfo que, poco a poco, están adquiriendo equipos muy importantes". Oliver añadió que no se había informado con anterioridad porque había surgido la oportunidad ahora y "no se podía desaprovechar". Lamentablemente para Oliver, el Barça acabó decidiendo no moverse y quedar acorralado frente a los nuevos inversores de países del Este y del Golfo.

 

Explicaciones tardías

Y una vez resueltos todos los flecos de la operación, el director general informaba de que el proyecto sería presentado a la asamblea con el fin de obtener la aprobación de los compromisarios. Política de hechos consumados. ¿No hubiera sido más fácil empezar obteniendo la luz verde de los dueños del club? ¿Y si los socios vetaban la operación? ¿De qué habrían servido tantos viajes y dietas gastados en el sueño de Laporta? Sandro Rosell por su parte, no tardó en desaprobar el proyecto. Y surgía la pregunta. Teniendo en cuenta que Laporta tendría que abandonar el club en la primavera de 2010, ¿qué necesidad había de hipotecar la gestión de la futura directiva con un compromiso impuesto e innecesario? Laporta parecía empeñado en dejar a sus sucesores una pesada mochila como herencia. El tema, por supuesto, jamás fue sometido a la aprobación de la asamblea.

 

El Barça pagaba una sexta parte del coste

Lo explicaba pelikano.es el 7 de noviembre de 2008: “Marcelo Claure correrá con la mayor parte del millonario gasto que supondrá la creación de un satélite USA del Barça, pero no con la totalidad del proyecto según fuentes próximas a ambas partes, contradiciendo lo que había afirmado el director general del club, Joan Oliver, quien aseguró a su regreso de Miami que al socio no le costaría un euro. Las nuevas informaciones apuntan a que de los 32 millones de euros del coste total del pretendido equipo, el Barça Miami, el club blaugrana sufragaría unos 6 ó 7 'kilos', mientras que Claure, líder de la empresa Brightstar, pondría el resto”.

 

De Val pronostica un triste final

Lluís De Val, en pelikano.es, rompía una lanza a favor de un socio al que parecían tomar por tonto desde los despachos del club: “No entiendo nada de lo que ha explicado Oliver ni entiendo cómo alguien pone 40 millones de dólares y el socio no sólo no pone sino que también gana. Además, Oliver ya dice que a nivel deportivo no vamos a ganar nada. Lo de la MSL me suena al cuento de la publicidad china, que al final se abandona. Mi sensación es que la presión popular les obligará a dejarlo de lado”. No iba desencaminado De Val. Sucedió exactamente lo que vaticinó y el final del sueño americano fue el mismo que el del sueño chino.

 

Intermediarios en el horizonte

Seguía De Val en pelikano.es: “Tampoco entiendo lo que hace la empresa ‘Traffic’ por ahí en medio de las negociaciones, esa empresa brasileña que todos conocimos por el extraño traspaso de Henrique al fútbol alemán aunque es del Barça. Creo que el Barça no tiene que ser el primer club que dé ese paso al fútbol de EEUU. Fíjese que hasta Beckham vuelve a Europa”.

 

Todo el gozo en un pozo

Laporta acababa su mandato en junio de 2010 y quería arrastrar al club a una aventura que no podría iniciarse antes de 2011. Quizá por eso, porque no podía beneficiarse de la puesta en marcha de tan estrafalario proyecto, el presidente optó por descartarlo, como antes descartó el sponsor chino. Viajes y más viajes. Dietas y más dietas. Hoteles y más hoteles… para nada. Joan Oliver aún pudo disfrutar de unos viajecitos más a Miami. El 20 de noviembre de 2008 todavía andaba negociando en Florida lo que nunca se firmaría. Se trataba de marear la perdiz, y lo hacía de cine: "Todo pinta bien. Sólo falta la decisión de la MLS y creo que antes de que acabe el año o en enero ya sabremos a qué atenernos. Lo único que puedo decir es que jugaríamos en el estadio Universitario de Florida". Oliver estaba entretenido con el tema. Así tenía algo que hacer y un motivo para pasar unos días en Miami a gastos pagados…por los socios, que ni sabían del tema ni eran consultados.

El asunto se descartó y murió sin nacer. Un equipo Nike no pintaba nada en una liga de Adidas que apenas levantaba expectación ni generaba negocio.

 

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Solidaridad com dinero ajeno (I)

Patrocinador para el Instituto Guttman / Discapacitados en el Camp Nou / El Barça, contra la mosca tsé-tsé / Visita a Mandela / Y Laporta, autocomplacido / El aparato de propaganda se pone en marcha / El presidente se dirige al mundo desde la ONU / Pudo obtener más dinero para los niños necesitados / Caridad bien lejos de casa / Fundación Ronaldinho / ¿Quién se beneficia de UNICEF?

VER CAPÍTULOS ANTERIORES


Deja tu Comentario