2011-02-17 13:02 FC Barcelona Por: Administrador

El amigo de Mourinho impidió la goleada azulgrana



Fueron muchos los errores que cometió el italiano Nicola Rizzoli. Los más clamorosos fueron anular un gol legal de Leo Messi por un fuera de juego inexistente, el marcador era de 0-1 favorable al Barça, y no pitar 3 clarísimos penaltis.

El primero es justo en la misma jugada que anula el gol de Messi, es decir, que comete un doble error ya que antes de señalar el fuera de juego (Leo estaba por detrás del esférico), hay unas manos clarísimas dentro del área cuando el argentino le da el pase a Pedro.

El segundo penalti llega en la segunda mitad, cuando Pedro se queda mano a mano con el portero y es derribado por un defensa del Arsenal. Era penalti y además expulsión.



El tercer penalti llega en la última jugada del partido, cuando un balón centrado buscando a Dani Alves, es intercedido por Arshavin con la mano. El ruso intenta despejar con la cabeza, de forma tan paupérrima, que el esférico le golpea en la mano.

Estos fueron los errores clamorosos, que hubieran cambiado el devenir del partido, pero para más colmo, hubo otros que también perjudicaron al equipo azulgrana. En la primera mitad señaló dos fueras de juego inexistentes que impidió que los delanteros azulgranas se plantaran solos ante la portería “gunner”.

Debió expulsar al camerunés Alexandre Song en diversas ocasiones. El jugador recibió una tarjeta amarilla en los primeros minutos, luego siguió repartiendo patadas y no fue sancionado. Como mínimo hizo cuatro faltas más, que sólo por reiteración, debió ser amonestado.

Para finalizar el show de Nicola Rizzoli, amonestó a Piqué por una falta más que dudosa, cuando era la primera y única falta que cometió en todo el partido. La amarilla acarrea suspensión, por lo tanto, el central se perderá la vuelta en el Camp Nou injustamente. Poco antes ya había librado a Eboué de una amarilla por una clara falta a Abidal que le habría privado de jugar en el Camp Nou por acumulación de tarjetas.

Se notó anoche la amistad que tiene con José Mourinho. El entrenador blanco recibió un flagrante regalo de manos de Rizzoli el 1 de marzo de 2009 en un Inter-Roma, cuando éste se inventó una pena máxima a favor de los ‘nerazzurri’ en el 63’ con 1-3 en el marcador que transformó Balotelli (el encuentro acabó 3-3) y que supuso para el trencilla una sanción y pitar varios meses en la Serie B.Es mi amigo”, declaró posteriormente Mourinho. Pues, tras lo visto ayer, a buen seguro dio una alegría al portugués.




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