2011-10-19 18:10 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça B no sabe vivir sin Jonathan Soriano



Corría el minuto 54 ante el Guadalajara cuando Eusebio, técnico del Barça B, ordenó un doble cambió para remontar el gol en contra. Los damnificados fueron Rodri y Femenía, víctimas de la lenta adaptación al singular estilo de un equipo que ya empieza a añorar al lesionado 'pichichi' Jonathan Soriano.

La etiqueta de 'Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados' avaló la llegada de ambos jugadores al Miniestadi este verano. El Barcelona desembolsó dos millones de euros fijos y 1,5 en variables al Hércules por Kiko Femenía (Alicante, 1991), un hábil extremo que dejó una grata impresión en su debut en Primera el año pasado.

Un ariete de la cantera del Sevilla, Rodri (Soria, 1990), fue el otro objetivo. El Barça pagó 1,5 millones por un delantero que disputó cinco encuentros con el primer equipo y anotó 19 goles con el filial, aunque su mejor actuación la firmó una temporada antes, cuando un tanto en la última jornada metió al Sevilla en 'Champions'.

Ambas incorporaciones pretendían reforzar la joya de la Masia azulgrana, tan fructífera como peculiar en su estilo de juego, ese que enarbola como nadie el primer equipo de Pep Guardiola.

Un lenguaje que hace fácil lo difícil, pero exhibe grotescamente cualquier atisbo de carencia, hasta convertirla en una losa que ha acabado por hundir a muchos jugadores, incluso de talla mundial.

"Todos los que llegan requieren un proceso de adaptación, es una circunstancia con la que contábamos", reconoce el técnico Eusebio Sacristán. "Indudablemente, es más difícil para ellos que los que llevan más tiempo".

Pero con el filial en puestos de descenso, cinco derrotas consecutivas y solo cinco puntos de 24 posibles, el tiempo se vuelve un valor demasiado preciado.

Además, el irregular rendimiento de ambos delanteros les ha llevado a perder la vitola de titulares indiscutibles de la que gozaban en el arranque liguero.

Con la pólvora mojada en el aciago debut ante el Villareal (0-2), Femenía y Rodri se estrenaron con un tanto ante Cartagena y Deportivo, respectivamente. Fue la primera y última vez esta temporada en la que perforaron la meta contraria.

Femenía, en la sexta jornada contra el Recreativo, ocupó por primera vez el banco de los suplentes, algo que se repetiría en los partidos siguientes. Rodri, por su parte, culminaba una discreta actuación con un fatídico gol en propia puerta.

Y llegó esta última jornada, ante el Guadalajara. En el primer tiempo, el extremo alicantino apenas dejó un par de regates por banda derecha, poco más. Rodri, por su parte, rozó en dos ocasiones el gol, con más ansias que acierto. Fue entonces, poco después del descanso, cuando Eusebio prescindió de ellos y el Barça se reactivó.

En un equipo que domina los partidos y que deja escapar puntos por la falta de instinto asesino, el regreso del lesionado Jonathan Soriano se hace cada vez más necesario, puede que casi vital.

El máximo goleador del pasado curso en Segunda, con 32 goles, sufrió una elongación del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, disputando la 'Audi Cup' de Múnich con el primer equipo.

Pese a que se le diagnosticaron dos meses de baja, plazo que ya superó hace unas semanas, el cuerpo técnico ha querido ser cauteloso y, por fin, esta semana ha empezado entrenado con el grupo. Se prevé que en dos jornadas, ante el Nàstic, culmine su regreso al equipo.

Un retorno que el Barça "B" ansía como una bendición divina, pero que podría pasar factura a Femenía o Rodri. Su técnico les tranquiliza: "Sé que les gustaría estar más en el campo, pero les animo a seguir trabajando en esa línea, es un proceso". El arduo proceso de adaptarse al minucioso idioma del club azulgrana. EFE


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