2011-10-10 23:10 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça de Rosell sigue comunicando



Al Grupo Godó le ha faltado tiempo para poner al ex presidente en su sitio. Mientras tanto, Rosell se lo piensa. Sigue callando y sigue otorgando. Y el barcelonismo empieza a mosquearse con los silencios de su presidente. El Real Madrid responde de inmediato cuando se siente agredido. El Barça no, prefiere poner la otra mejilla. Tanto le da a Rosell que los ataques procedan de la capital del reino como de su propia casa. Silencio.

El presidente más votado de la historia del Barça, que debería estar por encima de bien y del mal, ha perdido en apenas un año buena parte del crédito que le llevó a la presidencia. Si hubiera elecciones hoy y se presentaran Rosell y Laporta, da la sensación de que el ganador sería precisamente el tipo más rechazado de la historia del club. Y es que a Laporta se lo están poniendo muy fácil. A él le gusta el lío, hacer ruido, crear confusión y utilizar el cuerpo a cuerpo para intercambiar golpes. Pero se ha encontrado con la sorpresa de que sólo reparte él, de ahí que haya conseguido igualar un combate que tenía perdido porque lo suyo, lo que hizo aprovechándose de su cargo de presidente, no tenía justificación ni perdón.



Rosell se lo ha puesto fácil y a Laporta no le ha costado mucho tejer una conspiración judeomasónica de las fuerzas del mal -léase directiva y Grupo Godó- para aparecer ante la opinión pública como víctima y no como un aprovechado que ha vivido los mejores años de su vida a costa del Barça. Y como llora muy bien, muchos le han creído. Sólo faltaba que Rosell se lo pusiera fácil y confirmara la conexión con el Grupo Godó, a base de favores evidentes, para proporcionar credibilidad a la coartada de Laporta. Y ya la tenemos liada. Tu palabra contra la mia. Es como un combate Mourinho-Vilanova en donde las culpabilidades están claras hasta que la confusión de la tangana invita a dudar sobre el origen de la reyerta y acabamos por creer que en realidad fue el ojo de Vilanova el que agredió al dedo del portugués.

En esas estamos, con Laporta tratando de convencernos de que los mentirosos, los aprovechados, las malas personas son los otros. Y como aquí no hay más versión que la de Laporta, terminaremos convenciéndonos de que el bueno de esta película es el comisionista, el que se puso como un bacó, el del "que n´aprenguin", el de los puros, el del champán, el de las novias enchufadas en el club, el de los calzoncillos en el aeropuerto, el que mentía a los socios en la asamblea... El silencio de Rosell es capaz de convertir en víctima a quien más pecados ha cometido ejerciendo la presidencia del Barça.

Sólo queda una duda en el aire: ¿El silencio de Rosell es por decisión propia o porque un ser superior así se lo exige para proteger al amigo que sufre y lo está pasando mal? Por cierto, tiene que haber sufrido mucho el amigo padeciendo miserables habitaciones de 5.000 dólares la noche o ingresando 10 millones de euros a la salud de los socios o comiendo y bebiendo en los locales más selectos del mundo. Me cuesta creer que Guardiola cargue de munición a este tipo para despotricar  contra el presidente del Barça, pero es lo que hay.



Entiendo que a Rosell se le revuelvan las tripas.

 


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