2012-11-07 23:11 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça cae con la cabeza bien alta (2-1)



Hay maneras y maneras de perder. Se puede perder siendo inferior al rival -que no es el caso- y se puede perder después de dominar el partido desde el primero al último minuto, después de crear ocasiones suficientes para marcar y después superar al rival en todos los terrenos técnica y físicamente. El Celtic se ha limitado a instalar el autobús a modo de trinchera delante de su portería con dos líneas bien definidas y el Barcelona se ha estrellado contra el muro una y otra vez.

De nada ha servido la posesión del balón, que en la primera mitad llegó a ser del 87%, porque los escoceses se adelantaron en el marcador a balón parado, en la salida de un corner. El Barça no se ha desesperado, nunca ha traicionado su filosofía de juego y, sin perder los nervios, ha seguido insistiendo y creando oportunidades, pero unas veces el poste, otras el portero Forster -inmenso- y otras la mala suerte negaban a los hombres de Tito Vilanova la suerte del gol.



Tito apostó nuevamente por Bartra como pareja central con Mascherano. Alves y Alba en los laterales y Song en el centro del campo, haciendo de Busquets junto a Iniesta y Xavi. Delante, Pedro. Alexis y Messi.  El Barça lo ha intentado con paciencia, con jugadas que nacían atrás en Xavi y progresaban con Iniesta, Messi y Pedro buscando a un Alexis muy incisivo que, aunque sin la recompensa del gol, ha realizado uno de sus mejores partidos con el Barcelona. En la segunda parte, con el 1-0, envió un balón al poste que pudo variar el signo del partido.

A Messi, que también dio con otro balón en el poste, le costaba más entrar y en juego. Y no fue hasta el final que encontró el camino del gol. Al fin podía dedicarle un gol a su hijo. Pero era tarde, demasiado tarde. Antes había marcado el Celtic el 2-0 y ya no quedaba tiempo para más, aunque en el periodo de prolongación el Barça dispuso de dos ocasiones para igualar el partido. Pero la suerte de la ida en el Camp Nou, cuando Alba marcó el gol de la victoria en el suspiro final, no iba a repetirse hoy. Tito lo intentó todo: sacó a Villa, Piqué y Cesc por Alexis, Bartra y Song, pero, aunque el Barcelona ganó en ritmo, le faltaron minutos para concretar su superioridad, porque al final el equipo blaugrana intensificó el ritmo y tuvo mucho más cerca ese gol del empate que no llegó.

El Celtic Park ha celebrado el triunfo como si su equipo hubiera ganado la Champions League, No es para menos, habían ganado al Barcelona, al mejor equipo del planeta. Y podían presumir de ser el único equipo capaz de vencerle esta temporada. Además, esta victoria, con la que no contaban, les pone con un pie en octavos de final. Es para celebrarlo. Es cierto que existen diversos caminos que conducen al triunfo. El del Barça es uno. El del Celtic es otro. Esta noche se ha impuesto el del Celtic (5 disparos a puerta, 5 entre los tres palos y 2 goles) al del Barcelona (23 disparos a puerta, 14 entre los tres palos, 1 gol). Forster realizó 11 paradas, Valdés 3.  Los aficionados del Celtic estaban felices por el triunfo de su equipo, nunca por el juego. Porque el Celtic no jugó. Se limitó a perseguir el balón que movían los jugadores del Barcelona. Porque el fútbol lo puso el Bará. Los jugadores del Celtic apenas tuvieron el balón en su poder durante el 23% del partido, con lo cual sus aficionados no pudieron disfrutar con las excelencias de sus jugadores. Cierto, marcaron dos goles y ganaron. Pero no jugaron.Eso, jugar, lo hizo en exclusiva el Barça.



Y el Barça perdió. Sí, perdió. Como pierden los grandes equipos. Con la cabeza bien alta, Con un gol, con dos postes y 11 paradas del portero Foster, Con un 77% de posesión de balón y dejando en todo momento la sensación de su superioridad. Sí, perdió. Pero ningún aficionado abandonó esta noche el Celtic Park sin la plena consciencia de que su equipo, el Celtic, había vencido a un rival superior, de otro nivel. Y, por encima de los resultados y los títulos, eso es lo que queda. Las sensaciones que ha dejado el Barça en Glasgow son buenas. Le faltó remate, careció de acierto. Pero el prestigio ha quedado intacto. Si el Barça podía perder un partido esta temporada, era éste. Nada que no tenga solución. Nada que haga peligrar la primera plaza del grupo. El mundo no se acaba en Glasgow.

Felicidades, Celtic. Nada que objetar. No fuistes mejores, pero habéis ganado. Disfrutadlo y, sobre todo, explicádselo a vuestros nietos. Entiendo que hoy ha sido un día histórico para vosotros. El Barça lo olvidará muy pronto.


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