2013-02-24 00:02 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça demuestra ante el Sevilla que sí sabe remontar (2-1)



Ambiente gélido y juego gélido del Barcelona en la primera mitad. Un Camp Nou a medio aforo parecía temer que las secuelas de San Siro pudieran extenderse a la Liga. Existía preocupación en el ambiente por comprobar que lo de Milán fue un simple accidente y que el Barça no había dejado de ser el Barça. Sin embargo, la primera mitad, mala de solemnidad, ha dado pie a las sospechas. El Barça, como en Milán, no ha disparado casi nada. Y el Sevilla, como el Milan, ha marcado en la primera ocasión que se le ha presentado.

Con el 0-1 de Botía en el minuto 42, el Sevilla ponía a prueba la capacidad de reacción de este Barcelona mientras los espectadores podían calibrar las posibilidades de remontada ante el Milan dentro de dos semanas. Lo cierto es que en la primera mitad daba la sensación de que los hombres de Roura se tomaban el partido como un mero trámite. Le faltaba al juego blaugrana continuidad, intensidad y fe y convencimiento en lo que se hacía. Alexis, como siempre, desacertado, contagiaba sus errores a los demás y la espesura se adueñaba del juego.



No es escusa que Roura dejara en la caseta a titulares indiscutibles como Puyol, Alba, Busquets, Xavi, Cesc o Pedro. Los que jugaron en su lugar están plenamente capacitados para ganar al Sevilla ofreciendo otra imagen que la vista en la primera mitad, en la que el portero Beto apenas ha tenido trabajo.

Había que hacer algo. Se supone que Tito Vilanova les pondría firmes desde Nueva York en el descanso. Lo cierto es que en la segunda mitad el Barcelona presentó otra cara. Con Tello en lugar de Alexis, cambio decisivo, el Barcelona ganó en profundidad y capacidad de desborde. Messi renació y Villa se encontró con el gol. El Barça de la segunda mitad era el Barça, el Barça de siempre, el que busca el gol, el que llega y el que dispara. Y siete minutos tras el descanso fueron suficientes para que Villa aprovechara un centro de Alves para marcar de cabeza el empate. Un gol de delantero centro. Un gol de plan B. Un gol que puede y debe repetirse ante el Milan.

Había otra intensidad en el juego en la segunda mitad. Iniesta mordía y la presión de todos era más agobiante. El Sevilla perdía antes el balón y el Barcelona encontra la solución a sus males siete minutos después del empate a través de un servicio medido de Tello que Messi aprovechó para fusilar. Ambos se fundieron en un sincero abrazo dejando en paños menores a los que pretendían convencernos de que el "dictador" Messi tenía castigado a Tello por no haberle pasado un balón. Qué poco le conocen. Messi corrió a abrazar agradecido a Tello porque nadie tiene que explicarle que medio gol fue del canterano.



Entre que Villa se congració con el gol y permite albergar esperanzas de que ante el Milan pueda repetir, y que Messi, vía Tello, mantiene activa su pólvora, el barcelonismo, helado, se fue más tranquilo a casa. El martes el Madrid y luego el Milan. El Barça se juega en diez días la temporada con la tranquilidad de saber que, en el peor de los casos, el drama se reduciría a acabar la temporada ganando la Liga. Pero no es ese el objetivo. Este equipo puede con el triplete y debe luchar por él.


Deja tu Comentario