2012-09-29 23:09 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça gana donde el Madrid pierde (2-3)



Emotivo final en el Sánchez Pizjuán. Ganaba el Sevilla 2-0 y el Barça le ha dado la vuelta al partido con un 2-3 que ha cerrado Villa ya en tiempo de prolongación a pase de Messi. Jugadita dedicada a los que se han pasado toda la semana lanzando calumnias sobre su relación. Y es que en Madrid se creen que los líos de Mourinho con Sergio Ramos o los de Casillas con Cristiano Ronaldo son extrapolables al Barça. Y no. El Barça es otra cosa. El Barça es un equipo con carácter en el que juegan futbolistas ganadores que se enfadan cuando pierden y que luchan hasta el último segundo por la victoria. Es lo que ha pasado hoy. El Barça quiere salir del clásico del próximo domingo a once puntos del Madrid y no podía fallar en Sevilla.

El equipo de vilanova ha empezado el partido con ganas, triangulando, combinando, presionando, recuperando y poseyendo el balón. Mientras tanto, el Sevilla las veía venir y probaba a repartir leña a ver qué pasaba. Y no pasaba nada. Un agarrón por detrás a Messi quedaba sin sanción, un empujón por detrás a Messi quedaba impune. Una patada a Alexis no era sancionada. Mateu Lahoz, el amigo de Mourinho consiguió desquiciar a los jugadores del Barcelona, que en el descanso, a través de Messi, le echaron en cara su pésimo arbitraje y su absurdo criterio para señalar la ley de la desventaja en lugar de aplicar la ley de la ventaja.



Lo cierto es que el Barça ha empezado a perder su posición en el campo a medida que ha ido creciendo la agresividad permitida de los jugadores del Sevilla. Y llegó el gol en una jugada absurda en la que Alves y Valdés pudieron hacer algo más. Y luego, en la segunda mitad, el Sevilla se puso con un 2-0. El partido parecía sentenciado. Pero el Barça no estaba dispuesto a rendirse y puso la quinta marcha. Messi avisó dos veces antes de que Cesc culminara una jugada que inició el argentino para reducir distancias en el minuto 52.  Luego llegó la expulsión de Medel, un futbolista de dudosa reputación, con un historial repleto de fechorías. Esta vez le dio por darle un cabezazo a Cesc que le valió la expulsión. Michel se quejó al árbitro, pero no era al árbitro a quien debía reclamar, sino a un futbolista que no es capaz de dominar sus impulsos.

Y luego, en el 2-2, también obra de Cesc. Michel reclamó a Mateu Lahoz, el amigo de Mourinho, una mano previa de Thiago que no fue tal. Thiago recupera un balón y la pelota golpea contra su pierna para salir rebotada inmediatamente hacia su mano, no al revés. Por tanto, no hubo ningún tipo de voluntariedad en la jugada. Pero servirá a buen seguro para que en Madrid descarguen su bilis por el berrinche que les ha supuesto a muchos este triunfo del Barça cuando ya se las prometían muy felices y daban por sentado que el Madrid saldría el domingo del Camp Nou a dos puntos. En el mejor de los casos, para el Madrid, a cinco. En el peor, a 14. Ya veremos.

Lo importante es que este Barça, que está perotagonizando el mejor arranque liguero de su historia, ha demostrado que tiene carácter de campeón, que es capaz de remontar un partido en campo contrario y ante un rival complicado. Este equipo va sobrado de calidad y además se arremanga para ponerse el mono de trabajo cuando toca. Hoy tocaba trabajo, mucho trabajo. Y lo han resuelto bien. Victoria de campeón. Donde el Madrid "imperial" hincó la rodilla el Barça salió victorioso y de forma épica.



Ahora toca renegar del árbitro, del amigo de Mourinho. Es la única salida que queda cuando la superioridad del Barça es tan aplastante que hasta resulta insultante para los demás. El Barça ha dibujado un inicio de temporada histórico que merece una guinda adecuada con una victoria sobre el Real Madrid. El clásico puede ser una merienda de blancos. Mientras tanto, adelante con las mentiras del villarato y demás argumentos de mal perdedor. Es el recurso que queda cuando 11 puntos escuecen.

 


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