2014-02-22 20:02 FC Barcelona Por: Administrador

El Barça se suicida en Anoeta y empieza a tirar la Liga (3-1)



Pedro Riaño

El Barça salió a Anoeta a jugar andando y la Real Sociedad mordiendo. Lo normal es que ocurriera lo que ocurrió, que el equipo donostiarra pasara por encima del blaugrana y se lo comiera con patatas. Si al problema de actitud, que recuerda al de la autocomplacencia de la época de Rijkaard y Laporta, le añadimos el desbarajuste táctico que planteó Martino, nos encontramos con que el Barcelona se lo puso todo de cara a la Real Sociedad.



Hoy no era día para hacer rotaciones. No hay partido entre semana y la próxima jornada es en el Camp Nou ante el Almería. Ese sí era día para rotaciones. No en Anoeta, en donde el Barcelona se jugaba la Liga y donde posiblemente la haya perdido. Hoy tenían que haber jugado Alves, Mascherano y Xavi. Porque el de hoy era uno de los partidos clave de la temporada. Y si Xavi ya no está para jugar dos partidos seguidos y sólo puede disputar la mitad del calendario, que le paguen la mitad o que renuncie al Mundial. El Barça no es una ONG que mantiene a jugadores con limitaciones físicas y les paga como si no las tuvieran.

Pero no sería justo cargar sobre los ausentes la responsabilidad del descalabro. Los que saltaron al césped tenían entidad más que suficiente para merendarse al equipo vasco. Pero para eso había que proponérselo y hoy el Barça no se ha puesto el mono de trabajo convencido de que podía ganar sin bajar del autocar.

Se adelantó la Real Sociedad, con gol de Song en propia puerta, y empató el Barça por medio de Messi. Parecía una película repetida de otros partidos que ya hemos visto en los que el Barça ha remontado con contundencia resultados que le eran adversos. Pero hoy no había espíritu de remontada. Messi ha cumplido con su golito que daba el empate y ahí ha quedado su contribución. Poco más ha hecho. Pero Neymar, ni eso. Se supone que el Barça, con Messi y Neymar en el once titular, salía potenciado. En realidad ha salido debilitado. Neymar no ha dado una a derechas y no se ha entendido en ningún momento con el argentino.



Atrás Song magnificaba el desorden y nadie asumía la batuta. Tuvo que bajar Messi al centro del campo a hacer de Xavi después de que la Real Sociedad se pusiera con 3-1 gracias a dos goles de Griezzman y Zurutuza. Martino, que había sido expulsado en el descanso por soltarle una fresca al árbitro, lo veía de lejos desde el palco mientras Jorge Pautasso tomaba el mando en el banquillo. Pero allí nadie mandaba, nadie pensabam nadie tenía las ideas claras para buscar una solución.

30 minutos separaban el 3-1 del final del partido. Había tiempo para buscar una solución táctica. Pautasso sacó del campo a Song y puso en su lugar a Cesc en el minuto 60. Más tarde, en el 73, Montoya se iba y entraba en su lugar Alexis Sánchez. Tampoco los cambios sirvieron para nada. El Barça naufragaba. Atrás Piqué daba pena y fallaba una y otra vez. La Real Sociedad atacaba poco, ya no lo necesitaba. Pero cuando lo hacía, lo hacía con las ideas muy claras y pillando siempre a contrapié a la defensa barcelonista. Vela, solo ante Valdés, envió un balón al poste que pudo ser la puntilla definitiva de un resultado de vergüenza que se ha quedado en 3-1 pero que pudo ser mucho más escandaloso.

En los últimos minutos el Barça buscó la reacción amontonando hombres delante y retrasando a Messi para que colgara balones al área buscando a un delantero centro que no existe, porque en esta plantilla falta la figura del delantero centro, esa figura que tanto busca Guardiola y de la que anda sobrado en el Bayern Múnich (Mandzukic y Lewandowski). Pero aquí está escrito que los principio fundamentales del club impiden jugar colgando balones a la olla, como hace el Bayern, y hoy no ha quedado más remedio que hacerlo, pero sin resultado.

El Barça ha dado en Anoeta una imagen de pena. Ha tirado la liga, ha dado alas al Real Madrid, que lleva casi dis años sin saber lo que es el liderato. Y lo peor es que esto sucede después de la exhibición de Manchester hace cuatro días. ¿Es un problema de mentalización? Hay algo que no se perdona en Barcelona: la falta de actitud. Y de eso hoy ha habido mucho en muchos jugadores. Martino tendrá que agarrar el toro por los cuernos. Si no adopta soluciones drásticas, el problema se le puede ir de las manos.

El Barça sigue dependiendo de sí mismo. No todo está perdido. Ganando en el Bernabèu y al Atlético en el Camp Nou, el Barça sería campeón, pero la imagen, esta imagen... No se puede ir por el mundo dando esta imagen. El Barça ha salido trasquilado de Anoeta y vuelve a Barcelona con el resultado que se ha merecido. El Barça ha perdido porque ha sido peor. Y nadie ha salido al rescate. No ha habido penaltis que no eran en el minuto 96, ni expulsados ni cosas raras. Cuando el Barça pierde con justicia, se reconoce y punto.


Deja tu Comentario