2015-01-29 17:01 FC Barcelona Por: Administrador

El Calderón imita al Bernabéu y pide sangre



Fede Peris

En Madrid les revienta que les pasen por la cara lo de los valores que adornan al Barça. Unos valores que han hecho del primer equipo blaugrana y de su filial los más deportivos de la competición española haciéndose acreedores al Trofeo Juego Limpio en Primera y Segunda División. Unos valores que llevan a la afición del Camp Nou a ovacionar al Atlético hace unos meses justo después de proclamarse campeón de Liga, un título al que sólo un gol separó de su equipo, el Barça. Pero el Barça es así, aunque duela reconocerlo y se revuelvan las tripas.



El deportivo y caballeroso comportamiento de la afición blaugrana hacia el Atlético de Madrid poco tuvo que ver con la panda de energúmenos que anoche pedían más y más a sus jugadores empeñados en la caza al hombre buscando los tobillos de los jugadores del Barcelona. "¡Otra, otra, otra!" reclamaba la afición cuando un jugador del Barça saltaba por los aires producto de una tarascada de un jugador local.

Una actitud que viene a seguir la línea de la iniciada por el público del Bernabéu unas semanas antes, precisamente con la visita del Atlético de Madrid, cuando una entrada de roja directa de Isco sobre un jugador colchonero fue saludada con una tremenda ovación.

El comportamiento de las dos aficiones de Madrid pone en entredicho el señorío de ambos clubs y deja al descubierto el nulo interés que Florentino Pérez y Enrique Cerezo han tenido en educar a sus afcionados. Seguramente si se comportan así es porque es así como se espera y desea que se comportan.



Afortunadamente, en el Camp Nou la gente va a ver fútbol, no a pedir sangre. Por eso cuando a Messi le enseñan una tarjeta, como anoche, es por algo tan "grave" como por desplazar el balón fuera del campo. Sin puñetazos, patadas ni sobeo del escudo. También a Messi le dan -ayer recibió de lo lindo-, pero nunca reacciona como una vedette consentida. Messi no necesita que comprendan sus reacciones. Por eso no reacciona. Sabe que estas cosas entran en su sueldo. Otros, aunque ya más talluditos que él, todavía no lo han aprendido.


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