2014-05-29 18:05 FC Barcelona Por: Administrador

El cambio de ciclo se materializa con manitas



Joan Tubau

Un ciclo no se pone en marcha por dos resultados afortunados conseguidos por los pelos. Un ciclo supone un periodo largo de hegemonía en el que no sólo se consiguen resultados, sino que se deja huella por un estilo de fútbol que causa admiración en el mundo. Eso ha sido el ciclo del Barça. Fútbol que ha alcanzado la excelencia mantenido a lo largo de los años (seis). Es posible que el ciclo del Barça haya acabado, lo que no está nada claro es que haya empezado el del Real Madrid.



Al ciclo del Barça lo avalan tres Champions League conseguidas en cinco años imponiendo su estilo de juego. Lo avalan triunfos continuados en todas las competiciones y, también, resultados contundentes ante los grandes rivales.

El Real Madrid, salvo el 0-4 al Bayern, no ha impuesto su juego ante los grandes. Ni ante el Atlético (un punto sobre seis) ni ante el Barcelona (cero puntos sobre seis). El ciclo del Barça se inició con un 2-6 contundente sobre el Real Madrid que luego fue refrendado con un 5-0 inapelable. Ambos resultados están a la espera de una respuesta que no llega. Para confirmar el inicio de un ciclo hay que dejarlo bien claro ante los rivales más directos para que nadie se lleve a engaño. Y ese no es el caso del Real Madrid. No se puede, además, iniciar un ciclo cuando no se demuestra en el campeonato de la regularidad que se es el mejor.

Lo único que ha demostrado el Real Madrid esta temporada es que ha llegado a dos finales y ha tenido suerte. Pero, de momento, Ancelotti no ha conseguido que el juego de su equipo consiga despertar admiración en el mundo entero. Cuando consiga títulos y elogios por un estilo de juego definido y diferente, estará el Real Madrid en condiciones de hablar de ciclo blanco. En todo caso, si algún ciclo ha empezado sucediendo al del Barça es el del Atlético, el mejor en 38 partidos.




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