2011-12-11 01:12 FC Barcelona Por: Administrador

El campeón se pone líder al humillar a Mourinho en el Bernabéu (1-3)



Al final Mourinho no ha encontrado más argumentos para justificar una nueva humillación del Barça que exigir de manera imnpresentable y barriobajera -nada extraña en él- la expulsión de Messi por un lance en el que ni siquiera llegó a tocar a Xavi Alonso, que en una muestra de su concepto de la deportividad y fair play intentó engañar al árbitro para que le expulsaran. Messi había visto antes la amarilla por protestar una entrada salvaje de Pepe a Alexis. Los jugadores madridistas, como siempre, se pasaron todo el partido protestando. Messi, en cambio, vio la amarilla, Así se escribe la historia de los Madrid-Barcelona.

El partido empezó con regalo del Barcelona. En apenas 23 segundos tenía el Madrid el partido de cara gracias al gol de Benzema que llegó tras un fallo colectivo de Valdés y la defensa. Sin embargo, se veía que este Madrid carece de argumentos sólidos para discutirle la hegemonía futbolística a un Barcelona que no ha engañado a nadie y ha jugado como siempre. Por eso tiene delito el planteamiento de Mourinho, incapaz de contrarrestar a un rival al que conoce de sobras. Será "The Special One", será el puto amo de las salas de prensa, pero cuando está en el banquillo es un entrenador normalito tirando a malo.



Malo porque hoy el Barcelona se ha movido como ha querido. Después del susto inicial, un jugadón de Messi ha servido para Alexis empatara. Luego, tras el descanso llegó el 1-2 de Xavi en una jugada de suerte que compensaba el regalo inicial del Barcelona al Madrid. Y luego, en pleno festival de juego blaugrana llegó el 1-3 en otra jugada nacida en Messi, desarrollada por Alves y culminada magistralmente por Cesc. 

1-3. Pudieron ser más. Pero el árbitro se lo consintió todo al Madrid. Debieron ser expulsados Pepe, Coentrao, Lass y Sergio Ramos., pero influye tanto Mourinho en los árbitros, que no se atreven ya a expulsarle a sus futbolistas, aunque lo merezcan. La tangana final, como Pepe de protagonista, mostró al Madrid de Mourinho en estado puro. Pero ya era tarde. Ni con tanganas, ni con patadas. El Barça es mejor y punto.

Ni fin de ciclo ni gaitas. Ni segundo año de Mourinho ni cuentos chinos. Este Madrid no es rival para el Barça. Le podrá meter ocho a cualquier rival de medio pelo, pero el Barça sigue siendo mucho Barça, demasiado Barça, para un aspirante tan limitado y necesitado de ideas. Desde el banquillo sólo llegan arengas para zurrar al contrario, pero no soluciones par superarle por las buenas. 



El Barça ha humillado una vez más al Madrid. Mourinho ya no sabe qué hacer y Florentino deberá sacar el talonario para buscar las soluciones que su entrenador no encuentra en el banquillo. 


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