2012-10-05 08:10 FC Barcelona Por: Administrador

El Caso Sergio Ramos sigue abierto



"Desde que fue suplente ante el Manchester City, Sergio Ramos ha estado perfecto en los tres partidos que ha jugado". Jose Mourinho tenía una oportunidad histórico para quedarse callado y dejar que las aguas volvieran a su cauce, pero no. Es superior a sus fuerzas. Necesita decir la última palabra y no es feliz si no se sabe ganador de cualquier refriega, sea del carácter que sea.

A Sergio Ramos no le han hecho ninguna gracia estas manifestaciones de su entrenador en las que pone especial interés en demostrar ante la opinión pública -aparentar, que es lo que le gusta a Mou-, que él ha ganado su pelea con Sergio Ramos. A Ramos le entró la risa cuando le explicaron lo que había dicho su entrenador. Entre otras razones porque no puede jugar bien de central si previamente le desplazan a la posición de lateral. Por otra parte, Mourinho ha querido vender la idea de que Ramos necesitaba un toque de atención, un castigo ejemplar para comportarse como un profesional, y por ahí no pasa el central de Camas, que después de la risa ha pasado a la indignación.



El Caso Ramos, lejos de cerrarse con los buenos resultados que ha cosechado el Real Madrid en los tres últimos partidos, sigue abierto. Y Sergio Ramos se mantiene en la idea de cambiar de aires a final de temporada si Mourinho sigue siendo el entrenador del Real Madrid. No hará pública su intención porque sabe que no debe descartar la posibilidad de que el portugués le sorprenda abandonando el club a final de temporada, con lo que estaría de más cualquier movimiento que él  hiciera en el sentido de buscarse un nuevo equipo.

Pero Sergio Ramos está harto, muy harto. Es campeón de Europa y del mundo y, aunque es madridista hasta la médula, quiere encontrar un club en donde se reconozcan sus méritos en lugar de vivir constantemente perseguido por un entrenador que no tiene más diversión que buscarle las cosquillas a los futbolistas españoles mientras que los de su cuerda, especialmente si son paisanos suyos, tienen barra libre para hacer cuanto les venga en gana.

Ramos y Casillas han intentado solucionar la difícil convivencia de ese vestuario generada por el dudoso criterio de premios y castigos que sigue a rajatabla el entrenador. Han buscado un acercamiento al bando portugués, pero cuanto más empeño ponen ellos en reconducir la situación, menos predispuesto se muestra Mourinho a aceptar la paz del vestuario. Esta nueva salida de tono, adjudicándose el mérito de que Sergio Ramos haya hecho tres buenos partidos, es la gota que colma el vaso de la paciencia del defensa andaluz. Se ha jurado a sí mismo que él no va a crear un problema en el vestuario hasta el final de temporada, pero mientras tanto va madurando su idea de abandonar el club.




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