2015-04-13 15:04 Real Madrid Por: Administrador

El Castilla empieza a funcionar cuando desaparece Odegaard



Se puede decir que el Castilla no sufre Odegaard-dependencia. Y es que el filial blanco que empezó de manera inmejorable este año, en las últimas jornadas se ha ido deshinchando y sólo saca los partidos gracias a chispazos de genialidad de sus canteranos. En los últimos partidos el equipo de Zidane se ha caracterizado por regalar un tiempo a sus rivales mientras termina de acoplar su juego ofensivo.

Así pasó el pasado domingo frente al Tudelano cuando el filial madridista a punto estuvo de perder en su propio feudo. Después de unos primeros 45 minutos para olvidar, donde el ataque no conseguía hilvanar más de tres pases seguidos y la estrella Odegaard se encontraba desaparecido, un gol del Tudelano tras fallo de Diego Llorente ponía las cosas complicadas para los de la capital.



Sin embargo en el segundo tiempo las cosas cambiaron gracias a los de casa. Benavente, Mariano y Álvaro tiraron de un equipo al que se le incorporaba el joven Burgui. De hecho, el extremo dio velocidad y verticalidad a un equipo que parecía otro y que vio recompensado su afán en el minuto 75, tras un disparo cruzado del mismo Burgui.

A pesar del empate final, el segundo tiempo blanco demostró que si bien la calidad de Martin Odegaard nunca está de más en el equipo, otros canteranos pueden también ser determinantes y tirar del equipo. Zinedine Zidane sabe que su equipo es superior en lo táctico y lo técnico pero necesita poder colocar dentro del esquema a un Odegaard que debe ser pieza fundamental en busca del ascenso. Sólo quedan cinco partidos para acabar la liga y el Castilla se sitúa a 3 puntos del cuarto puesto, algo muy por debajo de las pretensiones iniciales. Pero no todo son noticias negativas tras el empate y es que Zidane ahora sabe que a la espera de Odegaard bueno es Burgui. 


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