2015-03-22 22:03 FC Barcelona Por: Administrador

El clásico deja al Barça muy lejos del Real Madrid (2-1)



Pedro Riaño

Aquí no hace falta montar procesiones, ni manifestaciones para recordar a los jugadores del Barça que hay que ganar al Real Madrid a su llegada al Camp Nou. Aquí todo es más normal. Tampoco necesitan los jugadores de Luis Enrique oír insultos contra el rival. Ya están suficientemente motivados para comerse al enemigo. Hoy el Barça ha hundido al Real Madrid en la miseria en el clásico y lo deja a cuatro puntos cuando sólo restan 30 por jugarse. El Madrid necesita ganarlo todo y esperar dos tropiezos del Barça. Lo de los tropiezos del Barça puede ser. Más difícil parece que este equipo con evidentes carencias tácticas sea capaz de ganarlo todo.



Ha sido un clásico raro. De lucha, de choque. Poco fútbol y mucha pasión. Con enfrentamientos, con incidentes, con protestas, con tarjetas, muchas tarjetas. Mateu Lahoz, el árbitro que pasa por dejar jugar, hoy no ha pasado una.  Y ha enseñado nada menos que once tarjetas. Cinco para el Barça y seis para el Real Madrid. El partido prometía en su inicio con una clara ocasión de Iniesta y un caño de Messi a Kroos que prometía la repetición de la exhibición ante el City del miércoles pasado. Sin embargo, el Real Madrid se ha ido asentando en el campo hasta adueñarse del centro del campo. Cristiano Ronaldo ha enviado un balón al poste en el minuto 12 y parecía que el Madrid se hacía con el partido ante la poca consistencia que ofrecía el centro del campo blaugrana con Iniesta, Rakitic y Mascherano desacertados. Ni cerraban espacios en ayuda de la defensa ni eran capaces de conectar con el tridente letal.

Pepe monta el numerito

Y cuando peor estaba jugando el Barça ha llegado el gol de Mathieu en el minuto 19 a balón parado. Neymar lanza la falta y Mathieu, libre de marca, conecta un soberbio cabezazo que se ha colado en la portería del Madrid como una exhalación. Y el Camp Nou se ha converrtido en una fiesta, feliz porque sin ver jugar bien a los suyos sí los veía por delante en el marcador. Con el 1-0 en contra Pepe ha perdido los nervios y ha agredido a Suárez. Se ha llevado la amarilla que pudo haber sido roja. Y acto seguido, en una acción despreciable en alguien que entiende el deporte como una forma de hacer trampas recurriendo al engaño, ha provocado otra tarjeta para Suárez. Lamentable la actuación de Pepe, un tipo que será una gran persona, pero que como deportista deja mucho que desear. Ni es noble entrando a los rivales ni honesto ante los árbitros. Pero éste tampoco es un tema que deba sorprender. Pepe es así. Siempre lo ha sido y seguirá siendo así por mucho que los encargados de lavarle la cara intenten hacérnoslo pasar como Don Limpio. Hoy, una vez más, ha sido Don Patético.



El Madrid parecía groggy mientras Pepe jugaba su partido, quizá despechado por no haber podido impedir el gol de Mathieu. Y pudo llegar el 2-0 en una jugada en la que Neymar se quedó solo ante Casillas y acabó enviando el balón contra el cuerpo del portero.  Sin embargo, en la jugada siguiente Cristiano Ronaldo, que ya había avisado con un poste,  conseguiría su gol y pondría la igualada en el marcador. Y ahora el que se descompuso del todo fue el Barça. La defensa ofrecía huecos por todas partes y el centro del campo no funcionaba. Messi pasaba desapercibido y Neymar y Suárez chocaban contra todo y contra todos, pero no recibían balones con intención.

Y el Madrid se adueñó del partido y llegó cuando y como quiso hasta la portería de Bravo. Cristiano vio tarjeta por un piscinazo en el área y a Bale le anularon un gol suyo en fuera de juego. Ronaldo pudo lograr más tarde el 1-2 de un potente trallazo que salió rozando el larguero. Se mascaba la tragedia en el Camp Nou y el descanso le vino muy bien al Barça para coger aire y salir con otro tono en la segunda mitad.

Otra cara en la segunda parte

La segunda mitad no pudo empezar mejor para el Barcelona. Suárez anotó el 2-1 en el minuto 55. El Camp Nou se venía abajo por entender que nunca su equipo tuvo tanto premio para reconocer tan pocos méritos. Pero así es el fútbol. El Madrid ganaba el partido a los puntos, pero el Barça había sido más certero con el KO. Las tornas habían cambiado en la segunda mitad. Luis Enrique aleccionó a sus jugadores y el Madrid dejó de pasearse por el centro del campo echando al Barça para atrás. Pese a la ventaja en el marcador, era el Barça quien reaccionaba y quien se sacaba de encima el dominio marcado por el Real Madrid en la primera mitad.

Mateu Lahoz, hoy con gran propensión a las tarjetas, le perdonó la expulsión a Pepe por una entrada por la espalda, siempre por la espalda, de amarilla a Suárez. Quizá por eso Ancelotti se decidió a sustituirlo para evitar males mayores porque este chico no sabe contenerse y, sin la complicidad y protección del Bernabéu, sus agresiones son más visibles. El Camp Nou no silbó a Casillas Tampoco silbó al Real Madrid. En realidad el Camp Nou demostró que sólo tiene un par de contenciosos con este Real Madrid: Cristiano Ronaldo y Pepe. A los demás los indultó. El problema no es el Real Madrid. El problema en el Camp Nou son estos dos portugueses que han tomado el relevo de Luis Figo en el ranking de las "antipatías" barcelonistas.

Cristiano marca, pero el Real Madrid pierde

El Camp Nou premió a Cristiano Ronaldo con su gritito cada vez que tocaba el balón. Es un tipo que cae mal, como en casi todos los campos del mundo exceptuando el Bernabéu y Portugal cuando juega con su selección. Hoy ha estado más activo que Messi y ha marcado un gol más que no le permite ser pichichi. Pero, como ya empieza a ser habitual, su gol no se ha traducido en victoria ni servirá para ganar un nuevo título que añadir a su rácano palmarés como jugador del Real Madrid. Hoy se va Cristiano Ronaldo del Camp Nou a cuatro puntos del Barça y empezando a perder su quinta liga española sobre seis disputadas.

Mediada la segunda parte, con el 2-1 Messi pareció despertar de su letargo y Neymar tuvo el 3-1 fácil en dos ocasiones, pero la pelota no quiso entrar más. Messi y Jordi Alba pudieron marcar por el Barça. Y Claudio Bravo desbarató un potente derechazo de Benzema desde fuera del área. El Madrid ya no daba más de sí y el Barça, con Xavi, Busquets y Rafinha como hombres de refresco, supo contener bien al Madrid hasta el final.

El Barça se va y ahora ve en su retrovisar al Real Madrid a cuatro puntos. El líder sale del clásico más líder. Y el Madrid del sextete se va de Barcelona dejando buena parte de sus posibilidades en la Liga. El sextete ha ido perdiendo fuelle y ahora lo fían todo a su suerte ante el Atlético en la Champions League. La derrota de hoy hará daño y puede tener consecuencias.

 


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