2011-12-02 16:12 Real Madrid Por: Administrador

El Comité y el Barça se ríen del fútbol



Como se esperaba, el Comité de Competición le ha reído las gracias a Gerard Piqué y al Fútbol Club Barcelona. Parece que el doble rasero en el fútbol es un hecho, y que en esa sucia batalla los goles siempre los marca la entidad culé. Así, el Comité ha decidido no entrar de oficio en el ‘caso Piqué’, por lo que el central catalán solo se perderá el encuentro frente al Levante de este próximo sábado, llegando impoluto al partido frente al Real Madrid de la siguiente semana.

La osadía e impunidad parece un derecho de los azulgranas en este sucio juego del que siempre salen victoriosos. El Comité de Competición se ha escudado en aplicar el punto primero del artículo 112 de su reglamento, y no entrar a valorar la intencionalidad del jugador al cometer la infracción, ya que este hecho no constada en el acta de Pérez Lasa, que rió cómplice con el futbolista. El colegiado guipuzcoano fue participe de la coartada culé, y es que el pasado de Pérez Lasa ya deja en evidencia sus intereses.



Pero volviendo al citado reglamento, hay que señalar que este pasado verano se incluía esta norma para poner fin a esta arma de los jugadores de ser sancionados cuando a ellos les parezca, hecho más que constatados por todos los aficionados y profesionales del mundo del balón, pero parece que para el Barcelona este tipo de normas aún no tiene vigencia.

Otro de los motivos por los que el Comité ha decidido no sancionar con dos partidos al jugador es porque no ha habido denuncia por parte de un tercero que le haga entrar de oficio. El Madrid, club señor donde lo haya, se ha mantenido al margen de este tema, y es que la capital de España prefieren ser cautos y aguardar al día 10 de diciembre para demostrar que es el líder de la Primera División del fútbol español.

No es la primera vez que el Barcelona sale de rositas de este tipo de acciones. Hace menos de un año, en Villarreal, el Barcelona ya salió victorioso de otra sucia batalla muy pareciada a la actual. Por aquel entonces, los protagonistas eran Busquets y Valdés, que forzaron dos cartulinas amarillas para cumplir sanción antes de llegar al Bernabéu. Pep Guardiola, enérgico como nunca, clamaba a sus jugadores feas acciones desde la banda para conseguir las respectivas tarjetas. Dicho y hecho. El árbitro volvió a picar en el anzuelo culé y el Barcelona se rió una vez más del fútbol.



La impunidad con la que se maneja el Fútbol Club Barcelona en los temas arbitrales es insólito, una círculo en la que siempre tiene las de ganar, por ello, el Madrid no se esconde y quiere que el próximo día 10 estén todos y sea el terreno de juego el que dictamine quién es el mejor.

 


Deja tu Comentario