2015-06-19 20:06 Real Madrid Por: Administrador

El consejo que le ha dado Florentino a Ramos



Álvaro Villaverde

Florentino no quiere que el madridismo recuerde a Ramos como un pesetero más que pasó por el mejor club del mundo. En la retina del presidente todavía están los goles del central al FC Barcelona o el de la final de Champions en Lisboa en el 93, que bien valió la Décima. Florentino quiere que Sergio entre en razón y renueve por un salario razonable, que se quede en la entidad hasta que su cuerpo aguante y que luego acabe dentro del organigrama técnico.



Lo que no quiere Florentino es que a Sergio le pase como les ha pasado a tres jugadores que se tenían ganado un lugar en el corazón del madridismo y ahora mismo están olvidados. Estos son Özil, Higuaín y Ángel Di María, tres futbolistas de una grandísima calidad que llegado el momento de su renovación se subieron a la parra y acabaron siendo vendidos.

El caso de Mesut Özil fue el primero. El alemán tenía encandilada a la afición madridista y ha todo el mundo le pilló de sorpresa su venta casi en el último suspiro del mercado de verano al Arsenal inglés. Tiempo más tarde se sabía el por qué de esto, El alemán había pedido negociar directamente con Florentino y colocarse por aquel entonces con el segundo salario más importante de la plantilla. Acabó en Londres y nadie se acuerda de él.

El siguiente fue Gonzalo Higuaín. El 'pipa' también pecó de avaricia a la hora de querer subirse el sueldo y su destino acabó siendo el Nápoles. La afición le tenía mucho cariño por su garra y entrega y ahora es uno más de los que han pasado por la delantera vikinga.



El último caso fue el de Ángel Di María, que abandonó la capital de España el pasado verano. El extremo argentino acababa de cuajar su mejor temporada en activo y quería aprovecharlo. Florentino estaba dispuesto a mejorarle el salario pero el argentino definió como ofensa la oferta del máximo mandatario. Al final acabó en el Manchester donde esta temporada no ha sido la mejor de su vida. 

Sergio debe analizar los pros y los contras de no renovar y abandonar la disciplina blanca. Aquí sabe que se le quiere, que se le tiene un estima especial y que todos los madridista se sienten orgullosos cuando le ven portar el brazalete de capitán. Si se va todo eso se esfumará y acabará siendo uno más...


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