2011-11-04 18:11 FC Barcelona Por: Administrador

El cuento chino del sponsor (III)



Operación perfecta
De su puño y letra Josep Mª Casanovas se sumaba a la campaña pro ludopatía en la camiseta del Barça: “Las apuestas son un negocio que no se puede escapar. Hay que ponerse las pilas. El fútbol ha dejado de ser un juego para convertirse en un gran espectáculo y, como tal, tendría que ser un buen negocio… De la misma manera que la televisión ha sido la tabla de salvación de los clubs punteros en los últimos diez años, lo que viene ahora después de haber sacado ya el máximo jugo al merchandaising es el juego, las apuestas … Ni la Coca-Cola, ni McDonalds ni Sony, una compañía de apuestas que ve en el fútbol un negocio redondo. No estaría de más que los clubs españoles entraran en este negocio antes de que se lo lleven todo los de fuera y quizás tendría que ser la Liga Profesional la que marcara el terreno de juego. El filón de las apuestas es un negocio que el fútbol español debe controlar y dominar”.
Si Casanovas mostraba el lado sugestivo de la oferta, Lluís Mascaró, más en su típica línea oficialista, se abrazaba directamente a ciegas a los millones de la casa de apuestas: “El Barça tiene encima de la mesa una oferta irrenunciable de un sponsor para la camiseta… Desde el punto de vista estrictamente económico, la operación es perfecta para el Barça. En su primera asamblea como presidente, Laporta ya anunció que el club necesitaba los ingresos de un patrocinador para poder competir en el mercado de fichajes con las entidades más poderosas del continente. Y los compromisarios aprobaron la propuesta”. Interesante interpretación de Mascaró:  ”Laporta anunció que el club necesitaba los ingresos de un patrocinador para poder competir en el mercado de fichajes”. ¿Por eso finalmente se pactó con UNICEF? ¿La alianza con UNICEF permitió al Barça competir de igual a igual con los más poderosos en el mercado de fichajes? ¿O no?

Los nostálgicos y las cavernas
Seguía Mascaró defendiendo lo que tocaba defender en ese momento: “Si hasta el día de hoy la camiseta blaugrana ha seguido ‘virgen’ es porque no había llegado ninguna oferta que alcanzara el mínimo exigido por la directiva: entre 10 y 12 millones de euros. Ahora, sin embargo, Betandwin.com ha decidido invertir en este Barça campeón que está fabricando Rijkaard y ha pujado con fuerza. Seguro que ahora saldrán de sus cavernas los nostálgicos que abrirán un debate sobre la conveniencia de ‘manchar’ o no la camiseta blaugrana. Pero renunciar a 15 millones de euros por temporada por una cuestión sentimental me parece totalmente absurdo en un mundo tan superprofesionalizado como el del fútbol de elite. No nos engañemos: conquistar títulos cuesta dinero. Y el Barça ha encontrado ahora un filón que no debe ni puede despreciar. Para ganar hay que apostar”. Para ganar hay que apostar. Mascaró apostó por las apuestas y perdió. El tiempo convirtió a Mascaró no sólo en romántico, sino en nostálgico, haciéndole salir de sus propias cavernas para abrazarse a las causas justas de la solidaridad y defendiendo que el club pagara  por lucir la publicidad de UNICEF en lugar de coger la pasta, dejarse de historias y correr, como proponía por esas fechas. Claro, Soriano lo hacía tan bien que, pasados los años, ya no sería necesario echar mano de sponsors para conquistar títulos. El filón de las apuestas ya se podría despreciar. Rectificar es de sabios… y de errados.



O son muy listos o son muy tontos
Los “nostálgicos” siguieron en las cavernas a la espera de que tanta palabra, tanta promesa incumplida y tantos millones garantizados se concretaran en algo tangible. También habrá que preguntarse si al propio Laporta, luego tan despreciativo con esta partida económica, habría que incluirle también en el bando cavernícola de los nostálgicos por renunciar al dinero y dedicarse a promocionar oenegés o similares.Lo cierto es que una parte de la junta, no sé si cavernarios o nostálgicos, no comulgaba con las tesis doctrinarias vertidas por Mascaró en nombre de la otra parte y finalmente la directiva no se atrevió a apostar por algo en lo que ni siquiera confiaba el propio presidente. Sin embargo, durante las siguientes semanas, meses e incluso años se siguió publicitando la marca mientras se mantenía la duda de su aceptación o no. Ante una prueba tan clara de transparencia, los rumores empezaron a circular por los corrillos barcelonistas: “O son muy listos y alguien se ha beneficiado por la enorme publicidad que se le está haciendo a la casa de apuestas o son muy tontos y el sponsor fantasma se ha aprovechado de su ingenuidad para promocionarse”. Nunca se sabrá. Lo único demostrable es que la casa de apuestas ocupó portadas en la prensa escrita y grandes espacios en los medios audiovisuales. Según Josep María Minguella, el beneficio para la empresa en publicidad podría estimarse en seis millones de euros. A cambio, la casa de apuestas pagaba al club 1,5 millones por ligar su imagen a la web y otros espacios del club. Lo que resultó curioso fue escuchar al portavoz azulgrana admitir que sólo había llegado una oferta “formal” a la sede del club. ¿No habíamos quedado en que eran 30? ¿Seguiría vigente aquello de que al socio no se le podía engañar? Nadie recordaba ya las palabras de Laporta ante la asamblea, cuando arrancó su aprobación para buscar un sponsor: “Sólo nos lo plantearíamos en el caso de que el precio fuera muy importante y en el supuesto de que la marca fuera de un prestigio comparable al del Barcelona”. El prestigio del Barça, a la altura del de una casa de apuestas con sede fiscal en Gibraltar. Ese era el cambio prometido.

El cuento chino
Betandwin generó una gran controversia en la directiva, especialmente porque Laporta no se atrevió a dar el paso, y quedó relegado  a un segundo plano, que no descartado. Hasta que La Vanguardia anunció a bombo y platillo que “el club ha estado negociando con el gobierno chino un megacuerdo económico que afectaría a varias áreas del club, patrocinio, formación de jugadores, intercambios culturales y en el que también se podría incluir una oferta para poner publicidad en la camiseta (…) El acuerdo no está cerrado, pero como ayer confirmó el presidente y aseguraron fuentes cercanas a la directiva, estaría lo suficientemente maduro como para que dentro de unas semanas sea rubricado”. Esta información salió a la luz paralelamente al supuesto final de la crisis de Rosell y sus afines en el seno de la directiva. Vamos, que venía a ser lo que se entiende como una cortina de humo de un calibre similar a la de Betandwin cuando el equipo fue eliminado de la copa por la Gramenet.

Filtraciones interesadas
En las negociaciones con los chinos intervinieron Joan Laporta, Esteve Calzada –uno de los escasos supervivientes del régimen de Gaspart- y Xavier Faus, que fue clave en la contratación de Eto´o y en la inclusión del Barça en los órganos de dirección del G-14. Laporta cambiaba de discurso y anunciaba en esa época que el posible acuerdo serviría para “transmitir los valores de la nueva y emergente sociedad china”. Y mientras Marc Ingla viajaba a Qatar para intentar concretar una oferta fantasma de Qatar Airlines (más viajes exóticos inútiles), La Vanguardia abría su sección de deportes con un eufórico y espectacular título a toda página: “El gobierno chino ofrece al Barça 17 millones por la camiseta (…) El acuerdo sería por 5 años e incluye un variable de tres millones más”. Siempre según La Vanguardia “El gobierno comunista de Pekín y la entidad que dirige Joan Laporta han alcanzado un principio de acuerdo en el que la esponsorización de la camiseta es sólo la punta del iceberg de un proyecto multimillonario que llevaría al Barça a expandir su marca por toda Asia, a crear escuelas de fútbol y, en contrapartida, a ayudar al gobierno de ese país a dar un impulso definitivo a su balompié. El preacuerdo, que tendrá que ser ratificado por la junta directiva, deberá cerrarse en el próximo mes entre el Barça y la agencia gubernamental china con la que ha estado negociando en el más estricto secretismo desde inicios de diciembre en Londres  y en Barcelona”.



La bombilla se le encendió a Laporta
Seguía La Vanguardia: “La operación llegó a su punto culminante en el viaje que el presidente Laporta, el directivo Javier Faus y el gerente de marketing Esteve Calzada llevaron a cabo por Asia hace sólo un año. De aquella singladura, la entidad azulgrana volvió a Barcelona con una generosa oferta bajo el brazo que correría a cargo del gobierno chino, incluso superior a la de la casa de apuestas Betandwin, ya totalmente descartada. El Barça ve con mucho interés esta opción porque la imagen olímpica transmite los valores del deporte, la juventud o la solidaridad y no está relacionada con ningún tipo de marca comercial”.
Y puntualizaba La Vanguardia, para evitar malentendidos, que “curiosamente, no fue a los funcionarios chinos a quienes se les encendió la bombilla, sino al propio Laporta”. Quede claro, pues, quién era el genio de la operación, no fuera a ser que a alguien le diera por equivocarse. “Si esta opción fallara, existe un amplio abanico de empresas de todos los sectores empresariales e industriales del gran gigante asiático que querrían patrocinarse con el club”. Por supuesto, no había motivos para dudar de que había cola para anunciarse en la camiseta del Barça. Y más con los antecedentes que tenía el caso. Más intoxicación mediática, más mentiras. La opción falló y del abanico de alternativas nunca más se supo.

Los chinos lo desmienten todo
Sport titulaba en su portada el 18 de febrero que “Pekín 2008 ofrece una fortuna por la camiseta”.  Y explicaba: “El FC Barcelona baraja una oferta multimillonaria del gobierno chino para que Pekín 2008 sea el patrocinador de su camiseta. De cerrarse el acuerdo, el club podría ingresar 18 millones por cada una de las dos temporadas en las que tendría vigencia”. Los cinco años de La Vanguardia eran sólo dos en Sport.
“Fue en su reciente viaje a China cuando Laporta dio un impulso definitivo a las negociaciones con representantes del gobierno de Hu Jintao (…) Se trata de una marca de prestigio y “limpia”, sin los inconvenientes que podría ofrecer Betandwin”. Ahora, superada la luz cegadora, ya hasta se le veían los inconvenientes a la casa de apuestas. Ya se había abierto la veda para cuestionar la idoneidad de ligar la imagen del Barça a la ludopatía. Hasta los mismos que defendían esa opción con uñas y dientes la desaconsejaban ahora.
El globo, sin embargo, se desinflaba apenas cuatro días después. La Vanguardia, ahora ya sólo en media página, informaba: “Pekín 2008 dice no al Barça (…) El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 (BOCOG) anunció ayer en su página oficial en Internet que “nunca ha mantenido ningún contacto” con el club azulgrana para negociar el acuerdo por la publicidad en la camiseta ni tiene “ninguna intención de poner ningún anuncio de los Juegos en la camiseta del FC Barcelona”. Era como para mosquearse. ¿Con quién habría mantenido Laporta contactos en su exótico y emocionante viaje a China.
 

Alguien mentía
El Periódico se mostraba ese día, el 22 de febrero, bastante más severo con los ingeniosos directivos inventores de ofertas fantasma: “En una de las últimas reuniones que tuvo la junta se informó de estos contactos (con los chinos), pero alguno de estos directivos ha ido demasiado lejos a la hora de vender la supuesta oferta por la camiseta. Ni Pekín 2008 ni el gobierno chino han puesto en ningún momento sobre la mesa 17 millones de euros anuales”. Alguien había mentido aquí y, al parecer, no eran los chinos.

La camiseta mejor pagada del mundo
    Al día siguiente podía encontrarse un anuncio a toda página en El Periódico: “Betandwin y el Barça te dan el doble de emoción (…) Betandwin, web de apuestas deportivas autorizada por el Barça”. La creatividad publicitaria utilizaba como reclamo uno de los símbolos del club, el escudo, para atraer a sus clientes potenciales. El 11 de abril de 2005 explicaba Laporta en TV3: “La camiseta del Barça será la mejor pagada del mundo”. Era como una obsesión que no le dejaba vivir: la mejor pagada del mundo.  “El Barça, Barcelona y Catalunya se pueden convertir en la puerta de Europa para China”. ¿Creerían realmente que ése era uno de los anhelos de la masa social barcelonista, de la ciudad de Barcelona y de  Catalunya? La cuestión es que volvía al primer plano mediático el asunto chino a pesar de los continuos desmentidos que llegaban de Asia. Se trataba de dar vueltas alrededor de la mentira, como sucedió con Beckham.

El conseller Castells felicita a la directiva
Ferran Soriano no quería saber nada de reveses en la operación y ya hacía cuentas, que era lo suyo, y explicaba que los 19 millones de Beijing –ahora eran 19- permitirían al Barça seguir entre los 'grandes'. “Tal como aseguró a Mundo Deportivo, el vicepresidente de Operaciones Ferran Soriano –el asegurador oficial de la directiva-, el cierre definitivo del acuerdo sólo requiere de dos puntos finales: la obtención del correspondiente aval por parte del patrocinador y el visto bueno del Comité Organizador de los próximos Juegos Olímpicos en Pekín, BOCOG, propietario de éstos. El Ministerio chino ve con muy buenos ojos promocionar la capital a través de un evento de tanta magnitud como el de los Juegos, por lo que el logo de la camiseta tanto podría ser Beijing como Beijing' 2008”. La negociación había sido tan brillante que hasta el conseller Castells se vio obligado a felicitar a la directiva por el éxito de su gestión.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Ingla y Soriano dejan a Faus en tierra / De incógnito / Involucran al Ayuntamiento y la Generalitat / ¿Soriano e Ingla han hecho un buen trabajo? / La declinación del producto / Nadie les recibe en Pekín / Grandes avances / ¿Pacto o farsa histórica? / Financial Times, víctima de la inocentada de Laporta

 

 

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