2011-11-13 22:11 FC Barcelona Por: Administrador

El cuento chino del sponsor (VI)



Vuelta al origen: la singularidad de la camiseta limpia
Lluís Mascaró en Sport, como de costumbre, debía buscarle al asunto el ángulo positivo y expresar con su firma la versión que más interesaba extender a la junta: “La prometida lluvia de millones no va a llegar. Pero a Laporta, al margen de sentir cierto desengaño por no haber cerrado lo que parecía una gran operación, no le importa demasiado. El Barça no necesita el dinero y eso le permitirá mantener la singularidad de ser el único gran equipo del mundo que no mancha su uniforme… Por eso, lo más importante en estos momentos es que todos los culés remen en la misma dirección, la de la coherencia”. El anuncio del fracaso se convertía en una arenga para remar todos en la misma dirección, como si el club debiera luchar contra los elementos y las fuerzas del mal se mantuvieran al acecho dispuestas a torpedear cualquier acción. Incluso en época de bonanza la inquisición blaugrana se entretenía buscando enemigos que no comulgaran con las ruedas de la coherencia de Laporta. Y después de invitarnos a renunciar al romanticismo para coger la pasta de quien fuera y correr, Mascaró se internaba ahora a la caverna de los resentidos y presumía de singularidad en la camiseta. Era tan imprevisible Laporta que llevaba de cabeza a sus biógrafos autorizados obligándoles a defender posturas cambiantes que a veces llegaban a ser tan opuestas como grotescas.
    Emilio Pérez de Rozas, poco preocupado por la dirección de los remos, sí sacaba su orgullo herido en El Periódico: “Soriano llamó desde Pekín para fardar de que les darían 19 millones de euros por la publicidad. Y no habló de probabilidad, lo dio por hecho. Y así lo publicamos todos.” ¿Quién vendía humo? Para arreglarlo, el vicepresidente le respondía ese mismo día: “La primera opción son los Juegos Olímpicos de Pekín, pero tenemos dos alternativas más”. Más mentiras. Pero, eso sí, todo el mundo debía remar en la dirección que marcara Laporta, el hombre que pasará a la historia del club por haber remado con más fuerza que nadie  en la dirección que llevaba directamente a la crispación y la desestabilización.   

Por qué fracasó la negociación
Pasaron los meses, Laporta siguió sin dar explicaciones a los socios, amparándose en una supuesta cláusula de confidencialidad, y el sponsor  prometido que iba a solucionar los males económicos del club no llegó nunca. Pero, claro, eso tenía su explicación técnica: "El mercado ahora está parado, por eso no se cierran acuerdos de patrocinio como hace cinco años". ¡Qué mala suerte! Pues podían haberlo previsto. Es lo menos que podía esperarse de unos gestores tan maravillosos especializados en crecer, crecer y crecer y que, además, habían hecho los deberes mejor que nadie. Después de tanto derroche de prepotencia, Soriano reconocía que era incapaz de cerrar un acuerdo que otros clubs, en cambio, lograban sin problemas. ¡Y eso que durante las elecciones se habían dedicado a dar lecciones de  ingeniería financiera a los demás! Humo, mentiras y embaucamientos.                                                                                                                                                                                                                                                                 



Aparecen los fantasmas
El periodista Fabián Ortiz ponía en duda en La Gradería, de Radio Barcelona, que la operación china se fuera a llevar a a cabo en contra de lo que sostenía la fanfarria mediática envolvente. Al directivo Albert Perrín, que defendía en el estudio de la emisora la versión oficial con una actitud talibán muy en su línea, no se le ocurrieron argumentos mejores para contestar al periodista que censurar su atrevimiento amenazándole con llamarle “fantasma” públicamente en cuanto el contrato estuviera firmado, prestándose el periodista gustosamente. El contrato no se firmó nunca. Si el periodista no era un fantasma, ¿quién lo sería?

Los chinos, decepcionados con sus interlocutores
Finalmente, Mundo Deportivo explicaría el 31 julio de 2005 una versión coherente de los hechos: "La decisión de apartar a Xavier Faus de la negociación acabó por romper la operación de patrocinio del gobierno chino con el FC Barcelona (…) Una cuestión de protagonismo impidió que el Barça acabara ingresando 19 millones de euros anuales en una operación que llegó a estar firmada". La información detallaba que “a través del G-14 Faus se puso en contacto con un promotor inmobiliario inglés que había construido rascacielos en Taiwán y China. El empresario quería hacer un regalo al gobierno chino y de su contacto con Faus surgió la posibilidad de patrocinar al Barça. El empresario pagaba a través de la promotora inglesa Belgravia y el gobierno chino llegaba a un pacto con el Barça”.  Mundo Deportivo desvelaba que a la primera reunión acudieron Laporta y Faus y establecieron el marco básico del acuerdo. Hasta existía un documento de intenciones firmado por Faus. “A la vuelta el presidente afirmó ante los medios de comunicación que el acuerdo estaba avanzado. Pero la intervención de Faus no sentó bien en algunos directivos influyentes que veían reducido su protagonismo y control sobre un tema que afectaba a sus áreas y empezaron a apartar a Faus comentándole a Laporta que acabaría alineándose con Rosell”. ¡Acabáramos! Sólo faltaba que lograra un patrocinador de película.
Demasiado protagonismo.
Llegó el momento de volver a China y Laporta se fue con Ingla y Soriano y responsables de marketing y le comunicó con un SMS a Faus que estaban volando. Faus había aconsejado que el viaje definitivo se realizara con un nutrido equipo de abogados, porque eso es lo que querían los chinos, que no vieron ni conocimiento ni rigor en la otra parte y dijeron que aplazaban el acuerdo para cuando el Barça estuviera más preparado para la firma. Sin Faus el interés del promotor inglés decreció y encontró otra forma de hacer un regalo al gobierno chino. Los directivos volvieron esgrimiendo razones de confidencialidad para no explicar nada, pero manifestando que todo estaba encarrilado. Faus acabó dimitiendo sin relación alguna con Rosell. No fue un trabajo en equipo. Fue un cuento chino”. Además del fichaje de Beckham, eso, trabajo en equipo, es lo que vendió la candidatura de Laporta en las elecciones. Y de cuentos chinos, ni rastro en el programa electoral.

Amnistía Internacional cuestiona a China
El 6 de agosto de 2005 Mundo Deportivo informaba de que “Amnistía Internacional advierte sobre China (…) Las empresas no pueden ser testigos mudos cuando se perpetran violaciones generalizadas de los derechos humanos ni tampoco pueden escudarse alegando relativismo cultural”, declaró a través de una nota Esteban Beltrán, director de la sección española de Amnistía Internacional”. Todo un aviso para quien buscaba un partnership que estuviera al nivel de los valores del club.
En la asamblea del 20 de agosto de 2005  Soriano volvió a incluir en el presupuesto una partida de 15 millones para el patrocinador de la camiseta. Por un lado decían que no tenían prisa y por otro recurrían al sponsor en sus previsiones. La argumentación estaba poco trabajada.



El nombre del club vale 1,5 millones al año
Paralelamente, Winterthur conseguía cambiarle el nombre al equipo de baloncesto, que desde la temporada 2003-04 hasta la 2006-07 pasó a denominarse Winterthur FCB, luego AXA FCB y finalmente Regal Barça, a cambio de 1,5 millones por temporada. Esa era su nueva denominación incluso en la web del club. Sobraba el dinero para obras de caridad, pero la directiva estaba dispuesta hasta a renunciar al nombre del club por lo que era una propinilla dentro del presupuesto global. Cifec patrocinó tres años de balonmano a razón de 450.000 euros por temporada. Y Sorli Discau tomó el relevo de Excelent, ejemplo de partnership erróneo, esponsorizando el hockey por dos años con un desembolso de 150.000 euros por temporada.
Si el Barça es el mejor club del mundo y es considerado puntero en todos sus deportes profesionales, las cifras obtenidas por sus gestores por el patrocinio no superaban el calificativo de “ridículas”. Los problemas para encontrar patrocinadores generosos no se limitaban, pues, al fútbol.

“No hemos hecho el ridículo”
El 7 de septiembre, en RAC1, Ferran Soriano, echando mano del manual del aspirante a demagogo, negó que la junta de Joan Laporta hubiera hecho el ridículo en la negociación del sponsor en China: “Defendiendo los intereses del Barça no se hace el ridículo nunca, y en este caso tampoco”. Para mayor recochineo Soriano incluso añadía que “China sigue siendo la mejor posicionada. Si hablamos de cláusula de confidencialidad es que hay algo firmado (¿Lo explicarán algún día?). El club hizo lo mejor que pudo la gestión, fueron a China las tres personas que debían ir y el resultado fue exitoso”. Eso sí, recalcó que “hemos hecho revivir otras opciones. Pero no son ni 'Betandwin', ni 'Qatar Airways' ni 'Apple'”. Es decir, que fueron a China y presumieron de ofertón para hacer revivir otras opciones. Más mentiras. 

Nadie asume la responsabilidad del fiasco
El 6 de octubre, cuando ya el asunto chino se había enfriado del todo, Emilio Pérez Rozas mostraba su desacuerdo con Soriano: “El tema de la China ya es el ridículo mas grande de esta junta. Un ridículo radiado, telegrafiado, telefoneado, televisado y escrito. Un ridículo que tiene nombres y apellidos, pero que según parece  no supondrá para los protagonistas ni una rascadita en su currículo directivo, cuando más de uno tendría que poner, ahora mismo, el cargo a disposición del presidente”.
 

Engañados como chinos
El asunto estuvo muerto antes de nacer y su entierro se ha aplazado hasta ahora –podía leerse en Sport-. Sólo falta por conocer quién pagará el sepelio. Las quinielas apuntan el nombre de algunos altos ejecutivos de la entidad que viajaron a China”. En Sport pudieron constatar luego que en esta directiva se castigaba con la expulsión la disensión, pero no la ineptitud. No rodó ninguna cabeza y todos, hasta los ineptos y mentirosos, siguieron en sus puestos.
Incluso Josep Maria Casanovas reaccionó ante el engaño masivo y teledirigido desde el club: “NOS ENGAÑARON COMO A CHINOS” (jamás enseñaron documento alguno). “Descubrimos o que el Barça nos había engañado o bien que habían engañado al Barça (tan grave es una cosa como la otra). Tenemos la sensación de que nos han engañado como a chinos sin ser chinos”.“Lo que resulta lamentable es que nadie del club haya sido capaz de dar la cara y explicar con transparencia lo sucedido. De la misma manera que Soriano se apresura a salir a la prensa tantas veces para contar en un power point lo bien que van los números del club, lo lógico y deseable es que ahora hubiese asumido la responsabilidad que le toca en la operación fallida”. 

Millones de euros invertidos sin retorno
Seguía Casanovas: “Va tomando cuerpo la versión de Xavier Faus, que dimitió porque las negociaciones se llevaban muy mal (…) Daba la sensación de que ellos mismos se querían creer la gran mentira para ocultar el ridículo de decir que unos intermediarios ingleses –una empresa con mal currículo- les montaron una película que los chinos no compraron y que ha acabado pagando el Barça (…) Según nos aseguran también se han invertido varios millones de euros que no tienen retorno (…) Este no es un tema menor para una directiva que prometió transparencia y claridad (…) Es necesario que los responsables de esta operación –básicamente Soriano e Ingla-  expliquen lo sucedido y asuman la autocrítica pertinente” “Hay que aprender la lección de China para no ir de prepotentes ni de ingenuos (…) Prepotentes porque pensar que al Barça le pagarán más que a nadie es soñar, e ingenuos porque todo el mundo sabe que en el año 2005 los cuentos chinos no se los cree nadie. Y mucho menos si el guión lo escriben unos intermediarios ingleses y los actores chinos son invisibles”. Palabras muy duras que viniendo de Josep Maria Casanovas, nada sospechoso, adquirían mayor relevancia.

Tomadura de pelo
Fabián Ortíz escribía en As: “Mientras sigue hablando de campañas orquestadas desde Madrid" (sic), en una paranoia que cada día lo acerca más a su denostado Josep Lluís Núñez, Joan Laporta no dice nada de esta otra campaña, la que él y sus mediocres puntocom montaron para vender la burra de que el Barça sería el primer club del mundo que ingresaría unos 150 millones de euros por un patrocinio de cinco temporadas. Camino de su tercer año en el poder, la junta de Laporta no ha ingresado ni 150 euros por manchar la camiseta. No sólo eso: ha dejado de ingresar lo que fuera, poco o mucho, en parte por su ineficacia negociadora, en parte por su inabarcable soberbia.Con la boca pequeña, de tapadillo, con el rabo entre las piernas, mediante una información convenientemente difundida por una agencia de noticias, ahora dicen que Ronaldinho y compañía no lucirán publicidad de ninguna empresa o entidad china, mientras presumen de que así seguirán siendo diferentes entre todos los que sí cobran por pasar anuncios. Hace tres semanas, no más, el vicepresidente de mercadotecnia, Marc Ingla, aseguraba que "será esta misma temporada" cuando el Barça tenga la ansiada publicidad. Pues ya queda menos, oiga”. Josep M. Artells ofrecía su versión: “Los lectores de Mundo Deportivo conocen desde hace dos meses la grotesca operación montada por el inquietante trío Laporta-Soriano-Ingla en China, que culminó con el fiasco de la triunfante negociación del patrocinio de la camiseta. El ocultismo, la tomadura de pelo y la falta total de respeto al socio han ido de la mano en este lamentable episodio que han decidido 'matar' mediante filtración a la agencia Efe, mientras en público siguen con la comedia de dejar aún “la puerta abierta”. La burda maniobra, ahora, consiste en seguir con la farsa porque en un comunicado o en la web del club no caben tanta prepotencia y descaro. Ahora sí vale la singularidad de la camiseta al desnudo, ahora hay otras ofertas, también muy interesantes. Una burla, en definitiva, de la que nunca van a dar explicaciones. La escasa credibilidad de lo que queda de la junta del Barça no ha mejorado. A partir de la constatación de la cuestionable pericia negociadora se puede entender quizá ahora cómo se han atado a un puñado de jugadores hasta 2010, por qué no han arrancado un porcentaje de los derechos de imagen a Ronaldinho, por qué se han multiplicado las fichas y por qué a Laporta recordó en esa ocasión que “más allá del romanticismo, siempre hemos tenido en la cabeza poner publicidad en nuestra camiseta, para ser competitivos respecto al resto de grandes clubs”.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

El cuento chino del sponsor (VII)

Ahora el mercado está en alza / Negociando con la zambomba / Más intermediarios / Pagar por llevar publicidad / Ahora la publicidad ya era prescindible…pero el socio que siga pagando / Ronaldinho, 14 - Barça, 0 / Un millón y medio para UNICEF / “Tenemos la obligación de mejorar la sociedad” / Raimon Carrasco, invitado a Nueva York / Escandaloso viaje a Estados Unidos / ¿Para qué sirve el logo de UNICEF?

 

 

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