2011-11-19 12:11 FC Barcelona Por: Administrador

El cuento chino del sponsor (VII)



Ahora el mercado está en alza
Y mientras los medios afines seguían lanzando nombres de ficticios candidatos a manchar la camiseta blaugrana, el Real Madrid, que ni se obsesionaba con ser el mejor pagado del mundo ni buscaba prestigio en su patrocinador ni valores humanitarios ni solidarios, firmaba con un nuevo sponsor, la multinacional taiwanesa BenQ: 100 millones en 5 años. Justo lo que iba buscando Laporta: 20 millones al año.
El 10 de noviembre Soriano optaba por sincerarse en La Vanguardia: “La oferta china ni era el maná ni un cuento chino" (o sea, que los medios de comunicación habían engañado por su cuenta y riesgo a la opinión pública con sus informaciones triunfalistas). “No tengo la sensación de haber fracasado”. Y lo decía convencido. “Como no llegábamos a tiempo para el inicio de temporada hemos reabierto las opciones que cerramos y hemos iniciado conversaciones con otras empresas. Pero eso no quiere decir que hayamos descartado la opción de China y de Pekín 2008. Seguimos trabajando en ello, pero la diferencia es que ya no lo hacemos en exclusividad”. Más mentiras, más demagogia, más desvergüenza.
Y sobre el intermediario, la figura que esta directiva prometió erradicar, indicaba: “En todas las ventas de activos publicitarios  de este tipo hay una agencia de por medio. La nuestra es inglesa”. ¿Se sabrá algún día qué agencia intermedió para que el Barça pague por llevar publicidad de UNICEF? Pero el futuro era esperanzador, como siempre. Así lo aseguraba Soriano: “Yo diría que hay unas cinco empresas con una intención razonablemente seria de anunciarse”. ¿Qué entendería este hombre por “una intención razonablemente seria”? “Algunas que ya estaban antes y otras que se han incorporado ahora. Con éstos trabajaremos fuerte e intentaremos no explicarlo hasta que esté cerrado. Y repito, una de ellas sigue siendo Pekín 2008”. Si es cierto que habían trabajado muy fuerte en esos meses, no era menos cierto que los resultados habían sido penosos. Sobraron explicaciones y faltaron realidades.
El País le preguntó a Soriano por el contrato del Real Madrid con Ben Q por 20 millones. Y el mismo que poco antes aseguraba que “el mercado está parado”, decía ahora sin ruborizarse: “esto demuestra la tendencia al alza del mercado y refuerza nuestra idea de que superar la barrera de los 20 millones por llevar publicidad en la camiseta está cada día más cerca. El Chelsea gana 15 y la Juve 20, nosotros estamos más cerca de la Juve”. Bla, bla y bla. Aquí valía todo. Lo blanco se convertía en negro y lo negro en blanco. No hay problema mientras el socio siga tragando. Hace unas semanas, el mercado iba a la baja. Ahora que el Madrid les pasaba la mano por la cara, estaba en alza. Menudo dominio del mercado tenían estos jóvenes ejecutivos sobradamente preparados para cualquier cosa menos para dirigir el Barça.

Negociando con la zambomba
En plena sensación de fracaso generalizado por la nula eficacia de las gestiones realizadas en torno al patrocinador, TV3 sorprendió a todos el 15 de enero de 2006, en el descanso de un Barça-Athletic de liga, con la “sensacional” noticia de que “el Barça ha llegado a un acuerdo con Betandwin para sponsorizar la camiseta las tres próximas temporadas a cambio de 50 millones: 15 por temporada más 5 por la actual. El fijo de 15 podría aumentar a 17 en función de los títulos. Todo queda pendiente de que lo autorice la LFP”. Betandwin volvía de nuevo a la primera línea mediática, acaparando portadas para alegría de sus responsables de marketing después de varios meses en la retaguardia, Sergi Pàmies, desde El País, ya se lo veía venir: “Me temo que por segunda vez el Barça (con la ayuda de todos los medios de comunicación) le ha hecho a la empresa de apuestas una campaña de publicidad gratuita en todo el mundo que no se puede pagar con dinero”.
Una semana después del anuncio exclusivo de TV3, negado, claro está, por la junta, Laporta e Ingla, acompañado de su esposa, la directiva Claudia Vives Fierro, volaban a Kitzbühel, Austria, invitados por Betandwin para participar, según El Periódico, en “unas jornadas de patrocinio deportivo”. Fuentes del club hablaban de que “se trata de una invitación de cortesía por parte de Betandwin”.
El 21 de enero Mundo Deportivo informaba de que “según ciertas informaciones Joan Patsy (amigo-socio-secretario del admirado gurú Johan Cruyff) se encontraría también en el congreso austriaco, extremo que fue desmentido por el club barcelonista. Patsy había sido vinculado esa semana en e-noticies con las negociaciones entre Barça y Betandwin. "Soriano afirmó ayer categóricamente que no es cierto que Patsy esté participando en las negociaciones. Las relaciones con la casa de apuestas son muy buenas y se llevan a través de ejecutivos como Anna Xicoy o Esteve Calzada, con el apoyo en ocasiones de Marc Ingla o yo mismo” ¿Y por qué no fueron los ejecutivos al congreso de Austria? ¿Quizá ellos no sabían tocar la zambomba o no les gustaba la cerveza?
Así quedó la cosa hasta que días después Alfons Arús, en su programa "Força Barça" de City TV, ofreció las imágenes exclusivas que nadie se preocupó de buscar. En ellas se veía al presidente y los dos directivos del FC Barcelona participando en una animada fiesta tirolesa en la que sobraba el alcohol y en la que podíamos ver a Laporta tocando una extraña zambomba ante el regocijo de los presentes mientras el vino, o la cerveza, corría de mano en mano y los invitados daban muestras de haber perdido la vergüenza. ¿Ese viaje lo pagó el Barça? ¿Se lo pagaron los directivos? ¿Lo pagó Betandwin con los beneficios de la publicidad gratuita conseguida a costa del Barça? ¿Era eso, lo que vimos, lo que se escondía detrás de una “invitación para asistir a unas jornadas de patrocinio deportivo? ¿Aprendieron algo Laporta y sus dos directivos acerca del tema del patrocinio deportivo? ¿Les servirían los conocimientos acumulados en la fiesta para encontrar el sponsor millonario que hasta entonces se les había resistido?



Más intermediarios
Al hilo del polémico viaje a Austria, ese mismo día Joan Maria Batlle titulaba su artículo de Sport con un “Apuestas peligrosas” Y razonaba: “La versión del club es que no se negocia (con Betandwin), lo cual hace más incomprensible la presencia del presidente. ¿O acaso no tuvo bastante con el fiasco de aquel desgraciado viaje a China? (…) Si no hay prisa por encontrar sponsor, el viaje sobra. Y si hay prisa, se explica y se actúa en consecuencia (…) No todo vale por mucho que pague, y una casa de apuestas no es lo que mas ilusiona al socio”.
Por esas fechas, Infoesorts.com desvelaba que una multinacional, WPP Group, ejercía de intermediaria entre el Barça y la casa de apuestas. Ellos solos no eran capaces de cerrar ningún acuerdo.
Más tarde trascendería que Nike se oponía a ofrecerle un hueco en su camiseta a Betandwin y el ex candidato Jordi Majó exigía un plebiscito para que fuera el socio quien decidiera la conveniencia de ligar la imagen del club a la de una casa de apuestas. Minguella, otro ex candidato, iba más lejos y planteaba una posible moción de censura contra Laporta si Betandwin llegaba a patrocinar la camiseta del primer equipo. "Laporta dijo en una asamblea de compromisarios que la publicidad contratada honraría la camiseta y este no es el caso", explicaba Minguella. "Si ponemos esa marca junto a los rostros de Rijkaard o Ronaldinho, parece como si desde el Barcelona se estuviera promocionando el juego y eso es muy negativo". También lamanertaba que desde la página electrónica del FC Barcelona ya existía un enlace para poder apostar vía internet. "Es como si hubieran puesto, sin haber pedido permiso a nadie, un pequeño casino", comentó. "El visto bueno de la asamblea de 2003 no es tan amplio como para introducir publicidad de una empresa o marca de apuestas deportivas", aseguraba Majó.

Pagar por llevar publicidad
El 15 de febrero podía leerse un titular revelador en Sport: “El Barça sigue mareando la perdiz con el tema del patrocinador”. Y a continuación: “Laporta informó a la junta de la reunión que mantuvo en Kitzbühel. Casi un mes después, y gracias a las imágenes difundidas por Arús, el presidente se vio obligado a dar explicaciones sobre su “viaje institucional”. Es decir, que si Arús no llega a denunciar los hechos emitiendo las imágenes, la transparencia del viaje habría brillado por su ausencia. Ni a sus propios directivos les informaba.
El 24 de febrero, José Luis Carazo, en su Rondo de Sport, añadía una nueva vuelta de tuerca al tema del sponsor: “Uno se pregunta si entre el Barça y su entorno no le han hecho una campaña de publicidad gratis a una casa de apuestas austriaca de la que nadie sabía el nombre hace sólo seis meses”. Al final Betandwin, harto de las dudas de la directiva azulgrana, planteó un ultimátum, se cansó de esperar y se fue a cubrir de oro al Milan y luego al Real Madrid. Y Laporta optó por rendirse, faltar a su compromiso con los socios, renunciar al sponsor y aceptar la única opción que fue capaz de negociar: pagar por lucir publicidad en la camiseta del Barça. Sin consultarle a nadie, Laporta decidió que el Barça debía convertirse en una ONG que, asociada con la ONU, tenía la obligación de resolver los problemas del mundo luciendo el símbolo de UNICEF mientras cedía el 0,7 del presupuesto a dicho organismo para misiones humanitarias. La operación fue un rotundo éxito porque no se trataba de ingresar sino de pagar.
La publicidad debía resolver los problemas económicos del club. Eso es lo que les dijeron a los socios. Eso es lo que sostenía Johan Cruyff. Sin embargo, eran tan buenos –en todos los sentidos- que ahora sería el club quien resolvería los problemas de los niños del Tercer Mundo. Y, eso sí, a nadie se le ocurrió devolverle al socio el aumento del 40% en las cuotas de abonados. Esa medida, como la de la publicidad, era necesaria para evitarle la ruina al club.

Ahora la publicidad ya era prescindible…pero el socio que siga pagando
Después de llenarse la boca de realismo y materialismo renegando del romanticismo, fuera de lugar en el fútbol de hoy en día, los medios de comunicación debían cambiar su estrategia. Por ejemplo, Dagoberto Escorcia, que en La Vanguardia explicaba que “en los tiempos que corren, en los que don dinero lo compra todo, o casi todo, el Barça sella un contrato con UNICEF.” Seguía Dagoberto Escorcia: “Muy poco le faltó a Laporta para estampar la camiseta con el nombre de una casa de apuestas… que hubiera satisfecho los intereses de algunos socios más interesados por la pela que en la proyección mundial del club, pero que no hubiera tenido nada de ejemplar sino más bien de indecente y reprochable (…) Hoy hay que dar gracias al espíritu que iluminó  a la directiva para desistir de una idea y aprobar la otra, la de la apuesta por la universalidad del Barça”. Opiniones como ésta son las que Lluís Mascaró en Sport consideraba casposas, resentidas y surgidas de las cavernas cuando lo que tocaba era apostar por la pela y el futuro.   

Ronaldinho, 14 - Barça, 0
Y mientras los ejecutivos del Barça se mostraban incapaces de conseguir un sponsor a la medida del mejor y más mediático equipo del mundo, uno de los empleados del club, Ronaldinho, se forraba gracias a la publicidad desde que vestía de azulgrana. Además, tuvo la rara habilidad de conseguir que cada verano le mejoraran un contrato que firmó en 2003 logrando mantener a salvo sus derechos de imagen. Hay que recordar que, por ejemplo, el Real Madrid percibía el 50% de los beneficios que obtenían sus figuras galácticas por sus campañas publicitarias. No era el caso de Ronaldinho, que sólo estaba obligado a ceder ese 50% cuando mostrara su imagen utilizando los símbolos del club. Pero como ese nunca fue el caso, el astro brasileño  no cesó de aparecer en anuncios de prensa y televisión promocionando cualquier producto y vestido de cualquier color menos de azulgrana, hasta el punto de que mientras su nómina en el Barça era de aproximadamente 9 millones anuales, en conceptos publicitarios ingresaba alrededor de 14. Habría estado bien que algún eficiente ejecutivo del club le hubiera preguntado cómo se las ingeniaba para lograr tan suculentos contratos. ¿Recurriendo a algún intermediario con cara y ojos quizá?



Un millón y medio para UNICEF
La Vanguardia desvelaba el 4 de septiembre de 2006 que el Barça pagaría “un millón y medio a UNICEF durante cinco temporadas a través de su fundación". "El Barça garantiza esa aportación y para nosotros es un reto obtener estos fondos”, aseguró Laporta. "A cambio, el club queda definido como “un club solidario que participa en programas de ayudas a los niños”. El Barça no sólo cedía un millón y medio de sus ingresos, sino que renunciaba a ingresar 20.

“Tenemos la obligación de mejorar la sociedad”
Y explicaba un Laporta muy preocupado por las carencias de la Humanidad en Barça TV: "Nuestra singularidad nos permite posicionarnos como único club solidario del mundo”. Único, por supuesto. El Barça de Laporta no podía tener parangón mundial. "Estamos haciendo un esfuerzo para explicarlo y creemos que el barcelonismo lo entiende y lo asume. Explicamos los motivos que nos llevan a posicionarnos como un club solidario y ya percibimos un reconocimiento internacional a este posicionamiento". Hacían un esfuerzo por explicarlo, pero no movieron un dedo por conocer la opinión de los dueños del club al respecto. Eso les traía sin cuidado. Lo relevante era obtener el reconocimiento internacional, y ante tamaño objetivo no valía la pena perder un minuto dando explicaciones a los socios. Mejor utilizar la ya habitual política de hechos consumados.
Sobre la donación del 0,7 por ciento del presupuesto del club a causas solidarias decía Laporta: "Un gesto justo, porque la sociedad ha dado mucho al Barca y el club ha de corresponder (…) Tenemos la obligación de mejorar la sociedad, es una cuestión de justicia". ¿Y eso no podía decidirlo el socio? ¿Tan importante se creía Laporta que se arrogaba el derecho a adoptar decisiones trascendentes que afectaban a 150.000 socios? Seguro que lo hizo por su bien, como hacen los gobernantes que actúan por libre tocados por la gracia divina. Qué curioso que apenas unos meses antes le importara un rábano mejorar la sociedad cuando trataba sin éxito de publicitar un régimen totalitario o cuando consideraba la posibilidad de vender el alma del club a una casa de apuestas. Tampoco le preocupaba mucho a Laporta devolverle al socio parte de lo mucho que había dado al club rascándose el bolsillo.

Raimon Carrasco, invitado a Nueva York
En septiembre de 2006 UNICEF y FC Barcelona presentaban su alianza en la sede central de las Naciones Unidas en Nueva York, con la presencia de Ann Margaret Veneman, directora ejecutiva de UNICEF, y de Joan Laporta, presidente del Barça. Al acto asistieron Marc Ingla, Xavier Cambra, Rafael Yuste y el miembro del Consejo Consultivo Raimon Carrasco, el mismo que decidió por expreso deseo de Joan Laporta que el Barça nunca le entregó la medalla del club al Caudillo Francisco Franco. Los favores acaban pagándose siempre. ¿Qué pintaba Raimon Carrasco en Nueva York representando al Barça? También viajó Lander Unzueta, el íntimo amigo de Laporta colocado en la Fundación, la prima del presidente, Marta Segú, y, por supuesto, Sala i Martín, siempre dispuesto a prestigiar con su americana cualquier pesebre. Completaban la expedición Josep Amat y Santi Sardá, de Akasvayu, que estaba a punto de desaparecer de la faz de la Fundació.

Escandaloso viaje a Estados Unidos
Leído en e-noticies.com el 7 de septiembre de 2006: "Annan cambia la foto con Laporta por otra con Juan Carlos I y Zapatero. El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, se quedará hoy sin la foto con Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas. El máximo responsable azulgrana se encuentra en Nueva York para firmar el patrocinio solidario con UNICEF, pero Annan llegó ayer a Madrid y hoy se entrevistará con el rey español Juan Carlos I y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El pasado 11 de agosto, Ronaldinho sí fue recibido por Kofi Annan en su despacho de Nueva York. La ONU le distinguió como portavoz para el Deporte, el Desarrollo y la Paz de las Naciones Unidas". Era el colmo de los despropósitos. Koffi Annan, el secretario general de la ONU, se encontraba en España y Laporta y su séquito volaban a Nueva York para recibir el reconocimiento de la ONU. El pesebrismo llevado al extremo más duro. ¿Quizá no se cotizaba igual la foto con Annan en Madrid que la excursión a Nueva York? ¿Qué le hubiera costado a Laporta realizar toda su ceremonia solidaria en Madrid ante Koffi Annan? ¿Cuánto se hubiera ahorrado el socio? ¿Qué necesidad había de organizar una excursión de nueve personas a Nueva York pagada por los socios? Sencillamente, escandaloso. Por mucho menos el Elefant Blau habría presentado una moción de censura.
 

¿Para qué sirve el logo de UNICEF?
Avui definía las cantidades que el Barça cedía generosamente a la solidaridad mundial en virtud de la decisión soberana de su presidente: “El Barça destinará el 0,7% de su presupuesto de ingresos ordinarios (2,2 millones de euros sobre un total de 300) a diversos proyectos solidarios. De esta cantidad, 1,5 millones de euros servirán para ayudar a la tarea solidaria de UNICEF y los 700.000 euros restantes irán a proyectos de la Fundación. La contrapartida para el Barça es esencialmente su asociación con una entidad como UNICEF y la utilización de su logotipo corporativo en cualquiera de los medios de comunicación del club, es decir, Barça TV, página web, revista, Camp Nou y otras instalaciones reunión, y también en la camiseta". ¿Alguien se preguntó qué beneficio obtenía el Barça, al margen de intangibles incuantificables, por utilizar el logotipo de UNICEF en sus medios?

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

El cuento chino del sponsor (VIII)

Una idea poco original / El Badalona, copiado / La mentira del sponsor / El precedente de Núñez / Ni caso a los niños españoles / 6,5 millones para Swazilandia / A falta de pan, UNICEF / El Madrid ficha por Betandwin / Un anuncio para justificarlo / Solidaridad sospechosa / El Barça incita a los socios a apostar / 80 millones de muertes no naturales

 

 

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