2011-11-19 12:11 FC Barcelona Por: Administrador

El cuento chino del sponsor (VIII)



Una idea poco original
Como en otras tantas apuestas de esta directiva, se supo muy pronto que la iniciativa del club no era original. Otros se habían adelantado. Por ejemplo, el CF Badalona, que el 21 de junio de 2001 emitía la siguiente nota de prensa: " UNICEF y el CF Badalona han firmado hoy una nueva alianza destinada a defender los derechos de la infancia a través del deporte. Entre las primeras iniciativas conjuntas está la organización de un partido a beneficio de UNICEF y llevar el logotipo y el nombre de la organización de la ONU en el pantalón. Desde una óptica social, el proyecto sociodeportivo del CF Badalona apuesta por potenciar conjuntamente la práctica del deporte con valores tan importantes como la solidaridad. Desde esta perspectiva, es para el CF Badalona una satisfacción poder trabajar conjuntamente con UNICEF y dar a conocer y difundir su misión principal: la supervivencia, protección y desarrollo de la infancia en el mundo". A falta de habilidad suficiente para cerrar el acuerdo con una casa de apuestas o con un gobierno totalitario, Laporta tuvo que optar por copiar una antigua idea del Badalona para pasar a la historia como un presidente innovador. La diferencia es que, gracias a la masa social del Barça, él podía añadirle más ceros al talón solidario.
El acuerdo con UNICEF “sin precedentes” tenía otro antecedente en Europa. El Piacenza, de la serie B italiana, ya lucía desde la temporada anterior el emblema de UNICEF en su camiseta. Lo del acuerdo “único y sin precedentes, histórico, de dimensión única, de valor incalculable” volvía ser una estafa a la verdad. La realidad desmentía el ansía de Laporta por inventar la sopa de ajo. Hasta en cuestiones de solidaridad necesitaba Laporta recurrir al engaño.

El Badalona, copiado
El 14 de septiembre de 2006 Fermín Casquete, presidente del Badalona, manifestaba a As que el acuerdo del Badalona con UNICEF “en su día sólo lo reflejó la prensa local, porque lo hicimos todo con nuestra lógica humildad". Y lamentaba que el Barça "tenga muchas cosas pendientes en el fútbol de Cataluña, porque su acción es acaparadora y absorbente, anula cualquier posibilidad de crecimiento". A Laporta le atraía la idea de ganarse el cielo echando mano de UNICEF, pero no mostraba el más mínimo interés por ayudar a crecer al resto de clubs catalanes.

La mentira del sponsor
Leído en la página web del club el 22 de agosto de 2003, poco antes de la primera asamblea de Laporta: "La Junta Directiva también solicitará a la Asamblea la autorización para incluir publicidad en la camiseta del primer equipo de fútbol. Por este concepto, se prevén unos posibles ingresos que oscilan entre los 12 y los 15 millones de euros por temporada, según ha explicado Joan Laporta en los días previos a esta cita con los compromisarios y compromisarias. El presidente del club, que durante el proceso electoral defendió la necesidad de que el club luciera publicidad en la camiseta, considera que se trata de una opción inevitable para equilibrar la situación económica de la entidad y alcanzar el objetivo de conseguir un déficit cero en un solo año ". Eso es lo que se sometió a la aprobación de los compromisarios. Tres años después, cuando aún no se había cerrado ningún acuerdo de patrocinio con nadie, Laporta sostenía que "el hecho de publicitar la camiseta del Barça ya se consultó a los socios en la asamblea de 2003, y hemos cumplido punto por punto lo que dijimos. No puede haber ninguna entidad en el mundo que dé más prestigio a la camiseta del Barça que Unicef. El hecho que el Barça y UNICEF pongan en marcha una iniciativa de esta magnitud tiene un valor extraordinario". ¿Se puede engañar más y de forma más consciente? Se pedía a los socios su aprobación “para equilibrar la situación económica de la entidad”. ¿Equilibraba UNICEF la situación económica de la entidad? Laporta dejó el club con un déficit de 77 millones en su último ejercicio, pero con las puertas del cielo abiertas gracias al dinero de los socios.

El precedente de Núñez
Xavi Bosch desvelaba el 20 de septiembre de 2006 en la contraportada de Mundo Deportivo un antecedente muy curioso relacionado con el acuerdo del Barça con UNICEF: “El Barça de Cruyff ya había ganado algunas ligas, el final del Dream Team todavía parecía lejos y en España había manifestaciones, concentraciones y acampadas a favor de dar el 0'7% a los países más necesitados. En medio de ese ambiente futbolístico y de ese contexto histórico, un directivo propuso ante el Consejo una idea de buena fe: que el Barça diera también el 0'7% de sus beneficios a obras sociales. Núñez les preguntó entonces a sus casi treinta directivos qué les parecía la idea. Todos los que hablaron estuvieron por el sí. Salieron distintos argumentos: la gran imagen que ganaría el Barça, la idoneidad de hacerlo antes que cualquier otra entidad deportiva, la cara humana de la beneficencia… Núñez les preguntó de nuevo: ¿Estáis todos de acuerdo? El sí fue casi unánime. Y saltó el presidente y dijo: “Siento quedarme solo pero esta vez voy a discrepar de todo el mundo”. Se dirigió al entonces gerente del club, Antón Parera, y le preguntó qué significaría para el Barça donar este 0'7%. Parera miró los papeles y, en breves momentos, dio la respuesta. Eran casi 200 millones de pesetas.
Entonces la historia dio un giro inesperado. Núñez les hizo una propuesta a los compañeros de su junta. Si querían hacer caridad, él ponía la mitad del dinero, 100 millones de pesetas, de su cuenta personal, y entre el resto de directivos ponían los 100 restantes. Los treinta ahí presentes debieron hacer cuentas mentales y rápidamente se dieron cuenta que les salían a tres 'kilos' por barba. Núñez argumentó que a él le habían educado en que las obras de caridad se las pagaba cada uno, que no se tenía que hacer publicidad de las limosnas, por suculentas que fueran. Y, a juzgar por el recuerdo de los asistentes a esa reunión que hemos podido contrastar, terminó diciendo que se le haría difícil argumentarlo ante los socios que hacen equilibrios para pagar carnet y abono, y más todavía ante los jugadores que, al ver que el club repartía beneficios, irían en masa a su despacho a pedir aumento de ficha.
Tras la explicación de Núñez y su farol de poner él la mitad y el resto del bolsillo de los directivos, volvieron a votar. El resultado fue que no, que la caridad en nombre del Barça y con dinero del socio quedaría para otra ocasión. Han pasado ya trece años, UNICEF luce su nombre en nuestra camiseta y, ahora sí, el club es elogiado mundialmente por su acto solidario”.
Ahora el Barça era un club solidario, pero no por la solidaridad de su presidente o sus directivos, sino por la generosidad de unos socios a los que se les consultó para vender la camiseta a un patrocinador de pago y no para regalarla a un anunciante de cobro. Laporta, a diferencia de Núñez, demostró que sí se podía ser muy generoso con el dinero de los demás.



Ni caso a los niños españoles
Y mientras el FC Barcelona ofrecía su dinero para paliar carencias de los niños de los cinco continentes, UNICEF denunciaba el 6 de octubre de 2006 que 180.000 niños sufrían violencia en España. Es de suponer que, al estar tan cerca, el efecto mediático del Barça sobre ellos habría sido inapreciable. Mejor invertir en el extranjero, lo que obligaba a realizar viajes inevitables. Ciertamente, no tiene el mismo glamour un desplazamiento a Albacete que a Ruanda.
 

6,5 millones para Swazilandia
El 20 de octubre de 2006 la directora ejecutiva de UNICEF, la norteamericana Ann M. Veneman, se deshacía en elogios en Oviedo hacia el FC Barcelona por lucir el logotipo de UNICEF y agradecía que el Barça hubiera donado 6,5 millones de euros para acciones de UNICEF en Swazilandia, una cifra que no coincidía con lo anunciado por el club. Los 1,5 millones anuales se convertían en 6,5. Pero…¡qué más daba! Un millón de más o de menos…¿Quién iba a pelearse por eso? Esos 6 millones es lo que recaudó, aproximadamente, el Barça en su gira de pretemporada por América. Por un lado le sobraban al club. Por otro, los necesitaba tanto que los gestores no dudaban en fundir a Ronaldinho y sus compañeros para llenar las arcas aún a costa de mermar el potencial físico del equipo. Con apenas un entrenamiento a cuestas, Ronaldinho era obligado a disputar un bolo por exigencias del contrato. La avaricia acabaría rompiendo el saco del Barça y matando la gallina de los huevos de oro.

A falta de pan, UNICEF
Lo descubrió el presidente del Real Madrid Ramón Calderón el 22 de enero de 2007: “El Barça lleva UNICEF porque no ha encontrado patrocinador”. Según el presidente blanco, la mejor oferta que había llegado al Camp Nou no llegaba a los 12 millones, mientras que el Madrid recibía más de 20 por BengQ. "El Barcelona, y no es una obsesión mía sino un referente, este año ha tenido que poner UNICEF en la camiseta porque no les cabía en la cabeza que, habiendo ganado los dos títulos más importantes, y lo he hablado con Laporta varias veces, no haya conseguido ni la mitad que nosotros. No llegó a los 12 millones de euros. Esto les hizo pensar que era mejor dar a entender que se anunciarían poniendo UNICEF, pero dejando abierta la posibilidad que alguien les pagase lo que querían cobrar. Pero fijaros en la diferencia: no han llegado a los 12 millones y nosotros recibimos 24”. Toda una cura de humildad para los gestores del power point, los que crecían más y mejor que nadie, y para los abanderados de la transparencia que se ocultaban tras sospechosas cláusulas de confidencialidad. Ya era triste que el barcelonismo tuviera que beber en fuentes del Real Madrid para conocer la auténtica realidad de su club. Y más triste aún que el presidente del Barcelona le explicara al del Real Madrid lo que se negaba a admitir ante los socios y dueños de su club.



El Madrid ficha por Betandwin
El 31 de enero de 2007 el Real Madrid llegó a un acuerdo con Bwind, la casa de apuestas que invitó a Laporta, Ingla y señora a una fiesta tirolesa, la misma que fue noticia de portada de todos los medios relacionándose con el Barça, la que no acabó firmando por el Barça, aunque sí como patrocinador menor. Bwin quiso anunciarse en la camiseta azulgrana y acabó estampando su sello en la del Milan y la del Real Madrid. Según Calderón, el acuerdo económico era “inimaginable para cualquier otro club”. La cifra: 75 millones por tres años. La oferta presentada por Bwin al Barça era de 100 millones por 5 años.

Un anuncio para justificarlo
Un anuncio del club en los periódicos a toda página informaba a los socios el 7 de septiembre, poco antes de la asamblea, del cambio de estrategia de la directiva en cuestión de publicidad. Decía así el bando “La Asamblea General de Socios Compromisarios de agosto del 2003 autorizó a la Junta Directiva a negociar un acuerdo para poner publicidad en la camiseta. La situación económica que nos encontramos al llegar al club nos obligaba a recurrir a todos los recursos disponibles. Afortunadamente, gracias al esfuerzo de todos, la buena gestión económica de estos últimos años, los éxitos deportivos conseguidos y a la ilusión renovada de todo el barcelonismo, hoy no nos son tan necesarios los recursos económicos que podríamos obtener de publicitar comercialmente la camiseta ".
"Por una parte, decidimos aportar el 0,7 por ciento de los ingresos a la Fundació del FC Barcelona y adherirnos a los objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. Y por otro lado, hemos decidido colaborar en la tarea humanitaria de Unicef con la aportación de un millón y medio de euros anuales durante cinco años . Estamos convencidos de que es un acuerdo muy bueno, porque sitúa al FC Barcelona en una dimensión única. Creemos que con este proyecto damos salida a la vocación universal del FC Barcelona". Firmado Joan Laporta.
Gracias a la "magnífica" gestión de esa directiva no eran necesarios los recursos económicos previstos en concepto de publicidad. Sí, en cambio, seguía siendo imprescindible el 40% incautado al socio en concepto de aumento de sus abonos. Y luego, por su cuenta y riesgo, la directiva decidía, sin consultárselo a nadie, destinar el 0, 7% del presupuesto a causas humanitarias uniéndose a UNICEF. Era evidente que la directiva estaba convencida de haber firmado un acuerdo excelente. Lo que no quedaba tan claro es que esa misma opinión la compartiera la gran mayoría de la masa social. Al menos no existían cifras que así lo confirmaran porque nadie pidió a los socios su opinión.

Solidaridad sospechosa
La Vanguardia del 24 de diciembre de 2006 recogía una interesante reflexión de Toni Codina, de Setem, una de las ONG de la campaña Comercio con Justicia: “La mejor empresa solidaria es la que no lo publicita o lo hace de forma discreta, sin querer sacar beneficio de esa publicidad. Si lo solidario es un aumento en sus ventas, hay que sospechar”. La solidaridad de Laporta era más que sospechosa. Pero aún buscando un aumento de ventas, lo único que lograba era un aumento de gastos.

El Barça incita a los socios a apostar
El 29 de mayo de 2006, a punto de firmarse el convenio con UNICEF, infoesports denunciaba que “socios del FC Barcelona han recibido en su buzón electrónico un correo procedente del club en el que se les anima a hacer apuestas por internet. El mensaje pide al asociado del club que envíe un SMS a un número de pago con la palabra clave BWIN (nombre de la empresa de apuestas) a cambio de un premio de 5 euros que se deben utilizar para apostar". A Dios rogando y con el mazo dando.

80 millones de muertes no naturales
El 19 de julio de 2007 partidarios de Falun Gong, una disciplina ancestral que se practica en más de 80 países, denunciaban ante el consulado de Barcelona la vulneración de los Derechos Humanos en China, dirigiendo su protesta contra el Partido Comunista que gobierna el país desde 1949 por los más de 80 millones de personas que fueron asesinadas o murieron de manera no natural como consecuencia de la política genocida del PCC y también contra la extirpación de órganos de gente inocente y contra la encarcelación de más de un centenar de periodistas. Los valores de este gobierno eran los que tenían que prestigiar la camiseta blaugrana. Para acabarlo de redondear, el presidente blaugrana expresó en marzo de 2008 su solidaridad con el pueblo del Tibet y la Fundación Casa del Tibet, que recogía firmas para un manifiesto dirigido al COI, al Parlamento Europeo y la ONU, exigiendo un inmediato cambio de actitud del gobierno chino en relación al Tibet y el fin del genocidio que allí se estaba practicando. Tan pronto estaba en un bando como en el contrario. L filosofía del embaucamiento así lo exige.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Flavia, la amiguita financiada por los socios

Borrada del mapa blaugrana / ¿Relación sentimental silenciada? / La caverna mediática españolista se ocupa del tema / 2.541 euros al mes para la “favorita” / Nuevo “fichaje” / Su aparición en TV / Amigos que buscan chicas / Pelea por Jan / Simona entra en escena

 

 

 

VER CAPÍTULOS ANTERIORES

 


Deja tu Comentario