2012-01-21 23:01 FC Barcelona Por: Administrador

El dedo que guía al "angelito" Pepe



"Jamás se me pasa por la cabeza hacer daño a un compañero de profesión...Con respecto a la jugada con Leo Messi quiero decir desde ya que ha sido un acto involuntario. Pero aun así, si Messi se siente ofendido le pido disculpas porque lo que pretendo es defender a mi equipo y a mi institución". Es el pliego de descargos de Pepe, la respuesta a la opinión pública después de pasar por el filtro de Jose Mourinho. No se puede mentir más empleando menos palabras. A Pepe se le pasa por la cabeza a todas horas hacer daño a un compañero, porque su trayectoria está repleta de pruebas que así lo confirman. Tampoco es creíble a estas alturas de la película de su carrera que lo de Messi fuera involuntario. Fue tan involuntario como lo que pareció un intento de asesinato a Casquero. Pepe sabia lo que hacía, le dio con la rodilla en el hombro expresamente, luego apoyó un pie en el suelo, miró bien y apuntó para saber dónde debía apoyar el otro. Justo sobre la mano de Messi. Pepe no tiene ninguna credibilidad y no va a convencer a nadie de su inocencia porque todo el mundo le conoce por sus actos, y en sus actos ni se aprecia involuntariedad ni buena fe. Tampoco propósito de enmienda. Se lo ha ganado a pulso después de miles de batallas en las que ha destacado por su predisposición a hacer daño al prójimo. La fama no se gana porque sí, algo tiene que haber que la justifique.

No es la primera vez que pide perdón. Ya lo hizo cuando protagonizó lo que pareció un asesinato frustrado a Casquero. Puso cara de niño bueno, de "yo no quería", y volvió enseguida a las andadas, a repartir coces, a enviar cortes de mangas a la afición rival, a provocar, a montar tanganas... Ese es Pepe. En eso ha convertido Mourinho a Pepe. Y ahora hablan de sanción del Real Madrid. ¿Quién le va a castigar? ¿Mourinho? ¿Qué fuerza moral tiene el que mete el dedo en el ojo al rival para censurar al que pisa? ¿Hay alguna diferencia entre Mou y Pepe? Ninguna. Son iguales. De hecho es el dedo de Mourinho quien guía el comportamiento quasi delictivo de Pepe. Ellos mismos se lo guisan y se lo comen. Dice Mourinho: "si se demuestra que hubo voluntariedad, sería censurable". Y responde sus discípulo: "fue involuntario". Caso cerrado, pues, no hubo voluntariedad, por tanto no es censurable. Así se lo guisan y se lo comen la pareja lusitana en el Real Madrid mientras la directiva asiste impasible a lo que se prevé puede ser una nueva temporada de fracasos ligando su suerte a la banda de los portugueses.



El mundo espera la respuesta de la justicia deportiva en España

No nos creemos que su salvaje pisotón a Messi fuera involuntario, como no nos creímos sus disculpas tras lo de Casquero. Sencillamente, este tipo no es creíble. Será muy buena persona, pero en el campo actúa de mala fe, es un peligro al que hay que poner límites si no queremos que un día protagonice una desgracia. Todo hace indicar que la Federación se lavará las manos y el Comité de Competición, tan amigo de actuar de oficio cuando puede meterle mano al Barça, mirará ahora a otro lado y hará como que no se ha enterado de qué va el tema. Sin embargo, el mundo entero sí lo ha visto. El mundo entero espera la respuesta de la justicia deportiva española. El mundo entero espera conocer cómo se repeta en España el fair play y con que autoridad se defiende la ley. El mundo entero va a descubrir que en España la justicia deportiva cede ante cualquier presión cuando el que presiona es poderoso.  El mundo entero va a descubrir que España será la campeona del mundo, pero su organización futbolística es de república bananera. El Comité de Competición suele actuar de oficio cuando se produce alarma social. No es el caso. Ahora no hay alarma social, existe una alarma a nivel mundial. El mundo está alarmado ante un futbolista que se rige por sus propias normas en un campo de fútbol y al que le dejan hacer. Este mismo Comité actuó de oficio contrs Kluivert, contra Ayala, contra Alfaro o contra De Pedro. No lo hizo, por supuesto, cuando Figo retiró del fútbol a César, del Zaragoza, con una entrada criminal. Al Comité de Competición se le ha visto el plumero con sus actuaciones y se le seguirá viendo ahora si se mantiene impasible ante el caso Pepe.

Si el Comité de Competición encuentra normal y natural que Pepe le pise la mano a Messi con premeditación, nocturnidad y alevosía, estará dando a entender de forma pública y manifiesta un interés claro por favorecer los intereses del Real Madrid. Pero nadie hablará de villarato. Nadie se sorprenderá. Normalidad absoluta. Ahora no toca lo del villarato. Aunque Pepe, en el clásico, tuvo la rara virtud de acumular en su persona la condición de agresor y cuentista barato. Dos en uno. Ese es Pepe, cualquier cosa menos un deportista. Y anda suelto y se lo consienten todo porque la Federación en España es así, la misma a la que acusaron de culé por un penalti de más o de menos.



Este tipo, que parece tener algún problema mental de coordinación, es el mismo que le preguntaba a Messi si estaba loco la pasada temporada en el Bernabéu. Ver para creer. Es el mismo que le dedicó cuatro vistosos cortes de mangas a la afición del Barça en la final de Copa de Valencia tras el gol de Cristiano Ronaldo. Es así, no tiene remedio. Por eso la directiva del Madrid empieza a plantearse si no sería bueno sacarse de encima a este elemento capaz de manchar la imagen y el prestigio del club tanto como su entrenador.

 

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=1wg1cGyZBdg&feature=related


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