2011-11-30 00:11 Real Madrid Por: Administrador

El descaro de Piqué merece un duro castigo



El pasado fin de semana tuvimos que escuchar todas las críticas sobre Xabi Alonso por ver una tarjeta amarilla que le hacía cumplir el ciclo y que le permitirá llegar al clásico limpio de amarillas. Una cartulina que no buscó, sino que vio por cortar un contraataque claro del Atlético de Madrid. Muy diferente de lo que ha ocurrido esta noche en el Camp Nou.

Y es que Gerard Piqué no se ha cortado un pelo cuando en el minuto 82 ha ido a sacar una falta y ha perdido el tiempo descaradamente esperando ver una cartulina amarilla. El catalán llevaba cuatro y le interesaba ver la quinta para cumplir ciclo en el siguiente partido ante el Levante y llegar limpio, como Alonso, al clásico del 10 de diciembre.



La diferencia entre ambas jugadas es evidente, por lo que debería aplicarse el reglamento que marca el artículo 102, que indica que, si un jugador provoca una amarilla para cerrar las cinco que provocan la sanción de un partido, éste deberá ser castigado con un partido más. Es decir, Piqué debería perderse el Levante por sanción y el clásico por castigo reglamentario.

Para disimular la acción Víctor Valdés ha hecho de las suyas. El portero no necesita ninguna tarjeta para cumplir ningún ciclo, pero se ha sacrificado para que la de Piqué no cantara tanto. Guardiola es muy cuidadoso con las cartulinas y le ha dicho a Valdés que la provocara él porque es el que menos riesgo tiene de ver tarjetas durante los partidos, por lo que la de hoy quedará en saco roto.

Muy inteligente el Barcelona. La pregunta ahora es si el Comité de Competición es tan listo como los culés, se da cuenta de la infracción, e impone el castigo que merece.




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