2011-06-10 12:06 FC Barcelona Por: Administrador

El fichaje de Cesc entra en su fase decisiva



Empiezan las negociaciones entre Barcelona y Arsenal para que todo llegue a buen puerto y Cesc Fàbregas vea cumplido su sueño de vestir de blaugrana. El Barça ya conoce al detalle las exigencias que Arsène Wenger ha transmitido a sus ejecutivos para dar el visto bueno a la marcha de Cesc.

La primera tasación del Arsenal fue de 55 millones, una cifra ansolutamente desorbitada, fuera de mercado. El Arsenal ha querido picar alto porque sabe que habrá que regatear y que el Barça iniciará la negociación muy abajo para ir subiendo hasta encontrar un punto común con la demanda inglesa.  Por ese motivo, según ha trascendido de fuentes próximas al jugador, en realidad el Arsenal espera venderle por 40 millones de euros. Con todo ello, es una cifra que se aleja de la oferta azulgrana inicial tasada en 30 millones de euros.



Hay otro obstáculo que se ve venir en la negociación: Wenger también plantea duras exigencias en la forma de pago del traspaso. El club inglés quiere dinero en efectivo y no está por la labor de aceptar una posible inclusión de algún jugador blaugrana, tal y como se había especulado hasta la fecha. Wenger pretende remodelar a fondo la actual plantilla y para ello necesita cash, dinero contante y sonante con el que acudir al mercado. Los ingleses no quieren ni oír hablar sobre pagos fraccionados a dos o tres temporadas, como así habría sugerido el Barça en su día de acuerdo con antiguas operaciones realizadas entre ambos clubs (traspaso de Henry).

El representante del jugador de Arenys, Darren Dean, aterrizará mañana en Barcelona para empezar a mover los hilos de la negociación. Las bases del contrato del jugador con el FC Barcelona están más que pactadas. De entrada, la ficha anual de Cesc  no estaría, ni mucho menos, entre las más altas de la plantilla. Su sueldo se situaría bastante por debajo del que cobra Messi, Xavi o Puyol, e incluso cobraría menos dinero del que actualmente percibe en el Arsenal. Su actitud ha sido decisiva para que Guardiola reclame su fichaje con más insistencia.

Sandro Rosell y Darren Dein mantienen una excelente relación personal que puede contribuir a evitar los malos entendidos del pasado, cuando Rosell echó en cara a los directivos londinenses sus escasos escrúpulos a la hora de llevarse a las jóvenes perlas de la cantera blazugrana. El Barcelona no quiere precipitarse y quiere hacer las cosas bien y con calma. Las gestiones deben llevarse a cabo de otra manera para no repetir errores del pasadoo. El primer reto es empezar a regatear los 10 millones de euros que separan a ambas posturas. La única realidad, es que ambos clubes están destinados en llegar a un acuerdo y poder así, ver vestido de blaugrana a Cesc Fàbregas, la gran obsesión de Pep Guardiola.



 


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