2011-05-29 21:05 FC Barcelona Por: Administrador

El filial también sabe hacer manitas (5-1)




La única esperanza del conjunto charro, con el 3-1 en el marcador, era un posible empate del Albacete ante el Nàstic, pero no pudo ser. Los 300 seguidores salmantinos acabaron el encuentro visiblemente 'tocados', todo lo contrario que los culés, celebrando el 5-1, la 'Champions' y despidiendo a su entrenador, Luis Enrique.

El empuje inicial del Salamanca era evidente, disfrutaba de la mayoría de ocasiones de gol. Masip tenía trabajo ante el juego aéreo y el fútbol directo del rival. Un remate de cabeza de Moratón, tras un córner, se fue pegado al palo izquierdo. Antes, Bedia también puso a prueba la velocidad en la marca de la defensa de Luis Enrique.

Saúl, en el 29, dio un tímido aviso a Biel Ribas con un tiro lejano desde fuera del área. El Barça B tenía el balón, pero al llegar arriba se diluía.

Las urgencias del Salamanca pesaban y mucho. Cada acción del conjunto salmantino suponía peligro, pero el estilo de toque de los culés no permitía relajaciones.

Sin arriesgar, con paciencia y orden. Así llegó el 1-0, en el minuto 37, de Benja. Un golazo tras un centro de Abraham desde la izquierda que el exjugador del Reus remató, con potencia, de cabeza. Imparable para Biel Ribas. La celebración fue comedida, consciente de la dura situación en la que dejaba a los futbolistas rivales.

Pero aún quedaba lo peor para el Salamanca. Jonathan Soriano, máximo goleador de la categoría, marcó el segundo en el 56 tras enviar raso y colocado un medido pase de Saúl. El catalán tenía ganas de más y cinco minutos después volvía plantarse ante Biel Ribas, que esta vez solucionó el reto sin problemas.

El Salamanca estaba desesperado, en descenso directo, y atacaba sin orden aunque con rabia. Los 300 aficionados que les arropaban en el Miniestadi estaban pendientes de la radio, pero Edu Bedia, desde la frontal, hizo que sus seguidores miraran otra vez al campo con un derechazo. Era el 2-1, y ahora el bloque charro estaba crecido.

El reloj iba en contra de los intereses salmantinos, pero sus ganas por empatar provocaron serios descuidos en defensa. El partido estaba roto. Los delanteros del Barcelona B acechaban constantemente la meta de Biel y a nadie le hubiera extrañado que el tercer tanto subiera al marcador. 'Balta' pedía más tensión atrás a los suyos.

Jonathan Soriano cumplió las amenazas. El catalán, cuyo desmarque fue leído a la perfección por Víctor Vázquez, sentenció el partido un tiro cruzado desde una posición muy escorada. A falta de cinco minutos para el final, el Salamanca estaba en Segunda B. Y por si fuera poco, Nolito se lo recordó con el 4-1 dos minutos después.

De nuevo, Jonathan fue protagonista de la jugada al asistir al andaluz. A los de 'Balta' sólo les faltaba confiar en el empate del Albacete, que no se produjo, ante el Gimnàstic de Tarragona para evitar el desastre. El Barça, por su parte, no tenía piedad de un equipo muerto: Jonathan marcó el 5-1 en el 90.





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