2012-05-17 23:05 Real Madrid Por: Administrador

El fin de ciclo culé llega envuelto en polémica



El todopoderoso Barça se desmorona, pero no de una manera cualquiera, sino de la peor manera posible. Podría ser un cambio de ciclo al uso, pero los protagonistas de esta historia están provocando una final lleno de polémica y desvaríos que ha hecho que poco a poco la situación se vuelva insostenible.

En Can Barça hay rencillas en todos los frentes. Vestuario, banquillo y directiva. El polvorín se ha forjado durante los últimos meses, hasta que al final de la temporada ha explotado. Sandro Rosell, el capitán del barco, no ha sabido manejar el timón y el barco se hunde, como el Titanic. El máximo dirigente culé ha fallado a Guardiola y algunos de los pesos pesados de la plantilla, algo que puede ir a la larga en su contra. El adiós del míster culé se ha producido en un marco que nadie esperaba. Con la temporada sin terminar, y con el deseo de Pep de tener una despedida digna, Rosell lo estropeó todo. El mismo día de su adiós, Guardiola se enteraba que Tito Vilanova, su segundo, sería su sustituto. Puñalada por la espalda que el de Santpedor quiso postergar y que no se diera a conocer en su despedida, pero Rosell fue cruel e hizo caso omiso a la rogativa del entrenador azulgrana. El mejor Barça de la historia se autodestruía. No han hecho falta injerencias de fuera del entorno culé, sino que ha sido el propio Barça el que ha acabado con su etapa más dorada.



Esta situación solo fue la gota que colmó el vaso. Durante la temporada se habían visto muchos problemas en varios frentes, situaciones que nadie en el conjunto azulgrana ha sabido manejar. El vestuario ha sido un polvorín, y muchos de los jugadores azulgranas se han revelado ante su entrenador. La suplencia de alguno de los buques insignias del equipo como Dani Alves, Gerard Piqué o Cesc Fábregas en tramos importantes de la temporada, como contra el Chelsea o el Real Madrid, han hecho que la fractura fuera tal, que algunos dejaron le cantaron las cuarenta a Guardiola, mientras que otros como Messi, prefirieron no hablar durante meses a su entrenador.

Guardiola ha sido el centro de todas las miradas. La directiva la presionó como nunca para renovar, pero él, viendo lo que se le venía encima, decidió tirar la toalla en el mes de noviembre. Durante todo este tiempo le han intentado convencer, pero sin fortuna alguna, por lo que la directiva se tomó la venganza en su adiós. Nadie le ha apoyado cuando el de Santpedor lo necesitaba, la sombra del ‘Laportísmo’ era alargada y Rosell no podía con ello. Así, el que iba a ser el día de Pep se convirtió en el día de Tito. La directiva le estropeaba hasta su despedida, algo ante lo que Guardiola no se iba a estar quieto:  “Me iré sin hacer ruido, sin hacer declaraciones, sin dar entrevistas y sin escribir libros. Pero si tú y tus amigos me jodéis, a mí o a los míos, hablaré todo lo que tenga que hablar y ya sabes que querrán escucharme”, avisaba Pep a Rosell días posteriores a su adiós, como anunciaba Salvador Sostres.

Por si eran pocos en escena, el ex presidente de la entidad azulgrana, Joan Laporta, ha vuelto a aparecer en escena para sacar aún más trapos sucios del actual equipo culé. El Villarato, las directrices marcadas por Rosell o el adiós de Guardiola han sido sus máximas, y parece que la guerra no ha hecho más que empezar a falta de tres años para las próximas elecciones, para las que parece tener la intención de presentarse. El Barça vive estos días una auténtica guerra de trincheras entre sus propios miembros que solo hacen cavar la tumba de un proyecto que ya se tambaleaba con la llegada de un Real Madrid campeón.




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