2011-08-07 09:08 FC Barcelona Por: Administrador

El futbolista arrepentido por rechazar al FC Barcelona



 

García Quilón, representante de futbolistas, analiza la vida de un profesional de este tipo y recuerda cómo se vivió la operación fallida que iba a llevar a Mista al vestuario del FC Barcelona.



Miguel Ángel Ferrer Mista, delantero formado en las categorías inferiores del Real Madrid pero que como tantos otros tuvo que salir de Chamartín para ganarse la vida como futbolista. Pasó por el Tenerife y el Valencia antes de marcharse al Atlético de Madrid, al Deportivo de la Coruña y al Toronto. Él es el jugador que pudo triunfar en el Barcelona pero rechazó la oferta que le presentó la directiva azulgrana al término de la temporada 2003-04.

Sus dos primeras temporadas en Mestalla le sirvieron para aclimatarse y dar el gran salto en la campaña 2003-04. Se convirtió en el máximo anotador del Valencia con 24 goles (19 en Liga y 5 en UEFA), gracias a los cuales el equipo ché logró el doblete ese año. Ronaldo fue el pichichi de aquella Liga, pero Mista se convirtió en el Zarra (máximo goleador español). Contra todo pronóstico, su gran temporada no le garantizó disputar la Eurocopa de Portugal (2004), en la que España se quedó fuera en la primera fase, pero sí logró que el FC Barcelona fuera a por él en el mercado estival.

García Quilón comenta que a veces recuerda con Mista ese fichaje fallido que ni siquiera apareció en la prensa, y ambos coinciden en que tenía que haber "cambiado de aires" y recalar en la Ciudad Condal. Pero entre un Valencia bicampeón y un Barcelona en horas bajas, cualquiera se atrevía a dar un paso hacia el que hoy es el mejor equipo de la historia. Con la perspectiva temporal, lo mejor para Mista hubiera sido su fichaje por el Barcelona.



En la temporada 2004-05 comenzó el declive del ariete, bien por sus problemas con la renovación, bien por el mal ambiente dentro del vestuario. Jugó 10 partidos de titular de un total de 29 y anotó 8 goles. La siguiente campaña murió futbolísticamente en el Valencia, porque la incorporación de David Villa le cerró las puertas  la delantera poco antes de que llegara otro killer, Fernando Morientes.

Al término de la 2005-06 se marchó al Atlético de Madrid. Su tren había pasado pero en aquel momento tomó la dirección que creía más correcta. ¿Se equivocó? Probablemente, pero nadie sabe cómo le hubiera ido con la elástica blaugrana.

 

 


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