2015-03-18 19:03 FC Barcelona Por: Administrador

El grito que despertó a Messi de su letargo



Fue el 12 de enero. Leo Messi estaba en la platea de un teatro con cara de echar la siesta. Venía de perder en San Sebastián y de cabrearse con su entrenador. De pronto escuchó un grito desgarrador que le despertó y le hizo volver a la realidad. Y miró hacia delante y vio a Cristiano Ronaldo con un Balón de Oro entre las manos, el suyo, diciendo que su objetivo era alcanzar a Messi y conseguir su cuarto Balón de Oro.

Messi reflexionó sobre esas palabras y se dijo: "¡Eso sí que no!". Y en eso está. Acabando con la "Tontería Cristiano". Una cosa es que sea un muy buen futbolista y otra que aspire a ser mejor que él. Ese grito y esas palabras le sacaron de su letargo. Han pasado dos meses, el tiempo suficiente para constatar que Messi se ha comido a Cristiano Ronaldo. Con goles, con asistencias y, sobre todo, con magia.



Y el Barça ha sido el gran beneficiado, porque cuando Messi quiere el Barça puede. Messi está más motivado que nunca, enchufadísimo, y su talento y sus ganas arrastran a los demás. Por eso, porque Messi ha conseguido recuperar su mejor versión, el Barça no es solamente favorito en el clásico del domingo. Es un firme candidato a repetir con el Real Madrid los zarandeos que les ha propinado a otros equipos de menor enjundia. Además, no está solo. Y los dos elementos que le acompañan en la vanguardia, Neymar y Suárez, no sólo no desentonan a su lado, sino que le siguen el rollo.

Tal y como está el Real Madrid y Cristiano Ronaldo y tal y como está el Barça y Messi, lo más natural y lógico es que el domingo nos movamos en torno a un tanteo escandaloso en el que falten dedos para contabilizar los goles del Barça. Casillas, hecho un flan, en la portería. Un centro del campo cansado por el lado de Kroos y sin ritmo en el caso de Modric. Un Cristiano Ronaldo cuestionado por los suyos y al que ahora le da por insultar a su propia gente. Un Bale en el que nadie cree. Y un Benzema que va por libre. Y al mando de la tropa, Ancelotti, un técnico blandengue que no sabe imponerse y que se mueve según las directrices que marca el director deportivo, Florentino Pérez. Le han dicho que se olvide de 4-4-2 y que tiene que jugar la BBC y él, obediente, cumple órdenes.

Este Madrid que ha construido Florentino Pérez puede acabar como el rosario de la aurora. Es decir, como su primer proyecto, cuando tuvo que salir en globo porque no veía la manera de poner orden en el caos que había instaurado con sus galácticos mimados. Y el Barça le puede dar el domingo el golpe de gracia a su segundo proyecto con un resultado contundente que confirme que el ciclo del Real Madrid ni ha llegado a empezar. Seguimos en el ciclo del Barça, con altos y bajos, pero en el ciclo del Barça.



Y el domingo Messi no estará solo para ajusticiar a su rival. Dos fracasos de gestión de Florentino Pérez, Neymar y Luis Suárez, pueden ponerle la estocada al toro blanco ejerciendo de cómplices de Messi. Los dos pudieron fichar por el Real Madrid. Los dos prefirieron el Barça. Y los dos le tienen ganas al enemigo blanco. Lo del próximo domingo puede ser una merienda de blancos en toda regla. Empezaron hablando de sextete, luego de triplete y ahora que sea lo que Dios quiera.

Y D10S es del Barça.


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