2013-10-07 18:10 FC Barcelona Por: Administrador

El historial médico de la 'barcelonitis' de Mourinho



Lo suyo se llama obsesión. Nunca superó no llegar a ser entrenador del Barcelona y eso que se formó como entrenador en Can Barça a la sombra primero de Bobby Robson y después de Louis Van Gaal. La última frase de Mourinho llamando a Neymar “piscinero” sin venir a cuento, vuelve a rescatar la ya pudiente barcelonitis aguda del portugués. Así lo envolvió: “En la Champions existe la cultura del piscinazo. Se vio claramente con los incidentes de Neymar en Glasgow y de Balottelli en Amsterdam. Un equipo se quedó con diez efectivos (el Celtic) y el otro fue penalizado con un penalti en contra en el último minuto de encuentro. Estas acciones me entristecen y me preocupan porque yo también compito en la Champions".

En Barcelona ya hace años que conocemos la forma de actuar de este portugués especialista en las tácticas también lejos de los terrenos de juego. Estas declaraciones no son más que un sembrado de terreno de cara a futuros enfrentamientos con los rivales más potentes en la Champions. Mou tiene miedo porque su Chelsea ofrece dudas y ya empieza a “ladrar”. Sin embargo, por desgracia por el mundo del fútbol ya hace años que el luso usa esta mala arte y principalmente contra el Barcelona.



Desde su primera etapa en Stamford Bridge, el portugués ya atacaba con asiduidad al Barcelona. Aquí sus frases más polémicas:

En 2005 primeros golpes: recibió el club y también Rikjaard

Había ganado una Champions con el Oporto y se creía el rey de mundo: "El Barcelona tiene un gran club, pero en 100 años de historia sólo ha ganado una Copa de Europa. Yo soy entrenador sólo desde hace unos pocos años y he ganado las mismas que ellos".



Rikjaard nunca se metía con nadie pero también le criticó: "Mi historia como entrenador no puede ser comparada con la de Frank Rijkaard. Él no ha ganado ningún trofeo y yo tengo muchos". Unos meses después el entrenador holandés del Barcelona consiguió su primera Champions, la segunda del club, e igualó los títulos del portugués.

En octavos de final de la Champions League (2006) con el Chelsea

Del Horno estuvo a punto de destrozarle la pierna a Messi con una patada por la que fue expulsado, pero para Mou reconocerlo era muy difícil, lo fácil era ponerse con un joven Leo: "Barcelona es una ciudad cultural, con teatros importantes y este chico ha aprendido muy bien. Teatro del bueno. Ha aprendido comedia".

Como entrenador del Real Madrid

Después de salir claramente derrotado por el Barça y no aceptar la derrota en un baño del Barça en el Bernabéu en las semifinales de la Champions: "¿Por qué? ¿Por qué?  Ovrebo, De Bleeckere, Busacca, Frisk, Stark...¿Por qué en cada semifinal pasa lo mismo? ¿Por qué cada año? No sé si es por llevar UNICEF en la camiseta, por el poder de Villar en la UEFA o porque son muy simpáticos”.

En uno de sus ataques de rabia incontenida "Guardiola es un fantástico entrenador, pero ha ganado una Liga de Campeones que a mí me daría vergüenza ganarla tras el escándalo de Stamford Bridge".

Protagonizó la imagen más pésima de su carrera como entrenador

En la Supercopa de España, después de meterle el dedo en el ojo a Tito Vilanova, lejos de pedir perdón por lo que hizo, todo subido: “No sé quién es ese señor. Sobre 'Pito' Vilanova o como se llame no tengo nada que ocultar. Las cámaras lo han visto todo".

Tras ganar la liga, el único título importante que ganó con el Madrid en cuatro años: "Los cincuenta goles de Messi no han valido para nada".

Cuando Guardiola se quejó subtilmente por las barbaridades arbitrales descaradas que ayudaban jornada tras jornada al Madrid: "Hay gente más inteligente que yo, que intenta tener una imagen diferente a la mía, pero que es igual que yo".

Después del gol anulado injustamente a Pedro en la final de Copa: “Hasta ahora teníamos un grupo de entrenadores, muy pequeño, que no hablaba de los árbitros. También un grupo que criticaba a los árbitros cuando tenía errores, en el que estoy yo. Con las declaraciones de Guardiola, entramos en una nueva era, en un nuevo grupo en el que sólo está él: criticar el acierto del árbitro".

También le tocó recibir a Iniesta: "No se le puede dar a Iniesta el Balón de Oro porque, aunque marcó el gol más importante del año en la final del Mundial, el resto de la temporada estuvo lesionado".

A día de hoy estas son las frases más tristes de Mourinho hacia el Barça pero aún queda mucha competición y este año en la Champions se puede ampliar. Y si no, como ha hecho con Neymar, con cualquier excusa. De hecho, para Mou cualquier excusa es buena para meterse con el club que siempre soñó entrenar y que nunca entrenará. Laporta apostó por Pep y no por él y es lo mejor que ha hecho nunca un presidente del Barcelona: después vendría la época más dorada de la historia del club. Que siga hablando Mourinho.


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