2014-12-06 21:12 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid alcanza el récord con un Cristiano sublime (3-0)



Sergio Marco

El Celta salió respondón y obligó al Real Madrid a esmerarse para sacar el partido adelante. Ancelotti alineó a su equipo de gala, con Illarra por Isco, y toda la artillería pesada delante. El Madrid ha dedicado los primeros minutos a tantear a un rival que salía con el balón controlado, tenía posesión de balón, pero apenas inquietaba. Y después de varios avisos, Cristiano Ronaldo ha puesto la directa, se ha internado en el área y ha sido derribado por Johny. Penalti. Penalti claro. Los gallegos han protestado la rigurosidad de la pena máxima. Pero aquí no hay rigores. Johny  agarró a Cristiano Ronaldo. Y un agarrón dentro del área es penalti.



A partir de ahí, con el 1-0 el Real Madrid ha jugado más suelto y siempre fiel a su estilo, buscando la meta rival con tres pases. Bale por la derecha, Cristiano por la izquierda y Benzema por el centro han sembrado el pánico. Podrían haber llegado más goles, pero el marcador no se ha vuelto a mnover hasta que Cristiano Ronaldo, casi sin querer, ha cerrado el partido aprovechando un rechace que ha caído en sus botas y que se ha encargado de colocarlo en la portería viguesa. Y luego la apoteósis con el 3-0 tras una jugada de Marcelo, que ha buscado al portugués y lo ha encontrado gracias a esa habilidad innata que tiene para desmarcarse.

El Bernabéu se venía abajo. "Balón de Oro, Cristiano Balón de Oro". El coliseo blanco era un clamor como premio y reconocimiento al talento de este hombre que no parece de este mundo y que va camino de batir el récord que hace tres años estableció Messi en la Liga con 50 goles. Su proyección, con los datos actuales, se acercaría a los setenta goles. Otro hat trick, el número 23, dedicado a los que se echaron las manos a la cabeza porque en la jornada pasada no marcó. Y es que Cristiano Ronaldo ya ha dejado de ser noticia por sus hat tricks. Ahora lo noticiable en él es que no marque en un partido.

Cristiano fue sustituido por Chcharito, feliz y contento, y el Real Madrid celebró también su gesta, la de los 18 partidos consecutivos ganando. Ante el Ludogorets puede y debe caer el récord del Barça de Rijkaard. Ancelotti ha sorprendido hoy con una serie de experimentos extraños, como los de alinear juntos a cuatro laterales que, con Sergio Ramos, serían cinco. El partido lo han acabado Carvajal, Marcelo, Arbeloa y Coentrao formando una alineación única que no se recuerda en el Bernabéu.



Se trataba de ganar y de ganar bien. Y el Real Madrid ha conseguido su objetivo. Misión cumplida. El Madrid de leyenda sigue escribiendo capítulos gloriosos con letras de oro en su objetivo de convertirse en el mejor equipo de la historia mientras Cristiano Ronaldo va haciendo de las suyas y recordando a los que dudan, a base de goles, que el Balón de Oro es suyo. Y si no, que venga otro y que haga lo mismo. 


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