2014-12-14 15:12 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid encarga a un violento la pacificación del Bernabéu



Fede Peris
Florentino Pérez ha puesto la dirección de la nueva grada de animación ideada por el Real Madrid en manos del histórico líder de los Ultras Sur, José Luis Ochaíta, muy popular dentro del entorno ultra y no precisamente por sus buenos modales. La lucha contra la violencia pasa para Florentino Pérez por recurrir a los violentos, según se desprende de una información ofrecida por el diario Gol, que recuerda cómo Ochaíta tuvo que ser reducido por la policía en 1997 cuando en una victoria del Barcelona en la pista del Real Madrid de baloncesto saltó al parket para agredir al jugador Roberto Dueñas con un arma blanca. Esta fue una de sus muchas fechorías.  A este tipo ha vendido su alma quien se postula como redentor del fútbol español liderando la antiviolencia. Ochaíta no sólo era el líder de los Ultras Sur, sino el abanderado de los movimientos radicales y violentos registrados en el mundo del fútbol en España. 
 
Florentino Pérez no ha movido un dedo durante sus dos mandatos para combatir la violencia de los grupos radicales del Real Madrid. Sólo ahora, acosado por la alarma social generada en el país. ha decidido actuar a su manera contra la violencia.  Pero antes incluso permitió a los Ultras Sur montar sus números en el mismo césped del Bernabéu. Y bendijo los posados de jugadores como Raúl, Helguera, Casillas, Guti, Figo, Karanka o Sanchís con los radicales y su simbología. Como dijo Rosell de los Boixos Nois, para Florentino Pérez estos ultras también debían ser "unos chicos muy majos".  Aunque, ahora sí, reniegue de ellos y de las libertades que disfrutaron años atrás para hacer del Bernabéu su cortijo particular con la bendición presidencial. 
 
Así se entiende el permiso que recibieron los Ultras Sur para entregarle una placa a Fernando Redondo, acompañado de Raúl, en el mismo césped del Bernabéu. Y tipos como Guti homenajearon a los violentos madridistas regalándoles su camiseta y haciéndose fotos con ellos en el campo el día de su despedida. También Jose Mourinho fue despedido y agasajado con una placa hace apenas unos meses en el mismo césped del Bernabéu, a lo grande, por los Ultras Sur, en su último partido en el banquillo blanco. 

Mientras tanto, la UEFA ha ido castigando al Real Madrid con las multas que en España nadie se atrevía a imponer. Hasta ocho sanciones ha recibido el club blanco de la UEFA, según informa Mundo Deportivo,  por el comportamiento xenófobo, violento y antideportivo de los Ultras Sur, hasta el punto de cerrar el sector del campo en donde se ubicaban. El presidente era Florentino Pérez, pero entonces no tenía ni el más mínimo interés en poner orden en su club. Pagaba las multas y callaba.

Ahora ya no podía seguir callado. Y ha sacado lo peor de su verborrea para hacer creer al mundo que el Real Madrid se compromete a luchar contra la violencia en la grada. Ha tardado mucho en llegar a esa conclusión. Pero nunca es tarde. Lástima que luchar contra la violencia de la mano de José Luis Ochaíta le resta toda  credibilidad al discurso pronunciado con cara de presidente bueno.



 

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