2011-09-15 15:09 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid, erre que erre con el juego sucio



Con el nuevo curso que recién ha empezado, Europa ya empieza a darse cuenta de cómo las gasta el Real Madrid. El equipo blanco no espera a las eliminatorias, ni a unas hipotéticas semifinales contra el Barcelona, para atentar contra el estamento arbitral y ‘cargarse’ al primer colegiado europeo de la competición. Oddvar Moen es el último de la larga lista negra que tiene José Mourinho, de la que a buen seguro ha indultado ya a Clos Gómez después del regalito de la última jornada de Liga.

Marcelo igual se ciega con un rival que le desborda recurriendo al salvajismo que cae en el mismo pecado que él y otros voceros del madridismpo echan en cara al Barcelona. Marcelo jugó sucio en Zagreb y fue expulsado. Pero lejos de reconocer su pecado, su soberbia le llevó a protestar la decisión arbitral asegurando que fue penalty. Y este es el que dijo que Busquets le llamó "mono". ¿Tiene alguna credibilidad este tipo? Es normal que en la UEFA no le hicieran ni caso, porque ya empieza a ser conocido en Europa. En su país le han retratado porque el seleccionador de la canarinha le castigó por hacer trampas y simular una lesión para saltarse un amistoso.



Con comportamientos como éste difícilmente el Madrid puede abanderar el juego limpio ni nada ni acusar a los demás de desleales. Anoche volvió a ser el lateral Marcelo quien se fue a la caseta antes de tiempo por hacer algo que la temporada pasada los madridistas denunciaban a los cuatro vientos como el ‘antifútbol’,  hasta el punto de recurrir a la indignidad de denunciar a los jugadores del Barcelona ante la UEFA por simular agresiones. Y todo por un desesperado intento de impedir que el Barça ganara la Cuarta. Ahora un jugador suyo se comporta de manera desleal, y se quejan de que viera la segunda amarilla. ¿Por qué no sale nadie del Madrid a reciminarle el teatro? Sería pedir demasiado, que alguien en el Madrid haga autocrítica. O será que piensa el ladrón que todos son de su condición y cuando ven a un jugador rival en el suelo, como dijo Casillas, están convencidos de que se ha tirado, porque es lo que acostumbran a hacer ellos. el historial de Di María habla por sí solo.

Para colmo, no sólo Cristiano Ronaldo se quejó duramente de la actuación arbitral, sino que Marcelo fue rotundo: "A estos arbitrajes ya estamos acostumbrados". Llueve sobre mojado, y mucho. A lo que de verdad estamos acostumbrados es a sus malos modos, a su antideportividad, a su violencia, a su teatro y así como también a sus quejas constantes. Este chico necesita que alguien le pare los pies porque, al igual que su entrenador, se comporta como un niño consentido, y ya está en edad de madurar un poco.

El Madrid no puede acusar a nadie de nada. Antes debería de preocuparse de barrer la suciedad que tiene en casa.




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