2013-07-24 22:07 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid evita la derrota con casta, orgullo y cantera (2-2)



Morata de penalti y Casemiro, a la salida de un corner, han maquillado un 2-0 en contra y han llevado al Madrid al empate en el estadio Gerland de Lyon en los últimos doce minutos de juego. Era un Madrid nuevo, con jugadores nuevos y entrenador nuevo. Pero la camiseta es la de siempre, la que lleva en volandas a quien la viste para salvar el prestigio del escudo que luce en el pecho. El Madrid esta noche se enfrentaba a un clásico de la Champions, el Olympique de Lyon, un rival mucho más rodado, con un mes de pretemporada y ya a punto para jugar su primer partido oficial dentro de una semana. El Madrid llegó a estar groggy, pero supo maquillar el resultado en los minutos finales evitando lo que pudo ser la primera derrota de la era Ancelotti.

El Madrid de los experimentos de Carlo Ancelotti, todavía sin Casillas, Ramos, Arbeloa y Marcelo, y con las ausencias de los lesionados Xabi Alonso y Varane, y también de Coentrao, acusó la diferencia de preparación con su rival, que se tradujo en un superioridad física de los franceses. Pero el experimento resultó positivo para el nuevo técnico madridista, que en la segunda mitad echó mano de la cantera, precisamente cuando se resolvió el partido. Por otra parte, hay que dejar constancia de la excelente impresión dejada por Casemiro, un jugador que va a más y que podría convertirse en el gran fichaje de la temporada por su poderío físico, por su concepto del juego colectivo y por su innegable calidad técnica.



El Madrid no hizo en el estadio Gerland, lleno hasta la bandera, el partido de su vida. Pero cumplió y dejó su honor a salvo. El Olympique causó muy buena impresión, especialmente por sus individualidades: Lisandro, Grenier y Gonalons. Se adelantó en el marcador en el minuto 20 con un golazo de bandera de Grenier ante el que nada pudo hacer Diego López. Amplió diferencias en el 62 aprovechando un fallo defensivo blanco por medio de Lisandro. Parecía que el Madrid, al que le faltaba aire, se iba a hundir, pero sacó a relucir su orgullo en os minutos finales, con el equipo lleno de canteranos, siete. Un centro de Di María fue rematado al poste por Modric. Era el primer aviso. Poco después Cherishev era derribado en el área y el penalti lo transformaba Morata.  Era el minuto 78.  Y a seis del final Casemiro resolvía un corner y subía al marcador el 2-2 final. El Madrid cumple un capítulo más en el libro de su pretemporada y el ensayo ha resultado lo suficientemente positivo para que Ancelotti, que inicialmente confía en todos y no se casa con nadie, empiece a sacar sus conclusiones.


 
//

Deja tu Comentario