2011-11-30 10:11 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid intenta impedir que Piqué juegue en el Bernabéu



No deja de resultar sorprendente observar algunos medios de comunicación casados con la causa madridista haciendo la vista gorda o mirando hacia otro lado cuando Xabi Alonso fuerza una tarjeta en el derby, lo que le permitirá descansar y llegar fresco al clásico, y cómo los mismos cargan ahora las tintas exigiendo una sanción ejemplar para Gerard Piqué. Todo vale con tal de debilitar al Barça. La campaña está en marcha. A algo tiene que agarrarse el madridismo para tratar de debilitar al Barça. Ahora va de "Cruzada contras Piqué".

Y es curioso porque cuando Xabi Alonso vio la tarjeta amarilla ante el Atlético de Madrid, el banquillo madridista lo celebró con alegría y gestos de complicidad, como admitiendo: "Misión cumplida", tal y como recogieron las imágenes de televisión. Pero eso, la tarjeta forzada de Xabi Alonso, ha pasado desapaercibida. En cambio, en España, con el aliento de las consignas que se generan desde Madrid, se debate ahora por el "escándalo" de Piqué y la necesidad que el fútbol tiene de aplicarle un severo correctivo. Tan severo que debe impedirle jugar el clásico. Es la única manera que tienen de superar el complejo de inferioridad que produce el hecho de que Mourinho haya sido incapaz de ganar al Barça en 90 minutos en los siete partidos que ha disputado ya contra Guardiola. No las tienen todas consigo y este "suceso" es una buena prueba.



Resulta que Pérez Lasa, el colegiado que ayer sacó de quicio a los aficionados barcelonistas, relfejó en el acta que  “En el minuto 83 el jugador (3) Gerard Piqué Bernabeu fue amonestado por el siguiente motivo: retrasar la reanudación de un saque a favor de su equipo con ánimo de perder tiempo”. Si llega a insinuar que Piqué forzó la tarjeta, entonces sí, entonces Piqué se hubiera expuesto a un castigo de dos partidos de sanción que le hubiera impedido jugar el clásico. Curiosamente, Guardiola pudo haber hecho lo mismo con Busquets, pero Sergio no jugó ante el Rayo y si actúa ante el Levante se expone también a ver la tarjeta y quedar fuera del clásico.

El acta arbitral, la realidad, no ha gustado en los sectores mediáticos más radicales del madridismo. La realidad les ha estropeado ese titular que andan buscando: "Piqué no podrá jugar el clásico", de ahí que se haya puesto ya en marcha una campaña mediática para impedir la presencia de Gerard en el Bernabéu el próximo día 10. De momento se pretende forzar al Comité de Competición a actuar de oficio. Todo es posible, porque se trata del mismo comité que contempló la agresión de Mourinho a Vilanova como "falta leve", el mismo comité que castigó con la misma sanción una apreciación de un auxiliar del Barça al árbitro sin mediar ofensa. El mismo comité que ha dado muestras sobradas de su debilidad por el color blanco.

Cualquier cosa se puede esperar de ese comité, aunque en este caso, se notaría demasiado, lo que da pie a pensar a que no se atreverán a rizar el rizo desentendiéndose además de la acción de Xabi Alonso. Sí, se notaría demasiado. Y tiene que parecer un accidente. "Se merece una sanción por tonto", se pudo oír ayer en Punto Pelota. Y podríamos añadir: "y por ser del Barça, caralho".



No es la primera vez que el Real Madrid trabaja desde la sombra para derrotar al Barça en los despachos. Apeado de la final de la Champions League, el Real Madrid puso el pasado año su granito de arena intentando convencer a la UEFA de que Busquets no debía jugar ese partido y debía ser sancionado. Es la aportación del Real Madrid a la causa del fútbol español. Es su nuevo concepto del señorío.

 


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