2012-02-21 16:02 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid lleva jugando 257 minutos contra 10



Esta circunstancia es difícilmente contabilizable en puntos, pero no es menos cierto que ayuda a resolver los partidos. No es lo mismo jugar contra once que contra diez. Un riguroso informe de Xavi García Luque publicado hoy en La Vanguardia denuncia el trato de favor que está recibiendo el Real Madrid a lo largo de toda la temporada, una "deferencia" estrechamente relacionada con la tradición histórica que le ha permitido al Real Madrid, en los últimos 10 años, beneficiarse de 76 penaltis a favor por sólo 45 en contra. En la etapa de Mourinho las cifras son aún más escandalosas: 22 penaltis a favor por 4 en contra en año y medio.  Este año, sin ir más lejos, el Madrid ha sido beneficiado con 10 penaltis por ninguno en contra, algo razonablemente sospechoso si tenemos en cuenta la contundencia con la que se emplean los defensores blancos. Da la sensación de que nadie se atreve a pitar un penalti en contra del Real Madrid. En este sentido sorprende que Pepe haya visto esta temporada las mismas tarjetas amarillas que Leo Messi.

Pero al margen de los penaltis, existe un denominador común en los partidos que disputa el Real Madrid, especialmente en el último tramo de la Liga. Empieza a ser una imagen habitual ver al equipo blanco jugando contra diez jugadores. De hecho, son ya 257 minutos los que el Madrid ha jugado en esta Liga con superioridad numérica, lo que equivale casi a tres partidos completos.



Las expulsiones a los rivales se reparten en 6 partidos, 5 de ellos en el Bernabéu:

-Real Madrid- Osasuna: 37 minutos sin Satrústegui.
-Real Madrid- Atlético: 68 minutos sin courtois y 9 minutos sin Godín.
-Sporting-Real Madrid: 20 minutos sin Eguren
-Real Madrid-Athletic: 24 minutos sin De Marcos
-Real Madrid-Levante: 47 minutos sin Iborra
-Real Madrid-Racing: 52 minutos sin Cisneros

Muchas de estas expulsiones se han producido en circunstancias anómalas, como la última de Cisneros en el Real Madrid-Racing, y sorprende porque Mourinho, el mismo que un día dijo que "me daría vergüenza ganar títulos con la ayuda de los árbitros", es el que se quejaba porque cuando su Real Madrid se enfrentaba al Barça rara vez podía acabar los partidos con 11. Las quejas de Mourinho se referían a la injusticia de que Sergio Ramos fuera expulsado por una entrada alevosa a Messi, con 5-0 a favor del Barcelona en el marcador, y culminara su acción con dos manotazos a la cara de sus amigos (?) Puyol y Xavi.



Parece ser que Mourinho ya ha perdido la vergüenza. En todo caso la utiliza para llamar "sinvergüenzas" a los árbitros sin que nadie se atreva a denunciarlo. Por mucho menos sus colegas ven la tarjeta roja.


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