2014-03-20 14:03 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid no da miedo. Sólo preocupan sus malos modos



Joan Tubau

Ya informábamos días atrás que en el vestuario del FC Barcelona no se hablaba de otra cosa que de la no expulsión de Pepe en el último partido que enfrentó al Real Madrid con el Málaga en La Rosaleda. La decisión del árbitro de pasar por alto su entrada salvaje hecha de mala fe con la intención de hacer daño, mientras amonestaba a la víctima, al agredido Duda mientras protestaba y le enseñaba los tacos de Pepe marcados en su rodilla, ha generado preocupación en el Camp Nou.



Los jugadores del Barça se temen que lo de Málaga no sea una excepción y que Pepe, una vez más, salte al césped para enfrentarse al equipo blaugrana protegido por el criterio arbitral. No en vano, el mismo árbitro que pitará el domingo en el Bernabéu ya dio una lección de cómo se le pueden consentir al Madrid todo tipo de fechorías en la final de Copa que el propio Undiano Mallenco le ganó al Barça en Mestalla en el año 2011.

Preocupa Pepe, su violencia, su teatro y su capacidad para intimidar con sus protestas exigiendo faltas donde no las hay. También preocupa su capacidad para echar mano de sus recursos antideportivos en forma de pisotones, como el que le propinó a Messi en la mano, "mocazos", como el que le envió a Diego López, pisotones, agarrones y patadones. Todo eso es habitual en su juego y su capacidad intimidatoria queda supeditada al grado de permisividad que le permita un árbitro que genera muchas dudas. Pepe va por ahí poniendo pose de angelito y pidiendo perdón por lo que le hizo a Casquero (intentó descuartizarle), pero no cambia. Partido a partido confirma que su fútbol está exento de buena fe.

Pero Pepe no está solo. Otro futbolista que preocupa, y mucho, es Xabi Alonso, que en la época de Mourinho salía al campo a marcar el territorio con dos o tres entradas alevosas que los árbitros nunca se atrevían a sancionar por lo temprano de la hora. Alonso es otro futbolista que, disponiendo de sobrados recursos técnicos, prefiere echar mano de su repertorio de acciones antideportivas cuando tiene al Barça delante. Los jugadores barcelonistas le conocen muy bien y saben que ante el Barça se transforma y saca a relucir su peor cara, como cuando en la última visita al Bernabéu le paso la mano por la cara a Messi dos veces intentando provocarle y descentrale.



La tercera preocupación es Sergio Ramos, un jugador expeditivo que suele entrar al balón sin mirar lo que se lleva por delante. Su trayectoria negra habla por sí sola a nivel de tarjetas amarillas y rojas. Es el futbolista español más castigado por los árbitros. Por algo será. Y ante el Barça ya ha protagonizado alguna expulsión. Aún se recuerda la del día del 5-0, cuando fue expulsado por una entrada salvaje sobre Messi y antes de abandonar el campo dejó un puñetazo a Puyol y un empujón a Xavi.

Finalmente, la última preocupación es ángel Di María, un extraordinario jugador que posee unas dotes escénicas envidiables que le permiten caer dentro del área al menor contacto.

Cristiano Ronaldo, Bale o Benzema producen respeto, pero la verdadera preopcupación de los jugadores del FC Barcelona en el clásico del Bernabéu nada tiene que ver con el apartado deportivo y sí con las acciones antideportivas que puedan acompañar al juego de los futbolistas del Real Madrid.


Deja tu Comentario