2011-08-18 02:08 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid no sabe ganar...ni perder (3-2)



Patético  final. Nos gustaría hablar de fútbol, de lo grande que es Messi, del debut de Cesc Fàbregas en el fútbol español, de las estrategias  de los técnicos… Pero estando el Real Madrid de Mourinho por medio es imposible, La imagen final del partido recogida por las cámaras de TV en la que se ve a Mourinho agrediendo al segundo entrenador del Barcelona, Tito Vilanova, lo dice todo., En esto se ha convertido el Real Madrid. Florentino Pérez ha vendido su alma a Mourinho y tiene lo que ha buscado, un equipo antipático, marrullero,  grosero,  protestón , violento y barriobajero. Pero mientras al gran Florentino no le dé vergüenza, adelante con los faroles,

No podía ser de otra manera. Llevábamos 93 minutos de juego y sorprendía que ningún jugador del Madrid hubiera sido expulsado, tal y como le gusta a Mourinho para justificar sus fracasos. Y no es porque Pepe, Khedira , Sergio o Marcelo no hubieran hecho méritos para ser expulsados, pero el árbitro, con antecedentes  promadridistas, les perdonó la expulsión. Y eso Mourinho no podía tolerarlo. Fernández Borbalán le permitió a Pepe  cometer sus habituales salvajadas sin retirarlo del campo para preservar la anatomía de los jugadores del Barcelona. Y como a Pepe no le expulsaban, Sergio Ramos se animó a seguir manchando el fútbol con su juego  barriobajero, protestón e intimidador: codazos, pisotones, patadones… Ese era el juego del Madrid mientras Messi se dosificaba e iba dejando su huella en los momentos puntuales del partido, precisamente cuando el Madrid empezaba a creer que podía darle un susto al Barça.

El Barça fue superior porque sabe a lo que juega, porque sus jugadores se dedican a jugar a fútbol y no a repartir leña. Dos goles de Messi y otro de Iniesta hicieron inútiles los tantos de Cristiano Ronaldo, en dudosa posición, y Benzema, ambos originados en un barullo y no en acciones espectaculares como las que propiciaron los goles blaugrana.

Sobró el final, la tangana que originó Marcelo -¡qué raro¡- con una entrada criminal a Cesc que no desmereció las salvajadas que nos regalaron Pepe y Sergio Ramos (ambos acabaron el partido).  Es el juego que puede esperar de un equipo pequeño que dispone de un entrenador que está más pendiente del show que de que su equipo practique buen fútbol.



Deja tu Comentario