2012-02-21 22:02 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid perdona y deja vivo al CSKA (1-1)



Partido duro para los hombres de José Mourinho, en el que han puesto toda la carne en el asador para seguir con paso firme su camino por la conquista de la Décima Copa de Europa, pero la pasividad y especulación de los últimos minutos ha dejado muy vivo a un equipo que no mereció el premio del empate. Los rusos no pusieron fácil el envite, salieron con ganas y dureza al césped, pero la superioridad de los madridistas fue evidente durante todo el encuentro, situación que finalmente no se reflejó en el marcador.

Desde el primer momento el Madrid mimaba el esférico y los moscovitas esperaban agazapados alguna contra dirigida por sus veloces hombres de ataque -Doumbia, Dzagoev o Musa-. Ese era el guión que marcó el devenir del encuentro y el que acabó afeando un resultado muy positivo para los intereses madridistas.



El frió hacía su efecto en los hombres de Mourinho, los cuales tenían su primera baja en el minuto 15 de la primera mitad, cuando Karim Benzema tuvo que decir adiós a sus ilusiones de seguir su buena racha en Europa –cuatro tantos en seis partidos-, abandonando el terreno de juego aquejado de un pinchazo en el abductor, posiblemente consecuencia del frio. Higuaín sustituía al francés y era el encargado de generar el peligro blanco. Fuerza y tesón del argentino que se vio reflejada en el primer tanto madridista, cuando presionó con contundencia la salida del balón de la zaga rusa hasta robar el esférico en las inmediaciones del área local. El ariete argentino cedió el esférico en el franco izquierdo para que Coentrão pusiera un balón en el corazón del área, donde no llegó Khedira, pero en el segundo palo, en un error calamitoso de la defensa rusa, Cristiano no fallaba y, en el minuto 28 de la primera mitad, ponía el 0-1 a favor de los intereses blancos.

La tranquilidad llegaba a los jugadores madridistas, que veían cumplido el objetivo: marcar y no encajar. Así, los futbolistas merengues se encargaban ahora de poner sosiego al juego y seguir buscando la posibilidad de anotar un nuevo tanto que dejara sentenciada la eliminatoria. Sintonía que sonó durante toda la segunda mitad. El Madrid tenía el dominio del cuero, sus futbolistas no perdían la posición y sin apretar en demasía generaban peligro. De esta manera, Callejón en un mano a mano en los primer minutos tras el descanso, o Cristiano Ronaldo en un par de jugadas en el tramo final de la segunda mitad pudieron engordar el marcador a favor de los blancos, pero no hubo suerte.

Cuando todo parecía abocado al final, saltaba la sorpresa en el Luzhniki con el desmerecido tanto del empate del CSKA de Moscú. Werbloom remataba solo en el área una jugada ensayada y dejaba viva la eliminatoria para la vuelta en el Bernabéu el próximo 14 de marzo. Demasiado premio para los moscovitas que fueron en todo momento inferiores al Real Madrid, pero los blancos tiene que pensar que este resultado tampoco es malo y que tiene todas las de ganar en su estadio. Salir a morder y a marcar, será el guión del partido de vuelta en el feudo blanco.




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