2011-08-17 08:08 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid produce miedo, pero no por su fútbol



El entorno mediático madridista ha estado entretenido en las últimas horas volviendo al viejo lamento del teatro de los jugadores del Barcelona centralizando el foco de sus iras en Daniel Alves. Aunque en la directiva existe preocupación por el tema, en el entorno mediático más talibán del madridismo nadie se plantea la peligrosidad de las entradas de Pepe, siempre en falta. Prefieren polemizar sobre el vuelo de Alves posterior a su entrada. Si había para tanto o exageró.

Nadie se detiene a reflexionar sobre la salvaje entrada. Lo grave ya no es la entrada, sino que Alves exagere o no su efecto. La antideportividad, pues, se relaciona con la víctima y no con el agresor. Tampoco se pierde el tiempo con la patada de Khedira a la cara a Abidal, que era de roja directa. Y enfrascados en analizar el penalty de Valdés a Cristiano Ronaldo -que, dicho sea de paso, exagera su caída con teatro del bueno-, nadie pierde un instante en admitir que el árbitro perjudicó al Barcelona comiéndose el penalty de la entrada de Marcelo a Pedro dentro del área y permitiendo que el Madrid acabara el partido con 11 jugadores.



En Barcelona preocupa este Madrid de los malos modos. No por su fútbol, porque este proyecto ya ha demostrado ser inofensivo ante el Barcelona, sino por esa agresividad descontrolada que se inicia en Pepe y sigue con Sergio Ramos, Xabi Alonso, Khedira y Marcelo. Mourinho ha conseguido con sus quejas infantiles intimidar a los árbitros, que no se atreven a hacer justicia y dejar al Madrid con 10, 9 0 5 jugadores, que es lo que ha merecido más de una vez. Y aprovechándose del efecto que consigue sobre la clase arbitral, Mourinho envía a sus jugadores a la guerra mientras él se dedica a quejarse de todo para así encontrar excusa a sus constantes fracasos ante el Barcelona.

 

 




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