2013-02-02 23:02 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid renuncia definitivamente a la Liga (1-0)



La primera parte del Madrid careció de intensidad y casi, casi de interés. No ha habido tensión y el juego del equipo se ha resentido. Modric, el único con luces e ideas, lo ha intentado, buscando profundidad y enviando balones a Higuaín y a Cristiano, pero éstos no le encontraban el pase. También se ha echado en falta la magia de Özil, un jugador clave en la estrategia táctica de Mourinho.

Ha sido una primera parte muy espesa, con poco que destacar. El Granada se ha adelantado en el marcador gracias a un gol en propia puerta de Cristiano Ronaldo, cabeceando al fondo de la red un corner lanzado por Nolito, y luego el Madrid no ha encontrado la manera de responder. Mourinho ha sorprendido colocando a Diego López bajo los palos. Se esperaba que jugara Adán en Liga, como sucedía antes de la lesión de Casillas. Menos sorpresa ha sido la titularidad de Varane, con Ramos en el centro y Arbeloa y Coentrao en los laterales. Delante, el doble pivote de siempre, Xabi y Khedira, y en la línea de tres delanteros, sin Özil y con Modric de "ordenador", flanqueado por Cristiano y Di María buscando al hombre punta, Higuaín.



En toda la primera vez no se ha producido un sólo disparo de los blancos entre los tres palos de la portería local. Tras el descanso, Mourinho ha intentado buscar más profundidad sentando a Khedira e Higuaín y dando entrada a Callejón y Benzemá. Y lo cierto es que se ha visto a un Madrid más suelto y con más intención. También es cierto que el Granada ha replegado sus líneas para defender el resultado. Cristiano ha probado fortuna dos veces y el portero local ha desbaratado sus intentos. El Madrid se ha ido asentando poco a poco, llegando cada vez con más claridad, pero sin acabar de concretar su dominio. A cinco minutos del final Callejón ha tenido el empate en sus botas. Lo ha impedido el portero del Granada despejando y dejando el balón a los pies de Benzema, pero éste, con la portería vacía, ha enviado el balón fuera ante el desespero de Mourinho, que ha abandonado el terreno de juego muy enfadado con el rendimiento de sus jugadores.

La Liga se ha puesto imposible. A partir de ahora hay que guardar todas las salvas y energías para abordar los dos grandes objetivos que restan en juego: Copa y Champions. En ambas las esperanzas del Real Madrid están intactas.


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