2013-09-15 00:09 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid se deja dos puntos pese al gol de Bale (2-2)



El Madrid sale de Villarreal con un puñado de dudas y un manojo de certezas. Dejando aparte el resultado, que no es bueno, los aficionados pueden tener claras algunas cosas: la primera, que si Casillas no juega, es por algo. Y ese algo es Diego López, un portero como la copa de un pino que, pese a los dos goles encajados, ha sido el mejor de su equipo. Durante la primera mitad se ha dedicado a adoptar el papel de santo que otrora fue para Iker.

También se rescata de este partido el estelar debut de Gareth Bale, que se destaca como un miura que tendrá presencia y llegada al área rival. Hoy ha demostrado que en el cuerpo a cuerpo tiene muchas posibilidades de ganarle la partida a su marcador, también para alcanzar los centros.



El partido empezó con un guión que ya le hemos visto muchas veces al Madrid. El equipo rival le dominaba e incluso le achuchaba, pero los blancos confían desde tiempos inmemoriales en su poderío atacante. El Villarreal salió muy intenso y, desde los costados, Aquino y Cani generaban muchos desajustes en la retaguardia madridista. Su trabajo tenía un gran acompañamiento en Gio y Pereira. Las ocasiones iban llegando una tras otra. En el minuto 20, sin que el Real hubiera tenido siquiera una ocasión  clara, llegó el primer gol del partido. Cani recogió un balón dentro del área y fusiló desde media distancia la portería de Diego López.

El gol no despertó en exceso la voracidad madridista. No en vano, anestesiado por su falta de punch, el conjunto amarillo dejó que los blancos dieran un paso al frente. Una buena acción de Modric dejó un claro para una llegada de Carvajal a un costado del área. El canterano la puso al corazón del área pequeña y ahí apareció Bale para poner el empate. Así se llegó al descanso.

En la reanudación, el Madrid salió con algo más de ímpetu, al menos en los primeros minutos, aunque el juego seguía siendo ramplón. Ancelotti reemplazó a los debutantes Bale e Illarra y dio entrada a Di María y Khedira, miembros de la vieja guardia. Al poco, Crisitano lanzó una contra que acabó en un gol que él mismo firmó tras una resolución embarullada. Otra vez, al Madrid le había vuelto a salir el plan. O eso parecía.



El Villarreal tuvo unos instantes entre los que se debatió entre ceder definitivamente o no descomponerse. La sucesión de hechos le hizo optar por lo segundo. Y es que a los cinco minutos del gol del Madrid, Gio Dos Santos empató el partido. Jugada fabulosa de Cani, que probó una vez más al meta blanco. López sacó el remate del aragonés, pero el ex canterano culé empujó el remate a la red. Quedaban veinte minutos. Un mundo visto lo visto.

No es que el Villarreal se encerrara atrás, precisamente. Hubo un intercambio de golpes del que ninguno de los dos equipos salió vencedor. En el tramo final, quizá más por responsabilidad que por virtud, el Madrid se lanzó a por la portería castellonense. Apoyado en un Isco que jugó a ráfagas durante todo el choque, el Madrid lo intentó, pero el gol no llegó. Ya era demasiado tarde.

El Madrid pierde así los primeros puntos de la temporada y se queda a dos de la cabeza de la tabla. Dejando de vista el marcador y analizando el juego, queda claro que algunas ideas todavía no están claras. Pero esto acaba de empezar. Ancelotti tiene trabajo por delante.

 

 
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