2014-06-26 20:06 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid se deja la Liga y el señorío en el Palau (83-81)



Joan Tubau

El Barça ha iniciado el partido muy enchufado con un Nachbar amo y señor de los tableros al que, además, le entraba todo. El 14-7 marcaba las diferencias rápidamente. El Real Madrid veía que se le iba otra vez el partido desde el principio y se ha dedicado a lo que mejor saber hacer: protestar, protestar y protestar. Tan pendientes estaban de protestar, que se han olvidado de jugar. Pablo Laso predicaba con el ejemplo y le seguían muy disciplinadamente en las protestas a los árbitros Rudy Fernández, Najri y Reyes, el de siempre. Todo lo que le pitan en contra el Madrid es protestable. Todo lo que no le pitan a favor, también. Pero eso no es novedoso. Forma parte del ADN del Real Madrid desde el principio de los tiempos. Y el Barça ya ha aprendido a jugar contra eso. Ni saben ganar ni saben perder. Y en la derrota, lo de siempre, llorar, llorar y llorar. El señorío lo dejan para otros, porque ellos no saben lo que es.



Los hombres de Pascual han ido a lo suyo, a jugar a baloncesto y a ganar la Liga dejándose de las monsergas de malos perdedores. Mientras Mirotic volvía a desaparecer -ahí ha estado la clave del fracaso blanco-, el Barça se ha ido en el marcador con los triples de Nachbar, Oleson y Marcelinho. 25-19 al término del primer cuarto.

El Barça mantenía a raya al Real Madrid gracias a la aportación de un inmenso Ante Tomic, el mejor pivot de Europa especialmente motivado ante el equipo que le despreció. A Pablo Laso, un tipo al que el Barça le debe mucho, hay que agradecerle que hoy Tomic vistiera de blaugrana y se comiera a sus ex compañeros. El Barça nunca podrá agradecerle lo suficiente a Laso su contribución al éxito de hoy, El croata era el amo de la pintura (22 puntos y 11 rebotes). Los rebotes eran suyos y sus ataques hacían mucho daño ante un Mejri impotente y un Reyes que se limitaba a protestar, protestar y protestar. Lo que mejor sabe hacer. Laso se ha llevado una técnica. Y el banquillo del Barça otra. La diferencia es que mientras la del Madrid la ha provocado Laso, Pascual ha abroncado de forma ostensible a sus jugadores prohibiéndoles dirigir ninguna protesta al árbitro.

Pero Laso, al más puro estilo Mourinho, ha tirado de la cuerda esperando la reacción de los árbitros. Ha seguido protestando con insolencia, con esa chuleria del que sabe que no van a atreverse con él. Y se han atrevido. Segunda técnica y a la calle. Y Laso se ha ido despotricando en su silla de ruedas, echando pestes ante un Palau atónito que le ha despedido con una sonora pita. La imagen era ciertamente cómica. Hoy leíamos en Defensa Central que si el Madrid perdía echarían a Laso. Que se lo piensen. Al Barça le interesa que este hombre siga durante mucho tiempo en el Madrid desquiciando a sus jugadores, sacándoles del partido decisivo y desviando la atención al árbitro. Y el Karanka que ha dejado en el banquillo, que siga también. El Barça los necesita para seguir ratificando su hegemonía (tres de las cuatro últimas ligas han tenido color blaugrana).



Es el estilo del Real Madrid de estos técnicos del tres al cuarto que han desfilado por la casa blanca en los últimos años. Cuando huelen la derrota, desvían la atención al árbitro y ya tienen coartada. Pero hay que ser muy miserable para sostener que hoy el Barça ha ganado por los árbitros. Muy miserable y antideportivo. El Madrid sólo ha estado por delante en el marcador en la primera jugada del partido (0-3). Ha ido todo el partido a remolque y, a lo mejor, si Laso no hubiera sacado a sus jugadores del encuentro con sus dos técnicas, es posible que el triunfo hubiera podido sonreir al equipo blanco.

Pero Laso estaba ahí para echarle una mano al Barça. Ha tirado por tierra el señorío del Real Madrid al más puro estilo Mourinho y ha recordado a los aficionados del Palau que si hoy han vivido una jornada de éxtasis colectiva ha sido gracias a una decisión suya; cargarse a Tomic. Con alguien capaz de hacer regalos de esta naturaleza hay que estar en deuda eterna.

El Barça se ha ido al descanso dominando por un ajustado 47-42.  El Barça anotando triples y el Madrid beneficiándose de los decisiones arbitrales con un tiro libre detrás de otro. De hecho, durante los tres minutos posteriores a la expulsión de Laso, todas las decisiones arbitrales fueron perjudiciales al Barça. Eso era, seguramente, lo que pretendía Laso con sus absurdas y antideportivas protestas. Dorsey vio la quinta falta personal a 13 minutos del final y luego se fue Nachbar. Pero era igual, los jugadores del Real Madrid, bien aleccionados por su nefasto entrenador, lo protestaban todo. No se les puede pitar nada porque se enfadan. Ni a Rudy, ni a Reyes ni a Mejri. Los demás han dado un ejemplo de deportividad y han representado dignamente al señorío del que presume el Real Madrid y que algunos se empeñan en deshonrar.

Felipe Reyes se las tenía con Lampe. Le llamó "imbécil" a la cara y ante las cámaras en el segundo partido de la serie en Madrid. Lampe se la tenía guardada y se la ha devuelto sin caer el la chabacanería barriobajera de matón de taberna del capitán del Real Madrid. A un minuto del final Bourussis establece el empate a 76 aprovechando una fase de desconcierto del Barça. El equipo blaugrana pierde el balón ya en el último minuto, Llull lanza a canasta, el balón se pasea por el aro y Lampe lo saca antes de que entre. Decisivo. El Barça ataca en un clima de nerivosismo evidente y el propio Lampe resuelve la situación con un triplazo que dejaba la Liga resuelta para el Barça y, de paso, contestaba al insulto de Reyes. Ahí queda eso. aún tuvo tiempo el Chacho Rodríguez de fallar un triple, Abrines de anotar dos tiros libres, más otros dos de Olseon y Darden de conseguir el triple final.83-81.

El Palau era una fiesta entre gritos independentistas. David había ganado a Goliath, el presupuesto más alto doblaba la rodilla ante el finalista más débil. Por primera vez en la historia el tercer clasificado de la Liga regular consigue el título. Se las prometían muy felices. Soberbia, prepotencia, chulería... Cristiano fuera del Mundial, el Barça campeón de Liga de baloncesto. Así no se puede ir por la vida porque luego pasa lo que pasa. Y Navarro MVP por tercera vez y celebrando su octava Liga. Y Rudy Fernández, el eterno aspirante a su trono, al que acabará pasándosele el arroz, mirando con cara de niño enrabietado. Alguien, algún ser superior, pensó en su momento que pagándole lo que pidiera a Rudy podría acabar con la hegemonía del Barça. Pues no. El dinero no da la felicidad. Ahora lo arreglará echando al entrenador. Lo del Madrid, con un presupuesto estratosférico, tiene delito. Hoy ha perdido la Liga contra el peor Barça de los últimos años. También el Maccabi era inferior y le ganó en la Final Four.

Felicidades, Barça. Si no puede ser la Euroliga, lo que cuenta es la Liga. Objetivo cumplido. Y que sigan fichando para seguir perdiendo.


Deja tu Comentario