2011-09-15 13:09 FC Barcelona Por: Administrador

El Madrid se enfrentó a un doble de Pepe



¿Hizo teatro Cristiano Ronaldo? No, si el eterno y frustrado  aspirante blanco a Balón de Oro es el que recibe, hay que hablar de villaratos o platinados o blaterattos o lo que haga falta. Parece que existe una conspiración a escala mundial contra el Real Madrid.

CR7 recibió la misma entrada que Alves cuando Pepe fue a partirle el tobillo. Entonces, Pepe ni le tocó. Ahora el tal Leko merece que le retiren la licencia. A lo mejor no sucede tal cosa y sí se produce el fichaje del tal Leko por el Madrid. Seguramente Mourinho quedó impresionado y ya le vio vestido de blanco repartiendo hachazos contra el Barcelona. Todo es posible. Lo cierto es que mientras a Pepe se le consiente todo porque, a fin de cuentas, Alves no acabó en el hospital y, por consiguiente, no hay para tanto, el que se acerca a Cristiano Ronaldo debe pagar. Y si no paga, plantinato. Es lo mismo que lo de Marcelo. Si se tira y el árbitro lo ve, platinato. Y si él le da un viaje a Cesc y el árbitro lo ve, villarato. Es la táctica de la impotencia que emplean los desleales.



La cuestión es que Leko le ha hecho un gran favor al madridismo, que ha descubierto cómo pueden sentirse los rivales del Real Madrid cuando la táctica del equipo blanco no es otra que pisar, patear, empujar, hacer daño y meter el dedo en el ojo. Ahora sería de desear que cuando Pepe, Carvalho, Arbeloa, Ramos o Marcelo vuelvan a echar mano de sus métodos de lucha libre el madridismo lo denuncie con la misma fuerza con la que ahora se está crucificando al tal Leko desde los medios más talibanes del madridismo. Leko no fue más violento de lo que suelen ser Pepe, Carvalho, Marcelo, Arbeloa y Ramos cuando se enfrentan al Barça.

Seguro que en el vestuario del FC Barcelona se han escapado muchas risitas viendo las protestas blancas por el juego sucio y a Marcelo haciendo teatro. Donde las dan las toman, y el comportamiento de los jugadores del Dinamo de Zagreb no fue peor que el que mostró el Real Madrid en el Camp Nou en el último partido de la Supercopa, en donde cinco de sus jugadores debieron ser expulsados. Pero cuando eso pasa, no hay villaratos ni platinatos. Lo que queda es que el Madrid acabó con 10 y lo que menos conviene recordar es que el árbitro estuvo generoso permitiéndolo.

En el Barça estamos de acuerdo con los lamentos blancos: No a la violencia. Pero de todos. También no a la violencia que emplea el Madrid cuando se siente inferior.




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