2013-05-12 23:05 Real Madrid Por: Administrador

El Madrid se queda en las puertas de la gloria



Carlos Muñiz

En una final no se pueden encajar cien puntos, como le ha sucedido hoy al Real Madrid. Los blancos salieron a jugar muy mentalizados y en apenas unos minutos comprobaron que su cartel de favoritos no era fruto de la casualidad, ya que el Olympiakos parecía un pelele en sus manos. Al final del primer cuarto se llegó con un contundente 27-10 para el Madrid que debió haber dejado sentenciado el partido. Sin embargo, los griegos, con una defensa dura, durísima, aprovecharon el segundo cuarto para ir recortando diferencias mientras los jugadores blancos no acababan de encontrarse cómodos en la pista de O2 londinense.



Y eso que Spanoulis no estaba fino y se fue al descanso sin anotar un sólo punto. Sin embargo, en la segunda mitad sumaría 22, con tres triples seguidos que le dieron la vuelta al partido, puso nerviosos a los blancos y dejó resuelta la reválida del título que este mismos equipo ganó el pasado año en la final ante el CSKA. El tercer cuarto fue de neto color griego y en el cuarto el Olympyakos se impuso de manera contundente por 39-27 (cifras de NBA muy alejadas a las que suelen ser habituales en finales europeas).

El Madrid ganó la Octava, con Sabonis, hace 18 años y precisamente ante el Olympiakos. La revancha estaba servida y los griegos han sabido aprovecharla. La dureza de su defensa sacó de la pista a jugadores como Rudy, Carroll o Mirotic, que no pudieron sacar a relucir el talento que llevan dentro.

Lo del primer cuarto, con el festival de triples de Llull, Rudy y Mirotic, no tuvo continuidad en el resto del partido. Los griegos marcaron en todo momento el ritmo y fueron yéndose a base de triples que no obtenían la correspondiente respuesta en el bando blanco. El último cuarto dio comienzo con un inquietante 61-61 que pronto quedaría desnivelado con un 39-27 para el Olympiakos. Spanoulis movió bien a sus compañeros con jugadas largas mientras el Real Madrid, bien dirigido por Pacho Rodríguez, no conseguía centrar su juego y pecada de precipitación y ganas de solucionar el tema por la vía rápida.



Es la deimoquinta final que disputa el Real Madrid y la séptima derrota. La Novena tampoco llegará este año, pero habrá que poner los cimientos a partir de esta derrota para que el año que viene, con la experiencia acumulada hoy, no vuelvan a repetirse los mismos errores y gane el mejor. Y el mejor en esta competición ha sido y es el Real Madrid.


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